
SurDigital/inSurGente.-
PREGUNTA de Trivial: ¿Quién manda en España? La respuesta que daría la mayoría sería Zapatero. Pero ni mucho menos. «En este país quienes mandan de verdad son los hijos y herederos de las grandes dinastías y fortunas del país», puntualiza el periodista Julián Pérez Olmos, coautor, junto a Juan Luis Galacho, del libro ‘Los herederos del Gran Poder’ (La esfera de los libros), uno de los éxitos editoriales del verano que ya va por la tercera edición.
El ‘Olimpo de los potentados’ es un selecto club que está formado por casi un centenar de jóvenes con una educación exquisita y con una ambición inculcada desde la cuna con vistas a hacerse cargo de la gestión de las grandes fortunas de sus multimillonarios padres. Y con dos denominadores comunes más: sólo se relacionan entre ellos y quieren pasar inadvertidos ante la prensa.
«Son círculos endogámicos», explica el especialista. Van a los mismos colegios, tienen los mismos amigos, eligen los mismos destinos de vacaciones, se casan entre ellos, viven en las mismas urbanizaciones… Los dos únicos ‘mortales’ que han podido entrar en tan selecto grupo han sido Letizia Ortiz e Iñaki Urdangarín. «Todo lo que hacen está supervisado y tiene que tener el visto bueno de sus padres», detalla el
periodista, que ha necesitado dos años para preparar este libro.
Lejos de los focos
Esta superprotección paterna les hace rehuir de cualquier tipo de prensa. Pocas son las caras conocidas para el gran público de estos grandes herederos. Y no por cuestiones relacionadas con su fortunas, sino más bien por sus relaciones sentimentales, como les ocurre a los hijos de la duquesa de Alba o del duque de Feria. «Son especies protegidas y están aleccionados para que sólo aparezcan, cuando sea inevitable, en los medios de comunicación financieros», comenta Pérez Olmos. Como ejemplo, pocas son las fotografías que existen de Francis Franco, cabeza visible de los negocios de la familia del dictador -aunque siempre bajo la atenta mirada de Carmen Franco-, pese a que estuvo casado con María Suelves.
Del centenar de nombres que incluye ‘Los herederos del Gran Poder’, quienes más han llamado la atención del autor son Iñaki Urdangarín y Jaime de Marichalar. «Han estado muy al filo de la navaja e incluso han puesto en peligro a la Casa Real con todo lo que han dado que hablar».
De profesión, ricos
Por el momento, estos ‘cachorros’ se dedican a vivir lo mejor que pueden, aunque ya forman parte de muchas de las sociedades paternas. Y no se privan de nada. «La más caprichosa sin duda es Marta Ortega, quien es el ojito derecho de su padre, Amancio Ortega -dueño de Inditex-, a quien no le importa coger su avión privado y plantarse en cualquier país para comprarle un caballo a su hija», recuerda el periodista.
Pese a estas ostentaciones, en su mayoría gestionan muy bien su dinero y no es gente que derroche. «No es extraño verlos en utilitarios de clase media o picando algo en cadenas de restauración habituales para el gran público, como el caso de la duquesa de Alba», advierte el experto.
El dicho ‘dinero llama a dinero’ aquí se hace más patente que nunca. Y quiere formar tándem con la aristocracia. Así, los títulos nobiliarios, por un lado, y el dinero, por otro, son una buena razón para que estos cachorros emparenten entre sí. «Un ejemplo muy claro es el enlace entre Luis Alfonso de Borbón y María Margarita de Vargas; él pone los títulos y ella el dinero», rememora Pérez Olmos. Si no, se inventan los títulos, como hizo Ruiz Mateos.
A quien no le hace falta estar emparentado con la aristocracia es a Jesús Polanco. El dinero ayuda, pero no es el indicador de quien tiene más poder. «Amancio Ortega es el más rico de España, pero el más poderoso es Polanco, seguido de Emilio Botín y los March», enfatiza Pérez Olmos. Para ellos da lo mismo qué partido gobierne en España, su poder va a seguir siendo el mismo.
En busca del ‘delfín’
El mayor ‘quebradero’ de cabeza de estos grandes nombres es encontrar un ‘delfín’ -heredero- dentro de su familia al que poner al frente de sus negocios. No en vano, sus fortunas pasan de generación en generación, de ahí que esta cesión de poder no esté exenta de luchas internas. Pese a que Polanco tiene a todos sus hijos dentro de su entramado de sociedades, por ahora su mayor referencia es su sobrino Javier Díez.
