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PEPE URUÑUELA ES ABOGADO LABORALISTA Y MILITANTE DE MOVIMIENTOS SOCIALES

LOLA CABASÉS

PAMPLONA. Pepe Uruñuela fue detenido en octubre de 2000 por pertenecer a la Fundación Joxemi Zumalabe, una organización de izquierdas creada con la herencia que recibió de su padre el abogado laboralista donostiarra Fernando Olalde.

Esta fundación nació en abril de 1996 con el objetivo de ayudar a crecer al movimiento popular y social. En unas jornadas, se trató el tema de la desobediencia civil y el juez Baltasar Garzón la incluyó entre las organizaciones del entorno de ETA. El procesamiento de Pepe Uruñuela ha sido objeto de una movilización social en la que más de doscientos abogados, entidades, instituciones y gentes de diversos ámbitos se han adherido a la plataforma que defiende su inocencia, dado que su trayectoria profesional y social ha estado vinculada a movimientos solidarios y libertarios alejados del entorno abertzale. Él y otros muchos piensan que a Baltasar Garzón le infundiera sospechas , por lo poco habitual, la existencia de una fundación de estas características con dinero. ¿Quién puede pensar estos días en la existencia de un Robin Hood?

¿Cómo se encuentra?

Harto. Estoy harto porque llevamos desde el año 2000 con una serie de limitaciones tales como pedir permiso para salir al extranjero o tener que ir a firmar cada quince días… además de tener que ir a Madrid, desde que ha comenzado el juicio -en noviembre de 2005-, todas las semanas porque tenemos sesiones los lunes y martes por la mañana y por la tarde y los miércoles por la mañana. Aunque se dijo que sólo teníamos que estar cuando se trataran temas que nos afectaran e incluso se nos facilitó un calendario, hubo algunos incidentes -recusaciones- y en un auto se señaló la obligatoriedad de acudir todos los días.
Prácticamente, cinco años ya de condena…

Desde el año 2000 no nos hemos quitado esta situación de encima. Realmente en este caso la pena del banquillo es real tanto por la limitación de libertad como por las consecuencias económicas y profesionales.

¿Le está afectando profesionalmente esta situación?

Tengo la suerte de estar en un despacho colectivo y de tener compañeros que están echando una mano y nos arreglamos, pero con muchas dificultades.

¿Se considera un maltratado por el sistema?

Por supuesto, totalmente. Un proceso como éste es muy difícil de encontrar. Yo creo que no hay antecedentes. El problema es que hay demasiadas cosas que además no tienen más ligazón que la que le ha querido dar Garzón diciendo que todo es ETA. Cualquiera que conoce un poco el funcionamiento de la Justicia sabe que normalmente los procesos cuanto más largos y más complejos son más difíciles de llevar y más en éste, que es un caos.

¿Imaginó alguna vez que se podía ver envuelto en una situación así?

Desde luego por este motivo no. Por otros motivos, en esta época, creo que tampoco. Hubo otros momentos de mi vida en los que era más consciente de que corría un riesgo. Me colegié en el año 1975 y en aquella época una vez nos detuvieron a todos los del despacho, cuando estábamos en Navarrería, porque se nos acusó de que estábamos coordinando una huelga general. En aquellos tiempos podía ser más normal pero ahora, no. Cuando en el año 2000 vinieron a casa para detenerme y cuando me dijeron, además, el motivo, no me lo podía creer.

¿Cómo un abogado de causas perdidas -como se autodefine-puede afrontar su propia defensa en una causa tan perdida?

Eso de las causas perdidas lo decía una sobrina mía que ahora es abogada en Madrid cuando era pequeña. Decía que quería ser abogada de las causas perdidas como su tío Pepe. Me hizo gracia. Nunca hubiera pensado estar procesado en una de esas causas perdidas…

La Fundación Joxemi Zumalabe ¿habría sido considerada de ETA si llega a operar en otra comunidad?

