
Hoy en la revista Punto G quería hablar de otro punto, el punto de no retorno climático como lo llaman. Es el momento en el cual es irreversible el cambio del clima y aunque se reduzcan las causas sigue su curso. Es un proceso natural que ha ocurrido varias veces en la historia de la tierra, pero en esta ocasión, el origen, es sobre todo por la actividad industrial de la especie humana. No hace falta ningún especialista para demostrarlo, la mayoría de las personas que viven cerca de un entorno natural lo pueden corroborar, sobre todo los ancianos: la cantidad de fuentes y manantiales secos desde hace años, el adelanto en un mes de las cosechas, la desaparición de animales y plantas, etc… Para solucionar todo esto, los llamados especialistas, dicen que va a ser necesario un cambio en los modos de vida en la sociedad consumista e industrial. Esta se extiende por el mundo gracias a la televisión y occidente que persuade insistentemente a 7.200 millones de personas a desear vivir precisamente consumiendo compulsivamente.
Si esto fuera poco, existen campañas de información y propaganda que lo niegan. Dichas campañas están costeadas por oligopolios industriales y energéticos que emplean miles de millones anuales a través de una infinidad de fundaciones con este fin, pagando estudios de otros especialistas para negarlo y sembrar la duda que reduzca la relevancia del asunto y no se cuestionen sus intereses.
Además hay que añadir que el uso de esta alarma es un medio más de manipulación social: inutiliza y amedrenta a la población con un miedo genérico: la doctrina del miedo, muy a menudo usada por el poder a lo largo de la historia.
Los ejemplos de la doctrina del miedo son innumerables en la actualidad y se repiten en los medios de comunicación de todos los estados como un guion establecido: gripe porcina, gripe aviar, virus de ébola, terrorismo islámico, desastres naturales apocalípticos, tormentas ciclónicas, asesinatos en serie, inseguridad ciudadana, etc… la lista es larga.
El punto de no retorno climático suena también apocalíptico y lo es. De todas formas, aparte de esta supuesta e interesada polémica, no hace falta ser muy inteligente para ver que esto se acaba.
Estamos quemando todo, agotando todo, hay una cantidad limitada de recursos y una voracidad enferma sobre todos ellos.
Añadido a todo esto, en este pasado mes de noviembre en el cual China ya es la primera economía del mundo, dejando atrás a Estados Unidos. El presidente de este país premio Nobel de la paz, Barack Obama ha firmado la renovación de todo el arsenal nuclear, por un importe de un trillón de dólares, mandando así un claro mensaje de intenciones al resto de naciones. Un programa para la fabricación de ojivas nucleares, bombarderos, submarinos y misiles intercontinentales que incluye ocho grandes plantas y laboratorios que emplearán a más de 40 mil personas.
La renovación del arsenal nuclear de USA supone entrar en la 7ª generación de armas atómicas, bombas termonucleares y otras, muy pequeñas y regulables en potencia. El número actual de artefactos atómicos es desconocido.
Todos los estados armados nuclearmente están en proceso de modernización de sus arsenales, por considerar que ya están obsoletos.
Si había alguna duda sobre el estado de cosas, esto lo aclara aún más, es una garantía para que no quede nada ni nadie. Esto es el fracaso de la especie humana, de toda la historia de la humanidad. 10.000 años de historia para llegar a esto. La vida y el esfuerzo de millones de personas, de nuestros ancestros para que estemos aquí, para esto. Es un suicidio colectivo aceptado.
Parece que todo esfuerzo humano ha fracasado, la literatura, la filosofía, el pensamiento, el arte, la ciencia, la técnica, la religión la política, etc… No han resuelto el problema humano, estamos en el siglo XXI y es a esto a lo que hemos llegado. Trabajar, comer, cagar, follar, ver la televisión, dormir y consumir en el centro comercial. ¿Por qué hemos llegado a esto? ¿Es el mayor logro al que puede llegar la especie humana?
Creo que la televisión en este sentido, ha supuesto el mayor retroceso de la humanidad. El grado de inconsciencia y pérdida de inteligencia innata de la humanidad por su causa es incalculable. A esto hay que añadirle el auge de más tecnología y la sobredosis intencionada de información para saturar todos los sentidos y colapsar todo juicio, reflexión, observación y cuestionamiento.
