
Plan de choque para una revolución libertaria
Lun, 14/02/2011 – 13:11 — Acratosaurio rex
Esta mañana he recibido la paloma mensajera de mi agente en el Cairo, informándome de que todo ha salido a pedir de boca. ¿Cómo? Me he apresurado a leer la prensa atrasada del bar de la esquina, donde se cuenta la caída de Murabak.
Por supuesto: diversos analistas políticos afirman que la situación en Túnez, en Egipto y en otros países árabes, hacía previsible una explosión social… blablabla… Lástima que esos listillos, no tuviesen la clarividencia hace tres meses, de aportarnos datos que explicasen, no lo que ha pasado, sino lo que iba a suceder. Que unos chorbos desde una página del feisbu, y con mensajitos de móvil, hayan iniciado una cadena de acontecimientos que ha derribado a su gobierno es algo que no esperaba nadie.
Así es como se producirá la revolución, como siempre, con millones de personas echándose a la calle, un buen día, a traición. La gente generalmente sumisa, fácilmente manipulable y comprable con cuatro chorradas, liará la de dios. Y ni soltando a los tertulianos fascistoides en medio de la masa, podrán los acojonados guardas y soldados contener a la multitud.
Mi agente me dice que lo sucedido en Túnez, en el Cairo…, o por ahí, serán cambios superficiales que no afectarán al aparato de dominación preexistente… Claro, menudo problema.
Hay dos formas (principales) por las que el anarquismo puede estar presente en una revolución: la primera, que el pueblo tenga una amplia conciencia anticapitalista y libertaria, y que esté muy bien organizado en sindicatos, asociaciones vecinales, de amas de casa, clubs deportivos, cooperativas… Actualmente, cuando esto pasa, la presencia en ese ambiente de anarquistas organizados (por motivos misteriosos) suele ser escasa, y el conocimiento del anarquismo por parte de la población cercano a cero; la segunda manera, es con presencia de anarquistas organizados, que se mezclan en esas asociaciones populares por un lado, y desarrollan sus propuestas y organizaciones por otro, lo cual también escasea.
Pero es simple: para que las ideas libertarias tengan oportunidades de implantarse en una revolución, hace falta que la gente (que es la que hace las revoluciones) las perciba como posibles. Hace falta que deseen una vida en la que nadie mande. Y para que eso suceda, hay que hacer el anarquismo visible, organizándolo, dándole su lugar en este mundo que tenemos. Es decir, estando con la gente que vive, que ama, que sufre, y haciendo del anarquismo algo bueno, útil y deseable, en cárceles y presidios, en barrios y chabolas, en escuelas y hospitales, en fábricas y etetés, en oficinas, desahucios, incendios, prostíbulos, campanas submarinas, allí donde una persona suspire, que haya un anarquista cerca haciendo lo que sea menester, y no un marciano hablando de cosas raras.
¿Estaremos los anarquistas a la altura de los acontecimientos, cuando la revolución nos pille en casa? Inspiremos profundamente, meditemos, hagamos cien flexiones en cuclillas. Lo que es de uno es de todos, lo que es de todos es de nadie, lo que es de nadie es de uno.
Comentario:
La Revolucion que viene
¿Por que, Acratosaurio, andamos tan despistad@s l@s anaquistas con esto de la Revolucion?
¿Sera que esperamos que nos caiga del cielo?
Mala cosa, por que del cielo solo nos suelen caer chuzos de punta.
¿Sera que esperamos que alquien sea tan amable de montarnosla?
Mala cosa, por que no se divisa en el vecindario nadie dispuesto a hacerlo.
Igual no nos queda mas remedio que arremangarnos y organizar el fregado nosotr@s mismos….
aurora boreal
http://www.alasbarricadas.org/noticias/?q=node/16749
Los anarquistas despistados, la imaginación y el poder de definición
Mie, 16/02/2011 – 10:21 — Acratosaurio rex
Pregunta en el anterior artículo Aurora Boreal (1), que qué pasa con los anarquistas que andan tan despistados con lo de la Revolución. Es muy simple: que hay anarquistas que no se la imaginan. Para que los anarquistas trabajen por La Social, la tienen que plantear como posible. Porque todo cuanto puede ser pensado, para que pueda producirse, ha de ser imaginado. Dios, para que exista, ha de ser imaginado. Si no, no existe. Y este mismo razonamiento, puede aplicarse a cualquier abstracción, como Clase Social, Conciencia de Clase… Una vez empieza a existir el concepto, se pone a funcionar y pasan cosas. Para que eso ocurra hay que crear una etiqueta, y disponer de un tipo de poder.
Etiquetar a la gente, es uno de los mayores poderes que existen: es el poder de definición. Definir a la gente, es decir qué son, anticipar su comportamiento, y encauzarlo. Si dicen “droga anti-sistema”, tendremos gente rompiéndose las venas para ser radikales. Si dicen “anarquismo terrorismo y caos”, la gente pensará eso de los anarquistas, y habrá desmayos si preguntas la hora en el metro con la bola y su mecha bajo el brazo. Ya sé, esto que digo es de un idealismo del copón, pero funciona. Pensar nada más que en la publicidad comercial, la moda, los cánones estéticos, el tema del triunfo y el fracaso…
¿Quiénes tienen poder de definición? Pues los poderosos, la gente de pasta, evidentemente, los científicos también etiquetan lo suyo, los periodistas, los curas…
¿Tenemos los anarquistas poder de definición? Ay, la lucha por definir, es ardua, porque en ella muchas veces intentamos decir lo que somos en oposición a lo que dicen que somos. ¿Y qué nos impide imaginarnos? Ya veremos. Solo cuando imaginamos la posibilidad de la revolución, podemos empezar a ser revolucionarios.
Contra todo poder, la imaginación al poder. Lo que es de uno es de todos, lo que es de todos es de nadie, lo que es de nadie es de uno.
NOTA (1) http://www.alasbarricadas.org/noticias/?q=node/16749#comments
Comentario
A vueltas con la Revolucion
De tu sabia respuesta Acratosaurio, deduzco que esto de la Revolucion, es mas complicado de lo que yo, en mi ingeniudad, sospechaba.
Veo ahora con claridad meridiana, que antes de arremangarnos y ponernos a la tarea, habra que hincar los codos y ponerse a reflexionar como hacer para imaginar esta Revolucion que anhelamos.
En principio no parece dificil esto de imaginar algo. Pero luego darle forma en la realidad, ya es otro cantar.Veo delante nuestro una ardua labor,sobre todo si ademas nos hace falta un cierto poder para ponerle nombre a nuestro empeño.
Como todo esto va a llevar su tiempo, yo mientras tanto voy a intentar vivir como si ya estuviera aqui, la Revolucion. En la medida que los otros me dejen, claro.
aurora boreal
http://www.alasbarricadas.org/noticias/?q=node/16761