Sacado de A Las
Barricadas

Ya se han cumplido dos años del brutal desalojo y derribo del pueblo de Itoiz, en un claro intento de arrasar también con la oposición a la presa de Itoiz. Desde entonces, las irregularidades han aumentado, los terremotos, los movimientos sísmicos, el comienzo del deslizamiento de la ladera, los olores fuertes del fondo de la tierra Esta se mueve, se balancea, se despereza, hay un peso incesante oprimiéndola. Pero también la ciudadanía está cada vez con un peso mayor sobre su vida. Esta nueva sensación de inseguridad que nada tiene que ver con el acontecer del universo, sino con el mal hacer de nuestros políticos, nos abruma y cabrea a cada paso.

El que aún esté Ibai Ederra en la cárcel es un insulto, cuando políticos corruptos están libres y cuando el pantano está resultando un fiasco. Deseamos a todos los políticos que han sido parte de este desastre toda la infelicidad del mundo y que no encuentren paz a su paso por este planeta. Estamos impacientes por ver sus casas a pie de presa y la angustia comiéndoles las entrañas. Muchas de nosotras ya hemos pasado por ahí y lo estamos viviendo en nuestra propia piel. Nos han arrancado al vecindario o hemos sido arrancadas de nuestros espacios íntimos y productivos, se han roto grupos familiares, destrozado las tumbas de nuestros antepasados… Dos años y aún cada vez que miramos el valle esperamos ver el verde de los prados y sólo vemos el azul del agua con una belleza que duele en el fondo del cuerpo y del alma. Han seguido destrozando los valles para hacer una carretera. Llegan con sus máquinas a lugares donde el silencio era único, arañan las rocas hasta arrancarlas de sus peñas majestuosas, dinamitan y dinamitan hasta que la tierra se rinde y se desmorona, se desmenuza y se la llevan en camiones.

Los árboles se han ahogado, la vegetación murió lentamente, los animales huyeron, franjas enteras de tierra han sido devastadasŠ Este sistema, esta clase política, esta opción social nos está devastando la tierra y también nos está devastando lo humano, estamos en un tris de acostumbrarnos a ser infelices y a vivir amenazadas. Porque en un sistema social tan perverso como éste se castiga a quien es honesto y fiel hacia la vida y se premia a quien arrasa y destruye, cambian los roles y nos machacan hasta que nos acostumbramos y llegamos a pensar que siempre ha sido así y así tendrá que ser.

Hay que recordar cada día que no es necesario vivir así, que tenemos derecho a vivir en plena seguridad, con un cotidiano inundado por el bienestar, la justicia y la equidad y no por la injusticia, el cazo y el chanchullo, la angustia, el miedo, la inseguridad y en caso de fatalidad por el agua.

Hay que plantarse cada día y reclamar este sencillo pero vital derecho. Nosotras, como colectivo, estamos en este momento acabando lo juicios de Artozki e Itoitz. Un numerito más del arte represivo de nuestra clase política. Tenemos juicios de todo tipo y condición, cual si fuera un muestrario de todo lo que saben hacer.

No saben la vergüenza que dan desde afuera

Mabel Cañada Torrila – En nombre de Solidarias con Itoiz