Yo creo que no. Es absolutamente impensable. Se trata de una fundación que si algo tiene, y así se ha visto en el juicio, es que es algo totalmente transparente. La única diferencia que puede tener con otras fundaciones es que en ésta había dinero porque hubo una herencia. No han podido sacar ninguna irregularidad porque no las hay y, de hecho, no nos acusan irregularidades sino que estábamos al servicio de ETA por las actividades que estábamos realizando, aunque no hay ninguna actividad que lleve a esa conclusión.

¿Comparte las tesis de quienes dicen que se está criminalizando la disidencia?

Todo el sumario, en parte, es eso una criminalización de la disidencia, pero yo me pregunto por qué me meten en este asunto si no tengo nada que ver con ese mundo al que en principio y teóricamente quieren criminalizar. Saben que el argumento de que todo es terrorismo cala en la opinión pública. Si se dijera que se nos procesa por promover actos de desobediencia civil, por ocupar casas o espacios abandonados… no calaría igual. Pero esto no sólo pasa con cuestiones de aquí. El otro día, por ejemplo, en uno de los viajes a Madrid escuché en la radio que habían procesado a miembros de Greenpeace por una acción que hicieron contra las redes y que han presentado la querella en la Audiencia Nacional por terrorismo. El patrón del barco aseguraba que eran acciones terroristas. ¿Qué ocurre? Que la gente mira con simpatía las acciones de Greenpeace y sin embargo, si lo meten en la Audiencia Nacional como acciones terroristas, consiguen desprestigiarlas ante la opinión pública. Está pasando con muchas actividades y me da mucho miedo que este argumento pueda ir a más. En Barcelona han intentado meter como vía terrorista acciones de ocupas. Puede ser un intento de desprestigiar movimientos radicales.

¿Cómo va el macroproceso?

Desde el punto de vista procesal es un auténtico desastre. No aparecen papeles. Se ha creado un monstruo. La Policía se ha dedicado a mandar todo lo que ha cogido en los registros y, por ejemplo, en lo que se refiere a la Fundación ya son 40 ó 50 tomos. Parece que hay mucho, pero se trata de material repetido. Realmente, no hay nada.

Hablemos de su carrera profesional. Usted vino de Logroño…

Sí. Soy de Logroño, estudié la carrera en Zaragoza. Trabajé en un despacho de abogados en Zaragoza, aprendiendo, y vine a Navarra, con Javier Lezana, a un despacho en el que estaban Juan Carlos Lasa, Ignacio Puras… Navarra era un referente aquellos años a nivel de movimiento obrero. Aquí empezamos (primero en Tudela y luego ya en Pamplona), fundamentalmente, con temas laborales. Aunque la esencia del despacho era Derecho Laboral hemos tocado otros temas como el Penal (también llevamos presos comunes cuando tenía una connotación social importante) y siempre hemos llevado asuntos relacionados con movimientos sociales y alternativos. Desde 1980 estamos en la calle García Castañón.

¿A qué atribuye el enorme y variado respaldo que ha tenido a la hora de reclamar inocencia?

La verdad es que me he quedado emocionado y sorprendido, me he sentido abrumado. Pienso que hay gente que ha hecho mucho más que yo en estos mundos. Tengo la ventaja de que, al ser una persona pública por haber tenido contacto con mucha gente, todo el mundo se quedó alucinado por mi detención y por las acusaciones. Para quienes me conocen no ha habido dudas.

En la plataforma de apoyo hay escritores, artistas, periodistas y, sobre todo, muchos abogados, ¿son ustedes, tan corporativistas?

No creo que sea un asunto de corporativismo porque ha habido otros casos de abogados y no se ha producido esta situación. Es cierto que he recibido apoyos de colegas de otras ciudades como Madrid, Barcelona, Zaragoza, Granada, Alicante, Sevilla, Málaga, Galicia… de abogados laboralistas. Son amigos.