Hay millones de personas con acceso a internet en sus móviles de última generación. En su propias manos tienen acceso a todo el conocimiento humano de toda la historia, algo que nunca había ocurrido, siempre ha sido de elites y sin embargo, lo que más se busca en internet son los videos sensibleros y cutres de mascotas, además del porno. La técnica no ha hecho más inteligente a la humanidad, todo lo contrario, la ha alienado, simplificado y vaciado. Ahora y cada vez más, es un medio de escape de esta realidad que no es agradable de ver. Muestra de esta huida, de este autoengaño, en un salto más grande aún, es la realidad virtual. Es eludir la responsabilidad con la propia vida, con la vida.
Alucinación colectiva de progreso material y técnico ilimitado, en un mundo limitado, finito. Crecimiento constante como sea, desarrollismo ciego, sin cuestionarlo, en una huida hacia delante empujados por la sensación de velocidad y vitalidad artificial que da la técnica.
10.000 años de progreso técnico desde el descubrimiento del fuego hasta el viaje a la Luna, desde la flecha hasta la bomba atómica termonuclear y cero «0´´ años de progreso psicológico, únicamente la eliminación del canibalismo.
Tenemos el mismo comportamiento que hace 10.000 años, pero con arsenal atómico suficiente para arrasar todo y además estamos agotando el planeta. ¿Dónde está el progreso?
Se ha puesto todo el esfuerzo vital en el desarrollo técnico y nada en el desarrollo psicológico. Esfuerzo en dominar la naturaleza, explotarla, en tener poder sobre ella y además sobre otros congéneres. Se ha ido antes a la luna que mirar dentro de nosotros para ver como funcionamos. Hemos repetido el mismo programa de conducta generación tras generación, sin cuestionarlo siquiera.
La psicología comercial actual tiene mucho también de manipulación de unos sobre otros, en vez de denunciar o descubrir el porqué de esta locura, sirve a estados y poderes, infantiliza creando dependencias mentales y químicas. En vez de curar y solucionar el problema lo aumenta. No ha habido nunca más psicólogos en la historia y nunca antes había habido más enfermedad mental. Cumplen el mismo papel que hacían los curas con la confesión de los creyentes, sirviendo al poder y el manteniendo lo mismo.
Pocas personas han cuestionado o cuestionan todo esto. La inmensa mayoría que tiene comida ropa, techo y más de lo necesario, se mueve por inercia, en una vida cómoda. No dudan de la vida que les han dicho que tienen que llevar, copiando los comportamientos, maneras, inercias, costumbres y tradiciones sin cuestionarlas lo más mínimo. Es más, ante todo lo anterior, está esa manera de sentir que muestra la expresión «el que venga después ya se apañará´´ o « ya se inventará alguna tecnología que solucione los problemas´´, lo cual demuestra el grado de conciencia en el que nos encontramos. Y aun así quieren tener hijos y educarlos.
A la inercia del programa recibido y como desarrollo de este, ahora se suman todos los defectos de la actual sociedad de consumo, que ya conocemos: competitividad de todos contra todos, mercantilismo de las personas, materialismo, cultura de la apariencia, publicidad, propaganda, marketing, engaño, etc. Consecuencias de esto son el inmenso vacío de sentido vital, nihilismo, egoísmo e indiferencia. Y nuevamente ante este absurdo añadido, la reacción es de escapar aún más, por medio de la cultura del entretenimiento, de parque temático, del ocio programado, del consumo como evasión. En un intento de huida hacia delante, llenado todo espacio de tiempo posible para que no haya ningún hueco donde se pueda ver todo este sin sentido. Donde aumenta la velocidad de la vida, estando ocupado con infinidad de cosas, hiperactividad, prisa por vivir muchas sensaciones sin asimilar ni disfrutar, que da lugar a más vacío en una espiral inacabable.
Desaparece así todo espacio posible de reflexión, de cuestionar, de comprender, de ver, de asimilar, se anula la inteligencia. La vida que nos venden aparte de hacer prohibitivo el espacio físico de vida, por medio de la especulación inmobiliaria, también niega y destruye el espacio interno.
Todo esto lo percibe conscientemente o inconscientemente todo adolescente que se adentre en la vida, aunque no pueda ponerlo en palabras, pero lo siente. El inconsciente ve mejor las mentiras. Lo ve toda persona que no haya sido domesticada mentalmente todavía, con la comparación, la envidia, la competición. Cualquier persona de cualquier época que haya conservado algo de sensibilidad o inteligencia.
