
La radio pública, que informó hoy del llamamiento, indicó que cuenta con la bendición del ex Gran Rabino Abaraham Shapira, entre otros, y que recomienda la deserción para cuando concluyan, en abril próximo, los festejos de Pésaj, la pascua hebrea.
El llamamiento recomienda a los soldados del Ejército regular no volver a sus bases, a los reservistas no respetar las citaciones para cumplir con su servicio anual obligatorio, y no acudir a los puntos de reclutamiento a los jóvenes que deben incorporarse a las filas después de esa festividad.
El comienzo de la evacuación de los colonos ha sido ordenada por el Gobierno de Ariel Sharón para el próximo 20 de julio, y en esa llamada ‘Operación Desconexión’ participarán, según noticias de la prensa local, 18.000 agentes de la Policía Nacional y miles de soldados.
El manifiesto de los rabinos trascendió 48 horas después de que los partidos de la derecha nacionalista, en la oposición, fracasaran en el Parlamento (Kneset) con un proyecto de ley que hubiese permitido aplazar, y eventualmente impedir, la retirada de Gaza por medio de una consulta popular o referéndum.
Sharón ha rechazado durante un año presiones en favor de un referéndum por considerar que es ‘una maniobra de los opositores’ para impedir la ‘desconexión’ de Gaza, y con el argumento de que es innecesario pues lo aprobaron el Poder Ejecutivo y la Kneset.
La presidenta del bloque pacifista Iájad, Zehava Gal-On, exigió al asesor legal del Poder Ejecutivo, Menajem Mazuz, defensor del estado de derecho, ordenar el procesamiento penal de los rabinos por instar abiertamente a la rebelión militar y de la población civil.
‘Los rabinos se comportan de esa manera pues creen que gozan de inmunidad ante la ley’, comentó la diputada en aparente alusión a llamamientos similares por los que no han sido demandados.
De momento, el Gobierno y las Fuerzas Armadas israelíes no habían reaccionado ante el llamamiento a la deserción, precedido por otros instando a los oficiales y soldados a la insubordinación si sus jefes les impusieran misiones con vistas al desalojo de los colonos, algunos de los cuales amenazan con resistirse por las armas.
Quienes exigen enjuiciar a los rabinos, entre ellos también diputados del Partido Laborista, tendrán que demostrar que cayeron en el delito por exceder los límites de la libertad de expresión.
Jóvenes de los asentamientos de Gush Katif, en el sur de Gaza, denunciaron hoy a la emisora que supuestos agentes de organismos de seguridad que no supieron identificar, les propusieron actuar como informantes de la policía y el Ejército, a cambio de un salario.
‘Los rabinos extremistas están jugando al gato y el ratón y están revisando el nivel de tolerancia del sistema judicial’, dijo el líder del Partido Shinui, Yosef (Tommy) Lapid, quien exigió también enjuiciarlos pues su llamamiento ‘ es una violación de la ley’.
El manifiesto de esos representantes extremistas del sionismo religioso de extrema derecha ha sido firmado por el Consejo de los Rabinos de los asentamientos judíos de Cisjordania (Judea y Samaria bíblicas) y de la franja de Gaza, por la Unión de Rabinos por la Tierra de Israel, y por la organización ‘Mujeres de verde’, opositoras de las ‘Mujeres de negro’, del sector pacifista.
A diferencia de los rabinos del sionismo confesional, los de la corriente de los integristas, los ‘jaredim’ (Temerosos de Dios), que visten de negro en señal de duelo por la destrucción del templo de Jerusalén hace casi dos mil años, no reconocen que son nacionalistas ni reconocen el Estado judío pues no se basa en la legislación religiosa.
La diputada Guila Finkelstein, del Partido Nacional Religioso (Mafdal), identificado con los colonos y la derecha nacionalista, dijo a los periodistas que ‘respeto a los rabinos pero la deserción o no presentarse los soldados en sus bases militares son actos que caracterizan a los izquierdistas y no a la población religiosa’.
Terra Actualidad – EFE