Estos apoyos evidencian una situación injusta…

Yo creo que sí. Me conocen. Hay abogados con los que siempre he estado en contra y que me han apoyado, algo que me ha emocionado especialmente porque el amigo es muy fácil pero que venga el rival y te diga: Oye, Pepe, yo contigo, que sepas que no tengo ninguna duda. .. te satisface, supone un reconocimiento. Me he sentido abrumado pero también muy agradecido.

¿Qué le diría a quien tenga alguna duda de su inocencia? porque, ya se sabe, siempre hay quien piensa que cuando el río suena, agua lleva…

A quien pueda tener alguna duda le diría, primero, que se fije en ese abanico de gente que me ha apoyado, ya que por algo será. No es casualidad que sean personas tan preparadas, tan dispares y con unas ideologías tan opuestas a aquello de que se me acusa. Por otro lado, le invito a quien tenga alguna duda a que compruebe las acusaciones y las pruebas que hay. Vino al juicio un compañero mío de Zaragoza y al terminar me confesó que estaba alucinado porque no entendía de qué se me acusaba. Desde el punto de vista jurídico no hay nada y lanzan una acusación tan grave como ésta sin fundamento.

¿Cómo ha repercutido todo este proceso en su tarea profesional. Percibe que se le hayan cerrado puertas?, ¿que la gente le mire con recelo?…

A parte de no poder dedicarle todo el tiempo que hubiera querido a mi trabajo, siempre hay anécdotas. Vino una clienta y me comentó que se iba a otro abogado aunque le daba vergüenza dejarme. Ella me lo dijo, pero supongo que habrá más. Yo creo que es más porque la gente cree que no voy a tener tiempo para dedicarle a su caso que por el tema ideológico, porque crean que me haya contaminado a ese nivel. De todas formas, si veo que no voy a disponer de tiempo, aviso al cliente. Evidentemente me ha afectado profesionalmente.

¿Cree que el hecho de que usted esté en este proceso puede condicionar en el futuro a un juez que tenga que resolver un asunto que usted defienda?

Yo creo que no precisamente porque aquí en Pamplona nos conocemos todos y, además, me ha sorprendido gratamente el apoyo que ha habido por parte de los jueces tanto a nivel público como privado. Creo que no ha habido dudas.

¿Conoce a Baltasar Garzón personalmente? ¿Qué opinión tiene de él?

No. Me interrogó dos veces. Le vi como muy distante y me decepcionó en cierta forma porque me hizo tres preguntas. Me dio la sensación de que estaba con un guión preconcebido y que le daba igual lo que yo dijera. Alguna pregunta la respondía él mismo, como que ya sabía. La declaración fue casi un trámite. Yo la manifesté que cómo me puede acusar de que soy de ETA cuando públicamente me he manifestado en contra. Si a un juez le dices eso tendría que mostrar algún interés por el tema pero no hizo absolutamente nada.

¿Cree que el juez Garzón conoce realmente la situación?

Realmente creo que es un proceso más mediático que real. Creo que él tiene una teoría previa que es que todo es ETA y que para cargarse a ETA tiene que golpear a todo el entorno que pueda haber y entra, desde mi punto de vista, sin ningún rigor jurídico.

¿Cómo ha sido tratado usted desde el sector abertzale?

Ha habido de todo. Es cierto que el que te desmarques de algo siempre está muy mal visto sobre todo por determinados sectores. Pero esto lo he tenido claro desde el principio. A mí me acusan de que soy de ETA porque soy de EKIN e incluso en algunos periódicos yo aparezco como jefe de EKIN en Navarra. Para mí es tan importante desmentir una cosa como la otra. Figurar como algo con lo que ideológicamente estoy en contra me parece una barbaridad. Cuando digo que no soy de EKIN, no quiero criminalizar a nadie. Me ha molestado que se dijera que para salvarme criminalizaba. Yo no criminalizo a nadie y en el juicio lo dije bien claro: desde el respeto a estas personas que tienen el derecho a ser lo que quieren ser y a defender sus ideas libremente mientras no realicen otro tipo de actividades, las ideas no pueden ser criminalizadas y yo no soy de eso. Pienso que la gente del sector abertzale que me importa lo ha entendido y lo ha respetado.

