
VOCES DE MUJERES
Denunciamos el descubrimiento de un reciente plan para asesinar a nuestra directora Yolanda Becerra Vega, la persecución sobre ella en los espacios públicos y privados.
El 24 de diciembre de 2004, mientras Yolanda Becerra hace declaraciones públicas sobre un asesinato ocurrido en Barrancabermeja, a través de un medio de comunicación televisivo, un paramilitar que se encontraba viendo la noticia en un recinto público afirmó que ¨esa hijueputa es muy de buenas, se salva del accidente y se salva de mis manos. Junto con otro compañero desde hace un mes soy el responsable de hacerle seguimiento y cuando llegó el papayaso de terminar el trabajo la tuve frente a frente, tuve la oportunidad de asesinarla, estaba sin los internacionales, me preparé para actuar; mi compañero se agüevó y empezó a discutir que no lo hiciéramos, que la orden no estaba precisa y en eso la hijueputa se montó en el carro y se fue. Hoy estoy arrepentido de no actuar, esa hijueputa es un problema que ya hubiéramos podido acabar y no hubiera pasado nada¨.
En hechos posteriores se ha sentido la presión de la persecución
Denunciamos las amenazas y persecución a nuestras compañeras: Gloria Amparo Suárez quien ha recibido llamadas de intimidación en su casa y oficina en Barrancabermeja, sobre las coordinadoras de proceso en los municipios de Cantagallo y San Pablo, en el sur de Bolívar.
Denunciamos las amenazas y hostigamiento recientes sobre la Organización Femenina Popular, sobre nuestras campañas y simbología.
LA VIOLENCIA NO ES JUSTIFICABLE
El seguimiento y persecución sobre estas compañeras en sus espacios públicos y privados son indicadores de que sí pasa algo en Barrancabermeja y el Magdalena Medio, y que las autoridades civiles, militares y de policía tienen la obligación de investigar y recuperar el control social, político y de fuerza en esta región, así como de garantizar la vida de sus habitantes.
Las autoridades en sus informes y balances de fin de año quieren minimizar o negar la situación crítica de Derechos Humanos borrándola con cifras oficiales, como si veintiún asesinatos ocurridos durante el mes de diciembre de 2004 no fueran graves, o que el hambre padecido por miles de personas en el transcurso del año, pudiera ser compensado con campañas navideñas y donación de regalos.
Las comunidades en general observan con asombro y desparpajo estos balances, casi siempre con un sentido crítico preguntándose ¿A qué país se refieren al hacer dichos balances?
La Organización Femenina Popular hoy reafirmamos que tenemos la obligación moral y política de continuar con los mismos propósitos definidos desde hace treinta y dos años de organizar a las mujeres y reivindicar y vindicar nuestros derechos como sujetas activas de una sociedad, en la que cada día que pasa son menos las garantías, y en la que el Estado descarga sus deberes sobre hombres y mujeres de la población civil, haciéndolos(as) responsables de sus propias desgracias.
Exigimos que los balances oficiales incluyan cifras reales en materia de derechos humanos y de crisis humanitaria, y que tomen en cuenta las denuncias por amenazas y hostigamiento realizadas por la población civil así como por las organizaciones sociales, en particular por la Organización Femenina Popular.
Exigimos que dichos balances incluyan y visibilicen la situación de la mujer como una forma específica de violación a los derechos humanos.
Exigimos que las autoridades civiles, militares y de policía investiguen, recuperen el control social, político y de fuerza en la región del Magdalena Medio y garanticen la libertad y la vida de sus pobladores y pobladoras.
Exigimos seguridad para todas las integrantes de la Organización Femenina Popular.
Llamamos a la comunidad Internacional a:
Continuar apoyando el trabajo por la defensa de la vida y de los derechos humanos realizada por la Organización Femenina Popular en la región del Magdalena medio y el país.
Hacer seguimiento a los compromisos del Estado colombiano en materia de derechos humanos para la región del Magdalena Medio.
Las Mujeres no parimos ni forjamos hijos e hijas para la guerra
Organización Femenina Popular
Barrancabermeja – Magdalena Medio – Colombia
Enero 2005