D. Mazón

MADRID-El Cristo de la Buena Muerte, de Mena o de la Legión, uno de los protagonistas indiscutibles de la Semana Santa, no sólo malagueña sino nacional, vuelve a ser foco de atención fuera de su «hábitat» natural, la procesión junto a los legionarios, una trascendencia que en los últimos años comienza a repetirse con asiduidad, tanto para mal como para bien. Para lo segundo cuando cada año Málaga acoge a más visitantes que quieren verle salir de la parroquia de Santo Domingo, o cuando se convierte en uno de los protagonistas de la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid. Para lo primero cuando el anterior Gobierno prohibió los honores militares que se le rendían. Y vuelve a serlo ahora, esta vez de manos del nuevo párroco llegado a la iglesia que acoge su imagen y la de la Virgen de la Soledad, según denuncia la Cofradía del Cristo de Mena.

La cofradía celebra dos triduos al año, uno en noviembre y otro en marzo, dedicados respectivamente al Cristo y la Virgen. El tercer día de esta celebración, tras la misa del domingo, la cofradía se traslada a la capilla que acoge las imágenes y allí entonan «El novio de la muerte», típica canción legionaria, y la Salve Marinera, por la tradicional vinculación de la cofradía con la Legión y la Armada. El pasado fin de semana, el párroco, según fuentes de la cofradía, se negó a que se entonara la primera, aunque permitió la segunda, argumentando que «El novio de la muerte» es una canción castrense pero no litúrgica y la Salve Marinera sí tiene un motivo religioso.

En la cofradía no ocultan su inquietud porque estos cambios repentinos de una tradición que lleva en marcha desde los años 20 sean sólo los primeros que afectan a la cofradía y a la relación de la Legión con «su» Cristo. No es el único que ha habido. Hasta hace muy poco, la misa de doce de los domingos estaba protagonizada por la cofradía, pero el nuevo párroco les ha quitado el protagonismo y ha trasladado su presencia a la misa de los viernes por la tarde.

Así, algunos temen que en la próxima Semana Santa se produzcan cambios en la guardia que los legionarios realizan al Cristo, aunque sólo sean temores. Por si las moscas, en las redes sociales se activó ayer una campaña con el lema «Sí al novio de la muerte en los actos de la Congregación de Mena en Málaga».

El caso ha causado tal revuelo en la capital de la Costa del Sol que ayer el vicario de la diócesis se reunió con el nuevo párroco y el delegado encargado de las cofradías y hermandades de Semana Santa, aunque no han trascendido las conclusiones del encuentro.

La Razón


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