¿Dónde se ubica usted políticamente?

Siempre he andado más en temas de tipo libertario, en autónomos, por libre, en movimientos sociales y alguna vez apoyé a Batzarre. En determinados sectores hay mucho dogmatismo y yo no soy dogmático.

¿Le ha afectado este desmarque a la hora de planificar su defensa en el proceso?

Yo defendí que desde la fundación teníamos que haber llevado una defensa concreta en el juicio pero se planteó que había que ir con todos. Yo entonces consideré que no tenía que ir con todos. Tomé la decisión de ir con mi propia defensa porque tampoco me sentía representado por el colectivo y esto, insisto, lo digo desde el respeto a todo lo que piensan los demás.

Le piden 12 años de prisión. ¿Usted se ve en la cárcel?
Bueno. En principio, no. Pero es algo que ni me he querido plantear. Me he sentido tan absorbido por el proceso, por los perjuicios que me está ocasionando… que cuando llegue, si llega, ya me lo plantearé. Si el proceso fuese en Pamplona estaría más tranquilo porque sé que no habría ninguna duda. Pero se está viendo que son temas que se están tratando por personas que no conoce nuestra realidad social, son juicios muy condicionados políticamente…

¿Cree que va a influir en la decisión de los jueces el alto el fuego de ETA?

Tanto como en la decisión de los jueces no se. Pero, por experiencia y por otros procesos, siempre que ha habido situaciones similares en épocas de tensión las sentencias eran más duras y en tiempo de distensión eran más suaves. De hecho, he notado que el ambiente en el juicio estas últimas semanas es más relajado y, desde luego, el anuncio de ETA se vivió en la sala con auténtica alegría, se escuchaban mensajes de móviles y se apreciaban caras de satisfacción…

Desde el punto de vista mediático, ¿cómo percibe que se está tratando el proceso?

Fuera de aquí no existimos. Los primeros días era impresionante el despliegue, luego bajó y volvió a subir al día siguiente del anuncio de la tregua. Ahora no hay casi ningún periodista en el juicio y en los periódicos no se recoge nada. Aquí se está viviendo de otra manera.

¿Cómo afronta el futuro? ¿Le va a marcar esta situación?

Espero que no. Soy una persona bastante positiva e intento asumir las situaciones como vienen. Una persona me dijo una vez que revelarte contra las cosas que no tienen remedio lo único que produce es un agujero en el estómago. Intento que me afecte lo menos posible en el terreno personal y en el futuro tengo intención de trabajar en lo mismo y con el mismo grado de compromiso y de implicación que he tenido toda mi vida de colaboración con grupos antimilitaristas, ocupas, movimientos alternativos…seguir con esos temas con los que me he relacionado siempre.

¿A quién quiere seguir defendiendo?

La situación va cambiando y yo creo que movimientos como la inmigración son los que más van a marcar los próximos años. Los que hemos estado en el mundo laboral vemos que, como mucho, ahora es reivindicativo de cosas absolutamente materiales. Aquella utopía de que la clase obrera iba a ser el motor de no se qué revolución social está olvidada. Hoy hay otro tipo de gente y esas bolsas de exclusión y de marginalidad que se están creando van a ser muy determinantes y yo pienso que se aquí se va a notar mucho más. Si realmente se termina todo el tema de violencia, que ha ocultado todos temas, aflorarán otros que estaban latentes. Merece la pena trabajar para que todos los inmigrantes que están viniendo se integren en unas condiciones dignas. Hablando de mi situación personal, siempre he deseado que terminara el tema de la violencia porque, además de rechazarlo, como monotema estaba tapando otro montón de problemas que a mí, particularmente, me apetece mucho más trabajar en ellos.

¿Es un poco difícil ser libertario en estos tiempos que corren?

