NUEVAS ACCIONES DE MUERTE Y TERROR

La Comunidad de Paz quiere nuevamente dejar constancia de acciones de terror contra el campesinado en la zona y contra la comunidad de Paz de San José. Los hechos demuestran claramente las acciones sistemáticas que buscan destruir a la comunidad y dañar a la población civil. Los hechos que ponemos a consideración son:

1. El 22 de diciembre a las 11 a.m. en la vereda La Cristalina (ubicada a dos horas de San José hacia el sur oriente) fueron detenidos por una tropa del ejército: JUAN CORREA, GERMAN CORREA y JUAN CARLOS CORREA. Durante 24 horas fueron retenidos en la misma vereda, allí los acusaban de ser guerrilleros porque viven en las veredas; les decían que tenían que agradecer que los habían cogido ellos (los militares) porque si hubieran sido los paras ya los habrían matado. Las personas detenidas les decían que ya los paras se habían entregado pero los militares contestaron que eso era sólo una pantalla, que habían entregado unas armitas pero que seguían actuando, que cuando vinieran los paras iban a matar cualquiera que hubiera sido guerrillero o colaborara con la guerrilla y que no se salvaría ni el perro de la casa. Después de seguir tratándolos como guerrilleros los soltaron el 23 de diciembre.

2. El mismo 22 de diciembre en la misma vereda de La Cristalina hacia las 12 del mediodía fueron detenidas otras tres personas en su casa por parte del ejército: MIGUEL ARANGO (de 70 años de edad), GILBERTO ARIAS y otro campesino de apellido RIOS. Los militares los acusaron de ser guerrilleros. A MIGUEL lo torturaron golpeándolo y metiéndole la cabeza en el agua diciéndole que si no decía donde estaba la guerrilla lo ahogaban. Esta tortura fue repetida varias veces y finalmente lo dejaron y les dijeron que cuando vinieran los paras, los iban a matar a pedacitos, que los paras estaban más vivos que nunca y sólo se trataba de una táctica, que no se confiaran por que ellos volvían y con más fuerza.

3. El 29 de diciembre en la vereda Las Nieves (a cuatro horas de San José hacia el nororiente), hacia las 7 a.m. la niña de diez años FLOR ALBA NERIO USUGA, corrió junto con su madrastra y otros campesinos cuando vieron llegar al ejército a la vereda. Los campesinos vieron que la guerrilla también estaba cerca de la casa ellos así que salieron corriendo temiendo un enfrentamiento. El ejército les gritó alto pero ellos no se detuvieron así que el ejército abrió fuego e hirió a FLOR ALBA. El tiro le entró por la espalda y le salió por debajo del brazo. La niña pudo bajar ayudada por vecinos y su madrastra hasta San José donde se solicitó a la Defensoría transportarla a un hospital a lo que ellos dijeron que no eran sus funciones. Entonces, la comunidad tuvo que bajar a la niña el 1 de enero a pesar de que la niña no quería porque decía que en el retén militar de la Balsa la terminaban de asesinar. La niña se encuentra en el Hospital de Apartadó recuperándose de la herida. De igual forma en dicha tropa del ejército se vio al señor WILMAR DURANGO, quien sigue tranquilamente patrullando con los militares después de realizar varias acciones de terror y muerte contra la comunidad.

4. El 31 de diciembre a las 7 a.m. el señor ROBERTO ELIAS MONROY salió de su casa en la vereda las Nieves (a cuatro horas de San José) a darle comida a los caballos que tiene, allí fue detenido por una tropa del ejército y no se ha sabido nada de él hasta el momento. La defensoría fue informada sobre ello pero ha dicho que hasta el momento no ha podido averiguar sobre el paradero de él.

Todos estos hechos indudablemente son una demostración de las acciones de terror a las que se está sometiendo a la gente, las acciones de la Fuerza Publica violando los derechos humanos son evidentes y su sistematicidad hacen evidente el Crimen de Lesa Humanidad que está cometiendo el Estado contra las comunidades. Asimismo, no podemos dejar de evidenciar las infracciones del derecho internacional humanitario cometidas por parte de la guerrilla en el caso de Flor Alba, ya que al estar cerca de la población civil la colocan en grave riesgo. Exigimos el respeto de la población civil, del campesinado de la zona, de nuestras veredas, vemos cómo se busca exterminar a la población civil con amenazas, bloqueos, torturas, combates y bombardeos indiscriminados. Todas estas acciones de terror no nos debilitan como pretenden hacerlo por el contrario nos dan más fuerza en nuestros principios, en nuestra decisión de no estar con ningún actor armado, de vivir en comunidad, solidaridad. Vivimos momentos difíciles pero creemos que la solidaridad nacional e internacional nos permitirán resistir civilmente en búsqueda de un espacio donde la población civil sea respetada. Agradecemos el apoyo y la solidaridad en todos estos momentos.

COMUNIDAD DE PAZ DE SAN JOSE DE APARTADÓ

Enero 2 de 2005