Quien tiene más claro su sucesor es Emilio Botín. «Ana Patricia es como una pantera en los negocios. Es una genuina Botín: trabajadora, fría, agresiva, autoritaria, dura, persistente y apasionada por su familia», comenta el periodista. También las hermanas Esther y Alicia Koplowitz tienen muy bien solucionada su sucesión, puesto que sus seis hijos ya están al frente de sus múltiples negocios.
Otras sagas no lo tienen tan claro. «Teniendo Juan Abelló un ojo de lince para los negocios, ninguno de sus cuatro hijos ha heredado esta ambición, por lo que por ahora no tiene a quién cederle el testigo. Parece que finalmente apostará por Christian Pablo», explica el autor. Incluso los hay que al no tener descendencia directa deben mirar hacia otras ramas familiares, como el caso de Jacobo Hernando Fitz-James Stuart, duque de Peñaranda de Duero, quien parece que se ha fijado en su sobrino Javier Soto, ahora Javier Fitz-James Stuart (casado con María Chávarri y padre de la hija de Isabel Sartorius), como heredero de su título y riqueza.
La sangre tampoco ha llamado a muchos de ellos. El caso más significativo, según expone Pérez Olmos, es el de los Valls Taberner, accionistas de referencia en el Banco Popular. Ni Cristina Valls Taberner («la soltera de oro de estos ‘cachorros’») ni su hermano Javier han querido saber nada de un puesto en la entidad financiera, de ahí que haya tenido que ser Ángel Ron, persona ajena a la familia, quien haya ocupado su lugar.
En torno a los negocios
Esto no es lo más común, porque los negocios son una manera de que la familia esté unida. «Hubo una crisis en las cinco ramas de los Domecq tras la venta de las bodegas en 1994, pero en 1998 se volvieron a reunir de nuevo en torno a la producción de vino, estimándose su fortuna actual en más de 900 millones de euros», detalla el periodista. Los que también han resurgido de las cenizas son los Ruiz Mateos, quienes ahora tienen la llamada Nueva Rumasa. Su premisa: el trabajo duro y, tras la expropiación, la diversificación de todas sus inversiones. La mayoría de los hermanos están embarcados en el proyecto, pero Zoilo es el verdadero ideólogo de estos negocios. Eso sí, la última decisión siempre está en manos del patriarca.
Otro tema son las disputas por las suculentas herencias. Una de las que podrían dar más de que hablar es la de la duquesa de Alba; pero esto no ocurrirá. «Javier Aguirre, marido de Cayetana, dejó todo muy bien atado a través de la Fundación Casa de Alba, por lo que no habrá ningún conflicto entre sus hijos pese al inmenso patrimonio existente», relata Pérez Olmos. Por el momento, Carlos Martínez de Irujo, pareja de Alicia Koplowitz, es el encargado de su gestión.
‘Los herederos del Gran Poder’ muestra todos los que son, pero no son todos los que están. Los dueños de Ferrovial, los Thyssen o Jordi Pujol, entre otros, darán para una segunda entrega.
> ¿Quién manda en España?
Querra decir que «son todos los que estan, pero no estan todos los que son»…
Vamos, digo yo…
internete
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> ¿Quién manda en España?
MANDA ETA, ESA ES LA QUE MANDA HACE Y DESHACE.
MANDA ETA CUADRILLA DE ASESINOS DE NIÑOS Y DE TIROS POR LA ESPALDA, ESOS SON LOS QUE MANDAN.
> ¿Quién manda en España?
La ley electoral tan desfasada que hace que las minorias puedan imponer sus criterios nazionalistas al resto de conciudadanos.
Herederos de pacotilla
Prefiero no salir en este libro , no poseer apellidos conocidos ni tanta tontería en la cabeza. La clase no la da el dinero ni pertenecer a familias con solera. En todas las casas cuecen habas…dicen,verdad? Uno de los mencionados en este libro es supuestamente un «heredero del gran poder», abogado colegiado y con MBA, no sólo roñea (catalanes?)la pensión alimenticia de sus hijos, sino que además se permite pedirle una pension compensatoria a su mujer, con 3 hijos pequeños, alegando que no trabaja y que siempre ha vivido de ella. (Viva las madres trabajadoras!)
Eso sí, andar con mujeres de mala vida ….
Si España depende de gente como esta…Dios nos libre.
Un brandy a vuestra salud. (Veterano, eso sí).