Realmente sí, pero yo creo que hay que intentarlo primero en tu vida personal, en tu ambiente y luego en los distintos sitios en los que participas. Siempre he sido partidario de trabajar por el cambio desde abajo e introducir valores de este tipo y llevarlos a la práctica en ambientes cercanos.

Es ya conocida su postura sobre la lucha armada…

Pienso que la violencia ha sido un error, ha marcado a muchos y ha desmovilizado a mucha gente. Yo me considero antimilitarista y, desde esta perspectiva, reproducir en tus propios esquemas de lucha aquello contra lo que luchas no es posible. Por otro lado, a lo mejor por estar en posturas libertarias, siempre he pensado que el tipo de lucha tiene que ser sobre todo pedagógica. Lo que no tiene ningún sentido es recurrir a un sistema militar si no consigues que la gente piense de otra manera.

Ese fue el objetivo de la Fundación Zumalabe, ¿no?

La Fundación nació con el objetivo de ayudar a los movimientos populares, a movimientos alternativos, para ofrecerles una infraestructura. Proponemos el tema de la desobediencia civil porque es un tema que a estos grupos les interesa. La desobediencia civil es una filosofía de vida, te niegas a cumplir una ley que consideras injusta pero asumes las consecuencias. Por ejemplo, los objetores fiscales pagan dos veces ya que desvían sus impuestos a ONG pero Hacienda les reclama y les embarga.

5 thoughts on “Pepe Uruñuela: «La violencia ha sido un error; soy antimilitarista y no entra en mis esquemas aquello contra lo que lucho»”
  1. > Pepe Uruñuela: «La violencia ha sido un error; soy antimilitarista y no entra en mis esquemas aquello contra lo que lucho»
    Estupenda entrevista.

    Garzon deberia dedicarse a perseguir a criminales genocidas de verdad como Pinochet y Bush. No a gente de a pie
    que encima son un ejemplo de dignidad.

    El juicio 18/98 acabara y los inocentes
    volveran a sus casas. Garzon tendra que
    retractarse.

    internete
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    1. > Pepe Uruñuela: «La violencia ha sido un error; soy antimilitarista y no entra en mis esquemas aquello contra lo que lucho»
      Bueno, todas las fundaciones tienen buenas intenciones en sus principios, en cuanto a los métodos empleados es posible que haya mucho que discutir. De cualquier modo, no me cabe duda, de que tras un proceso tan largo y complicado, la transparencia ya es total y absoluta.
      En cuanto al juez Garzón cuesta creer que haya tomado partida en un juicio como éste cuando, ciertamente, hay otras causas que merecen más atención.

  2. > Pepe Uruñuela: «La violencia ha sido un error; soy antimilitarista y no entra en mis esquemas aquello contra lo que lucho»
    Mi solidaridad para personas como Pepe Uruñuela y otras, vinculadas o no a la Fundación Zumalabe, de las que me consta su completo rechazo de la violencia, de ETA o de otro origen, como estrategia al servicio de cualquier proyecto emancipatorio. Lamento que una instrucción burda les haya conducido a la situación que arrastran desde hace ya más de cinco años y espero que la justicia llegue pronto de la mano de la verdad. Así se desenmascarará una operación jurídica, y en cierta medida mediática, impresentable.

    1. > Pepe Uruñuela: «La violencia ha sido un error; soy antimilitarista y no entra en mis esquemas aquello contra lo que lucho»
      me reservo los comentarios ……

      1. > Pepe Uruñuela: «La violencia ha sido un error; soy antimilitarista y no entra en mis esquemas aquello contra lo que lucho»
        A mi no me cabe duda del rechazo a la violencia de Pepe Uruñuela, sin embargo, entiendo tus reservas. Con este juicio han salido demasiadas cosas a la luz y siempre queda la duda. Espero por el bien de la fundación que todo este lío se acabe y que cada cual, acusador y acusado, tengan la opción de presentar las pruebas de culpabilidad o inocencia.

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