
Carlos Rodríguez-Braun
Ni Hitler fue conservador, ni los nazis fueron creados por los capitalistas. Numerosos empresarios alemanes se opusieron a Hitler, que era anticapitalista y despreciaba la burguesía, la aristocracia y la monarquía.
Como dice Jonah Goldberg en «Liberal fascism»: “El odio que Hitler sentía hacia los comunistas no se basó –como alegaron los comunistas– en un rechazo a las políticas de izquierdas”. Por cierto, una rival común de fascistas y socialistas fue la Iglesia, y el Vaticano se enfrentó a Mussolini por su “estadolatría”.
El fascismo estuvo presente avant la lettre en Estados Unidos con la Primera Guerra Mundial, y no sólo por el empleo del conflicto para organizar toda la sociedad, demonizar al disidente, reclamar sacrificios para el objetivo común y utilizar el miedo para someter a la población.
También la represión fue intensa; apunta Goldberg: “Nada de lo sucedido durante la furia del reinado de Joe McCarthy se puede remotamente comparar con lo que Wilson y sus compañeros progresistas perpetraron en Estados Unidos. Bajo la Ley contra el Espionaje de junio de 1917 y la Ley contra la Sedición de mayo de 1918, cualquier crítica al Gobierno, incluso en el hogar, podía comportar una condena de cárcel”.
El intervencionismo decayó con la paz, pero floreció de nuevo con la crisis de 1929. Nazis y fascistas alabaron a Roosevelt y su New Deal por controlar la economía desde el Estado, y aplaudieron los ataques contra banqueros y “especuladores internacionales”. “Mi lucha” contiene condenas a la “codicia” de los empresarios y los mercados. La intolerancia y el culto al poder aparecieron con renovados bríos en los años sesenta y, en nuestros días, a raíz, otra vez, de una economía en crisis.
Por supuesto, Goldberg no equipara a Roosevelt con Hitler. Su libro es una advertencia en el sentido de que dos de las mayores tiranías de la historia, el fascismo y el nazismo, comparten aspectos con regímenes democráticos que confiamos en que protegerán nuestras vidas y libertades.
“No estamos en contra del capital, sino en contra del mal uso del capital”. Esta frase la podría haber dicho cualquier progresista. La dijo Goebbels. Y los primeros en lanzar campañas antitabaco asociadas con el cáncer fueron los nazis, que acusaron al tabaco, como Evo Morales a los pollos, de provocar la homosexualidad.
Expansión
Comentario a este artículo tomado de menéame
#15 Este artículo es una puta mierda, con perdón. No dice absolutamente más allá de lo copiado en la entradilla, ni hace ningún análisis de la situación histórica, ni de los principios de los fascismos, nada. Sólo unas cuantas frases que veo muy repetidas.
Parece que desde la ultraderecha liberal están obsesionados y empeñados en meter y igualar todo aquello que no sea ultra liberalismo económico en izquierdas, y de paso negar toda conexión de la burguesía y el capitalismo con el fascismo, una sandez que no se sostiene por nadie con un mínimo conocimiento de la historia.
El fascismo surge como reacción a los movimientos obreros, y como ideología hipócrita y mentirosa que es, Mussolini fue miembro del partido socialista, copia en parte las formas de los partidos de izquierdas para sus intereses. fue financiado por los burgueses y capitalistas y apoyado por la iglesia, ya que se oponía frontalmente a los partidos proletarios. Vamos, lo hemos aprendido ¿Todos? en la escuela, en nuestra historia. A quién beneficiaba el fascismo y contra quién luchaba y quiénes eran sus apoyos. Si ahora va resultar que Franco y LA Falange eran unos rojeras, hombre.
El liberalismo es un movimiento de derechas por definición y el neoliberalismo y el ultraliberalismo son , que por mucho que lo intenten negar, sus bases y principios están muy claros, movimientos de extrema derecha.
Si vamos a definir algo por su nombre, vamos claros. LA wikipedia lo explica bien:
l proyecto político del fascismo es instaurar un corporativismo estatal totalitario y una economía dirigista,[1] [2] mientras su base intelectual plantea una sumisión de la razón a la voluntad y la acción, un nacionalismo fuertemente identitario con componentes victimistas que conduce a la violencia contra los que se definen como enemigos por un eficaz aparato de propaganda, un componente social interclasista, y una negación a ubicarse en el espectro político (izquierdas o derechas), lo que no impide que habitualmente la historiografía y la ciencia política sitúen al fascismo en la extrema derecha y le relacionen con la plutocracia.
Bajo el fascismo, los movimientos por los derechos de los obreros son aplastados con beneplácito y apoyo de la brguesía y la iglesia, que los ven como enemigos. Por ejemplo, la recuperación económica en la alemania nazi fue gracias a la perdida de cualquier derecho laboral de los trabajadores, igualito a lo que nos quieren hacer ahora los liberales :
El gobierno de la República de Weimar fue un gobierno en crisis constante,[50] con frecuentes divisiones de alianzas faccionales formadas alrededor de personalidades. Desgraciadamente ni la mayoría de los políticos -con la excepción de los social demócratas- ni los industrialistas, ni el ejército, ni el pequeño sector de clases medias ni la aristocracia ni muchos sectores populares tenían interés en la democracia.[51] En las palabras de una declaración del Partido Conservador Alemán: «Odiamos con todo nuestro corazón la presente forma del Estado Alemán porque nos niega la esperanza de rescatar nuestra esclavizada patria, de purificar del pueblo alemán la mentira de la guerra y de ganar el necesario Lebensraum en el Este
De su política económica:
Para Hitler en particular, propuestas basadas en la solidaridad no son sino un complot para destruir esa pujanza entre las razas superiores, por lo cual rechazaba específicamente la concepción socialista.[69] A partir de eso, la propuesta nazi acerca de la economía política era una mezcla imprecisa de la darwinismo social con el dirigismo,[70] en la cual el estado permite tanto la propiedad privada como la competencia -lo que es positivo «porque promueve los más capes a posiciones superiores»[71] – pero reserva al Estado el derecho a establecer el interés nacional.
No suelo votar casi ninguna noticia negativamente, pero que la derecha y la extrema derecha sigan con su mensaje hipócrita y, ahora quieran separarse de los movimientos fascistas es que da risa.
Por Uluru
Buen articulo
bueno yo estaba leyendo el mein kampf y en una parte dice que hitler leyo el libro el capital de Karls Marx y que realmente estaba anonadado ya que toda su teoria respecto al capitalismo estaba en lo correcto… saludos
una persona con una ideologia patentada por mi mismo…
Nazismo y capitalismo
La verdad es que se deja muchas cosas en el tintero y tiene toda la pinta de ser a posta: os dejo un documental sobre los socios americanos de Hitlerhttp://asambleademajaras.com/videos/detalle_video.php?idvideo=59
Tambien me gustaría que resaltar como se hacía la vista gorda con la fuga de capitales de las grandes empresas americanas (algo que impulsó a Liechtenstein) y los intereses de las oligarquías europeas en que el comunismo no se estendiese como habría sucedido sin un II GM.
Recomiendo leer el libro El Mito de la guerra buena un texto a tener en cuenta.
http://asambleademajaras.com
salud y libertad
PD: con motivo de las reformas últimas para implantar el despido libre casi gratis, recuerdo que un señor que se llamaba a sí mismo como economista desde la radio pública, defendía que había que reformar el despido, que era muy caro, que era «muy franquista»… menudo cacao tienen estos.