MARTA CASTILLO

A propósito de las distintas fórmulas de manipulación empleadas en los medios de comunicación, decía Ryszard Kapuscinski que una de las más frecuentes y sencillas es la omisión de determinados temas. Las grandes agencias de información, concentradas en pocas manos, deciden qué acontecimientos son importantes y qué acontecimientos simplemente no existen. Los criterios de selección que hay detrás de esa toma de decisiones están cada día más lejos de la ética periodística y más cerca de los intereses económicos de unos conglomerados empresariales que han comprendido que con la información también se puede hacer negocio.
En un encuentro con periodistas italianos moderado por María Nadotti hace casi diez años, Kapuscinski se lamentaba de que los jóvenes periodistas no cuenten ya con la posibilidad de recibir consejos de un jefe con una larga trayectoria profesional en el campo periodístico: «Ahora, intentad ir a Mr. Turner, que en su vida ha ejercido el periodismo y que rara vez lee los periódicos o mira la televisión: no podrá daros ningún consejo, porque no tiene la más mínima idea de cómo se realiza nuestro trabajo. Su misión y su regla no son mejorar nuestra profesión, sino únicamente ganar más».

Los intereses del mundo de las finanzas y las estrategias de la clase política para ocultar sus vergüenzas entorpecen cada día con mayor virulencia el buen hacer periodístico. El lamentable vídeo en el que Francisco Camps se expresa sobre la decisión del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana de archivar la causa abierta por un delito de cohecho impropio contra él es un claro ejemplo de ello. Es evidente que Camps no tiene respuesta para muchas de las preguntas que rodean el caso Gürtel. El presidente de la Generalitat Valenciana teme las preguntas y las omite del mismo modo que los magnates de la comunicación temen ciertos temas y no los sacan a la luz.

La enfermedad de Chagas afecta a más de 16 millones de personas en América Latina, pero no da dinero. La gripe aviar y la gripe porcina han disparado la cotización de las acciones del laboratorio Roche, fabricante del Tamiflu. Por eso para los medios de comunicación y para la opinión pública la enfermedad de Chagas no existe mientras que la gripe porcina, pese a causar un número muy inferior de víctimas, es presentada y es percibida como una grave amenaza para la humanidad.

La moda de las comparecencias sin preguntas es la expresión de un viejo anhelo del poder que consiste en una profunda contradicción, en un periodismo sin periodistas. Es decir, sin nadie que investigue o que pretenda ir más allá de esa plastificada capa de declaraciones institucionales y noticias de agencia convenientemente pulidas y estandarizadas, convenientemente vacías. Quizás ha llegado el momento de imponer una nueva moda en el universo mediático, de reivindicar lo retro y volver a los métodos del maestro Kapuscinski. Quizás esa sea la única manera de que esta profesión no se fusione con la del corredor de bolsa para extinguirse definitivamente en un mar de cifras y palabras huecas.

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