Un adolescente siente que para lo que le queda de vida no hay futuro, que el único futuro posible también es engañarse, mentirse, ser hipócrita, falsear la vida a la que ha llegado, como ve en los adultos que han creado esta trampa. Es un fraude un engaño, una estafa. La inteligencia y la salud que le queda hace que se revele, a una locura que intuye pero que le engulle con el tiempo, envejeciendo y repitiendo a otros lo que hicieron con él. Muchos padres dicen esa expresión tan frívola `ya saldrán adelante, ya se buscarán la vida´. ¿Qué vida si no les dejamos ni despojos, en un mundo con fecha de caducidad puesta ya? Exigen que se adapten a una sociedad enferma.
No hay posibilidad de discrepancia y de haberla antes era considerada como desequilibrio, enfermedad o anomalía, ahora se mercantiliza como tendencia comercial para anularla. La publicidad y la propaganda se ceban con la juventud.
Muchas personas declaran que comienzan a vivir a los 30 o 40 años, después de quitarse infinidad de mentiras, hipocresías impuestas, engañados por guiones de vida vacíos de sentido, cohibiciones sociales, moral vacía, falsa justicia, comparación, envidia, competencia, jerarquías, prejuicios, tópicos, religión, orden, dios, etc…La lista es enorme.
Es una traición a la vida.
En el 15M nadie sabía lo que quería, pero tenían muy claro lo que no querían, todo lo anterior. Es muy impresionante ver a miles de personas que se han quitado miles de mentiras por unos días. Descubrir lo verdadero es por negación de lo que es mentira, sale solo, no hace falta ideología, líder, o partido ninguno. La realidad es que nada de lo que hay funciona, como vieron en el 15M, saber esto y repetir las mismas fórmulas para resolver el problema no tiene sentido, es engañarse de nuevo.
La pregunta inmediata y automática que hace el programa que hemos heredado es: ¿Y cuál es la solución?.
Queremos que alguien nos de la solución en vez de buscarla nosotros, cuestionar y cuestionarnos nosotros, indagar nosotros, en una muestra más de inmadurez psicológica. Así vienen en seguida líderes, ideologías, partidos, religiones y todo el negocio de la historia. La mecánica del poder se repite desde la antigüedad, líderes y seguidores.
Parece que esta crisis es más profunda y no parece que vallan a funcionar las soluciones de anteriores cambios políticos, sociales, reformas, revoluciones, ideologías y utopías. Parece más un cuestionamiento fundamental de lo que somos y es la propia urgencia y necesidad de solución la que da la energía para resolverlo. O volverse a engañar como hace un fumador con cáncer. Conocemos todos los mecanismos de autoengaño del pensamiento, de hipocresía propia, de mentirnos. Decir que es un problema colectivo y que una sola persona nada hace, es eludir el problema. De hecho mantenemos el problema pasando el mismo programa de comportamiento a nuestros hijos y al no cuestionarlo nosotros.
¿Por qué se repite el mismo patrón del mecanismo psicológico del poder, en toda persona a lo largo de toda la historia?, da igual el grado, el patrón es igual en un padre de familia, empresario o en un dirigente. ¿Por qué hay elites después de las revoluciones sociales? Decir que la especie humana es así es resignarse, es decir que no hay salida. Es negar que si tenemos capacidades que no han sido aprovechadas y que la educación y la cultura han aplastado siempre. Prueba de ello son las islas de libertad que son los llamados genios, denostados en juventud y alabados después de muertos, por la llamada cultura de la época.
Tiene sentido por tanto que haya personas que quieran hacer otra vida, reinventarse, respirar, hartas de tantas mentiras. Es por eso que hay personas que buscan tener menos, destruir menos, gastar menos, tener menos ambición, disponer de un espacio vital físico externo e interno psicológico, de autonomía y vida. Y no es un escape, es todo lo contrario, es tomar conciencia de la propia responsabilidad con los demás y con todo, de no añadir más locura de la que hay. Aquí, donde se edita esta revista que es una tierra olvidada, no hay escapes como en la ciudad, no es tan fácil escapar de uno mismo.
La indagación, búsqueda, descubrimiento es con otros, es en relación con otros, es compartiendo con otros, no es en aislamiento ni en el egoísmo nihilista que nos han vendido. Es responsabilidad propia y exige un cambio en cada uno de nosotros. Nadie te puede decir como es tu vida, nadie mejor que tú mismo. Es responsabilidad de cada uno mirar, indagar, cuestionar, reflexionar, comprender, aprender.
El Chechu.
Revista Punto G, editada por la asamblea Unión de Pela, zona norte de la provincia de Guadalajara.