Sacado de El Diario Montañés

Miles de personas encendieron velas en decenas de ciudades de EE UU en vigilias de repudio a la guerra en Irak y respaldo a una manifestación pacífica iniciada a comienzos de este mes por una mujer que perdió a su hijo en el conflicto. Cindy Sheehan, convertida en el símbolo del rechazo al conflicto, inició su propia protesta el pasado 6 de agosto frente al rancho del presidente George W. Bush en Crawford (Texas).

La mujer ha dicho que pondrá fin a su manifestación cuando el presidente concluya a finales de este mes sus vacaciones de verano o cuando acceda a reunirse con ella para solicitarle que ordene el retorno de los militares de Irak. Su protesta contra la guerra ha recibido el respaldo de decenas de personas que se unieron a ella en Crawford y de grupos que el miércoles organizaron más de 1.600 vigilias en todo el país.

Una de ellas se llevó a cabo frente a la Casa Blanca donde centenares de personas manifestaron su apoyo a Sheehan y pidieron que Bush acceda a reunirse con ella. Más de 1.800 soldados estadounidenses han muerto durante la intervención militar en Irak iniciada en marzo del 2003.

Entretanto, en Irak la violencia continuó protagonizando ayer la vida cotidiana. Una partida de pistoleros asesinó a tiros a un juez del Tribunal de Apelación de Bagdad y a su chófer, informaron fuentes policiales, mientras el gobernador de Ramadi, Mamoun Alwani, resultó herido y cinco de sus guardaespaldas muertos en un ataque de presuntos insurgentes en esa ciudad del oeste de Irak, informaron testigos y fuentes hospitalarias.

El atentado ocurrió poco después del mediodía cuando hombres armados en dos vehículos dispararon contra Alwani cerca de una mezquita de Ramadi, donde se reunía con religiosos suníes, uno de los cuales, Zaher Al Obeidi, también fue herido y trasladado junto con el gobernador a un hospital de la zona.

Testigos en Ramadi habían informado con anterioridad de que el gobernador había salido ileso, mientras que el ministerio de Interior no ha comentado hasta el momento las informaciones sobre el ataque. Por otro lado, cuatro soldados estadounidenses murieron por la explosión de una bomba en una localidad situada a unos 100 kilómetros al norte de Bagdad, informó el mando militar norteamericano en un comunicado. Según la nota, la bomba hizo explosión sobre las 11.15 hora local (07.15 GMT) al paso del vehículo militar en el que viajaban los soldados en Samarra.

Además, otros tres soldados iraquíes murieron por la explosión de una bomba al paso del vehículo militar en el que viajaban en la localidad de Falluja, a unos 50 kilómetros al oeste de Bagdad, informaron fuentes hospitalarias.

Bajo la presión de Estados Unidos y de la violencia, los dirigentes políticos iraquíes trataban de llegar ayer a un compromiso sobre el anteproyecto constitucional. Cuando faltan cuatro días para el nuevo plazo fijado el 22 de agosto para la presentación del texto al Parlamento, los dirigentes iraquíes multiplicaban las reuniones para terminar su trabajo a tiempo. Los puntos de divergencia siguen siendo, salvo el federalismo, la cuestión del reparto de las riquezas petroleras de este país que cuenta con las segundas reservas mundiales.