En otras ocasiones hemos protestado por la extraña coincidencia que se da entre los países donde España realiza cooperación internacional (cada vez menos y cada vez menos cantidad) y los países donde tiene intereses militares. ¿Se puede llamar a esto solidaridad?

Ahora Intermon Oxfam denuncia en el informe “la realidad de la ayuda” que la cooperación internacional ha retrocedido a niveles de hace 26 años y se destina, cada vez más, a “lugares poco prioritarios”.

Según denuncia Intermon Oxfam

Sólo en cuatro años (entre 2009 y 2013), el Estado ha recortado su ayuda neta al desarrollo un 62,2%. Comparada con otros países que también se han visto gravemente afectados por la crisis económica,

Y por si fuera poco al menos un 43,6% del total de la Ayuda Oficial al Desarrollo bilateral es ayuda inflada, es decir, partidas de baja calidad incluidas en el presupuesto que, en realidad, no deberían computar como ayuda. En 2013, España fue uno de los países que más infló su ayuda bilateral, fundamentalmente porque condonó una deuda a Costa de Marfil por valor de 176,2 millones que computó dentro del presupuesto.

¿Qué quiere decir esto?

Tal vez que si tenemos en cuenta las prioridades de los Objetivos del Milenio (que por cierto dan como resultado unos países más prioritarios de solidaridad que otros) estos no tienen mucho que ver con los países a los que España destina su retórica “cooperación”. Y esto debería hacernos pensar precisamente en un memento como el presente, donde España forma parte del Consejo de Seguridad de la ONU y hace parte de su discurso toda la retórica de los derechos humanos y la solidaridad.

Todo ello muy preocupante, pero en línea con la política ultra del gobierno.

Pero nos ha sorprendido sobre todo comprobar los mapas que Intermón hace respecto de la ayuda.

Según ellos, los países prioritarios de nuestra ayuda al desarrollo tienen una curiosa coincidencia con dos factores:

Países con los que nuestras relaciones comerciales tienen un alto componente militar,

Países afectados por nuestros intereses militares y por las operaciones militares en las que España participa.

En realidad no es una novedad, pero si una vergüenza que desenmascara las nefastas relaciones internacionales que desarrolla España con el resto del planeta.

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org/2015/01/21/otra-vez-la-extrana-coincidencia-de-la-cooperacion-espanola-y-los-intereses-militares/