ROSA MOSQUETA (Rosa rubiginosa)

Nativa de Europa, crece silvestre en suelos pedregosos, bordes de caminos y terrenos degradados. Sus flores blancas o rosadas, dan unos frutos carnosos ricos en vit. C con los que se elaboran dulces y mermeladas. De las semillas de los frutos se extrae el aceite de uso dermatológico y cosmético muy rico en ácidos grasos esenciales, fundamentales en muchos procesos fisiológicos del cuerpo humano, relacionados con la regeneración de los tejidos y el crecimiento celular.

El aceite de Rosa mosqueta retrasa los signos de envejecimiento prematuro hidratando y nutriendo la piel, es antiinflamatorio y regenera la piel en caso de quemaduras y cicatrices. Se absorbe rápidamente y no tiene efectos secundarios. Por su acción antioxidante y reestructurante, reduce las arrugas y las líneas de expresión más profundas y es especialmente recomendado para el cuidado de pieles secas y estropeadas. Se puede usar en forma pura o en crema, ungüentos…

El aceite puro de Rosa mosqueta es uno de los productos que mayor interés ha suscitado en el campo de la cosmética.

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