
J. G., Valencia
El líder socialista, Joan Ignasi Pla, acompañado del secretario de Territorio del PSPV, Eugenio Burriel, y del portavoz en Valencia, Rafael Rubio, se reunió ayer con la directiva de la Federación de Promotores, a los que expuso su modelo alternativo en materia urbanística y trasladó un mensaje de tranquilidad y seguridad jurídica en su actividad para el caso de que el PSPV alcance la Generalitat. Sobre los campos de golf, una cuestión que preocupa a los constructores, los dirigentes socialistas señalaron que no están en contra de estas instalaciones por sistema, sino de aquellas que no sean ambientalmente sostenibles. Esto es, que no es posible que estos campos vengan todos acompañados de urbanizaciones de cuatro o cinco mil viviendas.
El encuentro lugar en un restaurante de Valencia poco después del debate de totalidad de la ley urbanística en las Cortes. La comida fue a instancias de los promotores y estaba fijada hace más de quince días, según el PSPV. La semana pasada, el PP incluyó para el pleno de ayer el debate de la LUV. La reunión se desarrolló en un clima cordial, nada que ver con la reunión de Pla de hace días con los constructores que participan en las empresas mixtas del conseller de Territorio, Rafael Blasco, y que firmaron un comunicado contra el PSPV.
Por los promotores asistieron el vicepresidente, Salvador Vila, y el secretario, Benjamín Muñoz, así como Mariano de Diego (Vallehermoso), José Luis Miguel (Onofre Miguel), Enrique Ballester (Guadalmedina), Antonio Yagüe (Mercantil Valenciana de Obras) y el asesor jurídico, Carlos Cañellas.
Según una nota de la federación, los representantes del PSPV «han garantizado a los promotores que dispondrán de recursos hídricos necesarios para dinamizar la oferta de golf consustancial al turismo». Los constructores pidieron explicaciones sobre el límite de 20 viviendas por 1.000 habitantes en cada municipio incluido en su alternativa a la LUV. El PSPV aclaró que ésta es una cláusula de «cierre» para casos de reclasificaciones en suelo no urbanizable fuera del PGOU y cuando los planes territoriales no fijen tope, pero que se puede matizar para que el límite no sea a nivel local, sino comarcal o de Comunidad.
Los promotores, según fuentes de la reunión, consideraron innecesaria la ley del golf de Blasco y también discreparon de la fórmula de éste para las empresas mixtas, al entender que las firmas privadas pueden asumir directamente estas iniciativas. El PSPV también dejó claro que se opone a la ley del golf, al creer que lo que busca es la urbanización indiscriminada, pero no a estas instalaciones por sí mismas, sino a aquellas que no sean sostenibles, y que tampoco rechaza las empresas mixtas sino el modelo de Blasco, por discrecional.