
Por Steven Novella, Dr. en Medicina – 2 Junio 2005
De niño, algunos de mis juguetes favoritos eran simples imanes. Me fascinaba el modo en que podían atraerse o rechazarse a distancia con una fuerza invisible. Era parecido a la magia. La propia energía, todos los tipos de energía, parecen mágicas. Los físicos, actuando en escena casi como magos (nada escondido en las mangas), se deleitaron recientemente enseñándonos el modo en que hacían levitar ranas usando imanes superconductores.
No debe sorprendernos el hecho de que las energías misteriosas jueguen un papel central en tantos aspectos de la pseudociencia. Muchos gurús y místicos afirman que pueden sanar simplemente manipulando la “energía vital”. Tampoco escasean los artistas del timo y los auto-engañados que afirman haber encontrado el secreto de la energía gratis ilimitada. El mero hecho de insertar la palabra “energía” en cualquier afirmación, no importa lo ridícula que sea, da a esta la apariencia de ciencia de vanguardia.
Poco después del descubrimiento del electromagnetismo, cuando aún era una ciencia puntera, Antón Mesmer afirmó haber descubierto el “magnetismo animal”, una nueva fuerza que podía detectar y manipular para “mesmerizar” a sus sujetos. Pidieron a Benjamín Franklin, considerado en su día un experto en fuerzas eléctricas, que dirigiera una comisión que investigara a Mesmer, y definitivamente, Franklin consiguió demostrar que sus afirmaciones no eran más que un engaño.
La idea de una “energía de la vida” nace mucho antes que Mesmer, tiene al menos miles de años. Toda cultura humana ha tenido algún concepto sobre la energía vital que animaba a los seres vivientes con chi, espíritus, ánimas, etc. Sin embargo la ciencia moderna no ha conseguido encontrar esta energía, y los modelos biológicos han transformado el concepto en algo curioso e innecesario. Pero el concepto sobrevive en numerosas modalidades místicas de sanación, donde se la denomina colectivamente “energía medicinal”. Algunos quiroprácticos siguen creyendo que al manipular la columna, están liberando el flujo de la energía vital llamada “inteligencia innata”. Los profesionales de las terapias por imposición de manos creen que pueden manipular el “campo de la energía humana” sin tocar en realidad al paciente, la transforman. Y los que practican acupuntura creen que sus agujas alteran el flujo de la fuerza de la vida, a la que llaman chi. Es demasiado fácil hacer vagas referencias a la “energía” para explicar cualquier método poco convencional de curación.
Pero el universo se compone básicamente de dos cosas, materia y energía. Fue Einstein quien nos enseñó que ambas son en realidad las dos caras de la misma moneda, y que están emparentadas por la famosa ecuación E=MC2 (energía = cantidad de masa por la velocidad de la luz al cuadrado). Los humanos poseen una comprensión mucho más cómoda e intuitiva de la materia. La materia, después de todo, es tangible y (normalmente) obecede a eso que llamamos las leyes sensatas del comportamiento. A la mente humana, por el contrario, no le resulta fácil comprender la energía. Es intangible, a menudo invisible, y espeluznante.
Para los científicos, sin embargo, la energía real es un asunto legal y comprensible. La ciencia conoce solo tres fuerzas, o tipos de energía, en todo el universo: la fuerza nuclear fuerte, la fuerza electro-débil (que incluye tanto a la fuerza nuclear débil como al electromagnetismo) y la gravedad. Los astrónomos creen ahora que podría haber un nuevo y misterioso tipo de fuerza en el universo llamada energía oscura, una fuerza repulsiva de gran alcance que está causando la expansión acelerada del universo; esto es aún algo especulativo. La energía sigue unas estrictas leyes de la naturaleza, como la ley de la conservación de energía (no puedes obtener algo a partir de nada) y las leyes de la termodinámica. Las reglas que gobiernan la energía están, por consiguiente, completamente establecidas mediante incontables, cuidadosas e irrefutables observaciones y experimentos, por lo que verdaderamente merecen ser tratadas como leyes pétreas de la naturaleza.
A veces, la propia energía es el timo. La promesa de energía gratis, a menudo en forma de máquinas de movimiento perpetuo, o motores que producen más energía de la que consumen, es casi una obsesión para algunos excéntricos. Los timadores de la energía gratis intentan atraer a las audiencias con presentaciones que cuentan con todo el relumbrón y el detalle de un viaje al Centro Epcot en Disneyworld. Esperan que al menos, algunos miembros de la audiencia ignoren lo bastante las leyes de la energía como para que piensen que invertir unos miles de dólares en energía gratis e ilimitada es un buen negocio.
Es mejor ser escéptico ante cualquier afirmación de fuerza misteriosa, o cualquier referencia vaga a la “energía”, usada para dar una explicación global a un fenómeno aparentemente fantástico. Y sería una apuesta segura pensar que todo anuncio que afirme producir energía de la nada es equivocado o fraudulento. De seguro, la ciencia es el viaje y no el destino, y las refutaciones de los científicos cambian todo el tiempo. Pero algunas cosas son más ciertas que otras, y la mecánica de la energía está situada casi arriba del todo. Cualquier reclamación que tenga la apariencia de no ser compatible con las leyes existentes que gobiernan la energía, debería de aportar un enorme conjunto de pruebas antes de que fuera (o debiera ser) tomada en serio.
Ahora, si tan solo pudiera tener en mis manos uno de esos chismes para hacer levitar ranas. Steven Novella es profesor asistente de neurología en la Escuela de Medicina de Yale y presidente de la Sociedad Escéptica de Nueva Inglaterra (www.theness.com). snovella@theness.com
> Ranas que levitan
Estimado Sr:
Me parece interesante su artículo, pero un poco desinformado respecto de la naturaleza física de las partículas.
Se ha demostrado mediante los últimos generadores de partículas que la masa de las partículas mas pequeñas (mesones etc…) no contienen masa sólida, apareciendo de la nada y volviendo a la misma en fraciones de segundos. Estas partículas no están compuesta de elementos sólidos, simplemente es manifestación de vacío cinético. Al no tener masa no se puede hablar de energía en el concepto matemático de fórmulas, acordemosnos que la masa y energia estan relacionadas en la ecuación. La cosa va mas allá. Realmente lo que se aprecia en ese espacio subatòmico es
movimiento puro, un poco dificil de entender para una mente cartesiana.
Siendo el vacio tan amplio y conociendo la forma de interrelación de los movimientos bien se pudiera desarrollar la tecnología para
utilizar el vacio y sus movimientos tal como la misma naturaleza lo hace.
el camino sigue….hay que abrirse
saludos
Mr.Bio