
SEGUNDO CASO EN 24 HORAS
Ivecinos.es. –
Un hombre de 63 años se encuentra en estado crítico con quemaduras de tercer grado tras prenderse fuego bajo un puente en el municipio malagueño de Vélez-Málaga. Durante la inspección ocular en la zona los agentes de la Policía Nacional que lo han socorrido han hallado un recipiente con acelerante.
Los hechos se han producido sobre las 13.30 horas cuando se ha recibido una llamada en la Sala del 091 de la Comisaría de Vélez-Málaga, en la que un ciudadano informaba de que había un coche ardiendo bajo un puente de la autovía en la urbanización Baviera Golf de la mencionada localidad, y que el ocupante también se había prendido fuego.
Inmediatamente, según ha informado la Policía Nacional en un comunicado, se desplazaron hasta el lugar varias dotaciones policiales que constataron que en la zona, un carril apartado sin circulación ni salida, a unos metros del vehículo que continuaba ardiendo, había una persona semiinconsciente que presentaba quemaduras en su cuerpo.
Los agentes socorrieron al hombre, al que tranquilizaron y ayudándose de los extintores oficiales apagaron el incendio del coche. Además, avisaron a los servicios sanitarios de emergencias y bomberos que atendieron y trasladaron a la víctima en helicóptero hasta el hospital Carlos Haya de Málaga, donde, según han informado a Europa Press fuentes del mismo, se encuentra ingresado en el Área de Críticos de Urgencias con más del 75 por ciento de la superficie corporal quemada.
Según la Policía, las primeras pesquisas apuntan a una tentativa de suicidio; no obstante, los funcionarios especializados de la Brigada de Policía Judicial se han hecho cargo de las actuaciones y están investigando las circunstancias que han concurrido en los hechos.
Precisamente éste es el segundo caso en menos de 24 horas puesto que ayer alrededor de las 18.00 horas testigos dieron aviso al sistema Emergencias 112 de que había una persona, que pudiera ser un indigente, envuelta en llamas cerca de la entrada principal del hospital Carlos Haya.
El hombre, con quemaduras de tercer grado en el 80 por ciento de su cuerpo, ha sido trasladado al hospital Virgen del Rocío de Sevilla. En este caso la Policía Científica no encontró ningún acelerante ni iniciadores del fuego.
Fuente: http://ivecinos.es/ivecinos-velez-malaga/188-V%C3%89LEZ%20M%C3%81LAGA/29984-otro-hombre-se-prende-fuego-en-velez-malaga-esta-en-estado-critico.html
La noticia de ‘Málaga Hoy’, dice que el quemado de ayer lo fue de forma accidental
Un hombre de 57 años y de origen magrebí, y cuya identidad se investiga, aunque pudiera responder a las iniciales de A.M.A, permanece ingresado en estado muy grave en el hospital Carlos Haya de Málaga debido a las quemaduras que sufrió en el 80% de su cuerpo en un incidente que tuvo lugar ayer cerca del citado centro y que los investigadores consideran que fue accidental. Al parecer, y según pudo confirmar este periódico por fuentes del Cuerpo Nacional de Policía, el herido supuestamente se prendió fuego cuando trataba de encender un cigarrilo o manejaba un encendedor, ya que en una primera inspección los agentes no encontraron ninguna sustancia en la ropa que confirme que tenía intención de quemarse a lo bonzo.
De momento, los investigadores descartan esa posibilidad y también el hecho de que el hombre lo hiciera por problemas económicos, según las mismas fuentes que no obstante solicitaron prudencia hasta disponer del resultado de la analítica. Pero a simple vista la ropa que llevaba el herido, que es conocido en la zona del hospital porque suele trabajar como gorrilla o aparcacoches ilegal, en el momento de salir ardiendo no tenía ni gasolina, ni queroseno ni ninguna otra sustancia acelerante de la combustión. Además, las fuentes resaltan que las personas que acudieron al auxilio de la víctima pudieron escuchar de su boca como éste indicaba que «no quería quemarme y nadie me ha quemado».
La principal hipótesis que barajan los investigadores de la Policía Nacional es que la ropa que llevaba puesta fuese de un tejido altamente inflamable. El suceso tuvo lugar sobre las 18:00 en la interseción entre la calle Ciprés y la avenida Carlos Haya y de la capital, a escasos 200 metros del hospital que lleva el mismo nombre. El hombre comenzó a arder y a gritar, y según relataron algunos testigos de lo ocurrido, fue el conductor de una furgoneta que en ese momento pasaba por la zona el que se bajó para auxiliarlo y logró apagar las llamas con un extintor qu e extrajo del interior del vehículo. Los mismos testigos del suceso explicaron que los viandantes que presenciaron la escena le quitaron al herido parte de la ropa hasta que llegaron los servicios sanitarios que se hicieron cargo de su atención.
Todo parece indicar que la última persona en verle fue Francisco Nieto, propietario del quiosco Paco, situado a solo unos metros del lugar en que se produjeron los hechos. Según su testimonio, el hombre, de nacionalidad extranjera, llegó hacia las 18:00 al establecimiento, donde compró un paquete de tabaco y un mechero. Llevaba gafas, vestía una chaqueta roja y no era la primera vez que se dirigía a su negocio. Pero en esta ocasión a Francisco le llamó especialmente la atención la actitud de su cliente, que parecía estar preocupado. «Lo llevaba viendo muy triste desde hace varios días. Algo le pasaba. Estaba agobiado. Vi cómo se sentó a fumarse un cigarrillo un poco más arriba de esta misma calle. Mientras despachaba a una muchacha, escuché gritos y salí corriendo», contó ayer el dueño del quiosco. Al parecer, aproximadamente una hora antes, habría sido atendido en el centro hospitalario por encontrarse bastante desorientado según aseguraron fuentes policiales.