Para saber más de la película «Lavorare con Lentezza» os recomendamos su magnífica web.

Ahí encontrareis abundante información sobre la película y sobre los años de plomo y los 70 italianos.

Aquí teneis un texto (sacado de la web de los Ming) que habla tanto de Luther Blisset como de Wu Ming, dos proyectos muy interesantes y que conviene tener siempre muy presentes.

La Repubblica, 24 agosto 2004:


Somos los guerrilleros de la contracultura

Cumple diez años el grupo que se llamó
Luther Blisset. Transparentes con los lectores pero opacos con los medios “nuestras
presentaciones se llaman asambleas”. Un colectivo que saca libros de éxito como “Q”, y produce
revistas, discos, arte.

de Ernesto Assante
Traducción por Ana Méndez de
Andrés

Hace diez años nacía Luther Blissett. No, no
el jugador de fútbol del mismo nombre, sino un personaje imaginario
dispuesto a moverse con inteligencia en el panorama de la contracultura juvenil.
Eso de Luther Blissett era, en realidad un “nombre colectivo”
detrás del cual se ocultaba un grupo de personas de diversos países,
escritores, activistas políticos, artistas, ensayistas que produjeron
revistas y fanzines, ensayos y obras de ficción, discos, performances,
obras teatrales, sitios web, investigaciones periodísticas y sobre
todo acciones de “guerrilla mass-mediatica”. Hoy el “Luther
Blisset Project” ya no existe. En su lugar ha nacido una banda de escritores,
Wu Ming, que ha firmado un libro de éxito como Q [en realidad
firmado todavía como “Luther Blissett”, N.d.R.] y realizado
otros muchos proyectos, tanto como grupo como bajo la firma de sus componentes
singulares, rigurosamente indicados solamente como Wu Ming 1, 2, 3 y 4 [y
5 N.d.R.]. Les hemos entrevistado, para celebrar el décimo aniversario
de su primer, fascinante y bien conseguido proyecto.

Han pasado diez años desde el inicio de Luther Blisset.
¿Qué ha sido particularmente importante en aquella experiencia?
¿Qué ha quedado?

“Ha quedado la experiencia de guerrilla cultural acumulada
por centenares de personas, mujeres y hombres, que durante y después
de aquel proyecto han participado en el nacimiento de radios web y tele-streets
(Radio Luther Blisset en Madrid), casas editoriales (Derive
Approdi
y AAA),
realidades de “mediactivismo" (rekombinant.org),
task-force de intervención sobre el imaginario (guerrigliamarketing.it),
aguafiestas del mundo del arte (0100101110101101.org),
laboratorios gráficos (qwerg.com),
colectivos de teatro y de ‘performance art’ como Zimmer Frei,
eventos como los Illegal
Art Show
. Dentro de cada una de estas realidades hay personas que, cada
una a su manera, participaron en el Luther Blissett Project. Sin hablar de
la influencia “blissettiana” en las estrategias del ala más
creativa de los ‘tute bianche’ [monos blancos], experiencia concluida
poco antes de Génova. La otra cosa que queda es la satisfacción
por el buen éxito de algunas campañas de contrainformación.
El Estado acaba de resarcir a Marco Dimitri, de los niños
de Satán
, por 400 días de detención injusta. Era
inocente. Nosotros lo habíamos dicho y habíamos producido una
contra-indagación ya en el ’96”.

El nombre colectivo ha tenido y tiene sus límites y
sus virtudes. ¿Cuales son?

“El límite del seudónimo multi-uso era
la necesidad de una atención constante. La comunidad vigilaba para
impedir que cualquiera impusiese un copyright sobre Blissett, cuyas obras
y acciones debían quedarse en el dominio público. Era preciso
estar listos para desmentir el eventual uso del nombre que transmitiese contenidos
fascistas, sexistas o racistas. Gracias a esa atención el proyecto
mantuvo una coherencia de fondo. Las virtudes eran la atmósfera que
se creaba, de fuerte participación y empatía entre personas
que a menudo no se habían visto jamás, y la gran eficacia del
nombre como amplificador: gracias a la firma “Luther Blisset”,
cada escrito o acción se volvía más visible, añadía
nuevas anécdotas a la reputación del ‘folk hero’
imaginario”.

¿Se puede decir que Luther Blisset era un objeto
voluntariamente misterioso y experimental, incluso para vosotros mismos, mientras
que Wu Ming está más cerca del concepto de “banda”
propio del rock o el jazz?

“Se puede decir, pero dentro de la forma-banda nosotros
seguimos experimentando, forzando las reglas, proyectándonos más
allá de nosotros mismos. En torno a Wu Ming y a nuestro e-zine “Giap”
existen varios proyectos comunitarios. De los experimentos de escritura colectiva
en red nacieron colectivos de escritores similares al nuestro como Kai
Zen
y Emerson Krott , después están iQuindici
[Los Quinze], comité de “lectores auto-convocados” que
en menos de dos años han examinado cientos y cientos de novelas y relatos
inéditos, consiguiendo hacer publicar en Enaudi el libro de Girolamo
De Michele Tre uomini paradossali. Finalmente están las colaboraciones
que modifican el perfil de la banda, como aquella con Vitaliano Ravagli para
el libro Asce di guerra, con el grupo Yo
Yo Mundi
para 54, álbum salido de nuestra novela homónima,
o con el director de cine Guido Chiesa para el guión de la película
Lavorare
con lentezza
. Todo en sintonía con la idea de “comunidad
abierta” sobre la que se fundaba la experimentación blissettiana.
Más en general, aquello que atraviesa Wu Ming es una estrategia de
“reforma desde abajo” de la industria cultural”.

Anónimos y al mismo tiempo famosos. “Desconocidos”
y tiempo mismo de éxito. Nada mal, ¿verdad?

“Uno de nuestros lemas es “Transparentes hacia
los lectores, opacaos hacia los medios”. En estos días hemos
hecho nuestra presentación pública número doscientos
(incluso si nosotros, inspirándonos en Paco Ignacio Taibo II, las llamamos
“asambleas de la república democrática de lectores”).
Damos vueltas a lo largo y ancho de Italia, pero no vamos a la televisión
y no posamos para reporteros gráficos. En el pasado han aparecido fotos
nuestras, pero no hemos vuelto a cometer ese error, y hoy si cualquiera nos
reconoce por la calle, estamos casi seguros que era presente en una de esas
asambleas”.

¿Podría existir hoy una entidad como Blissett,
o debería, para existir, adoptar tácticas más extremas
o peligrosas?

“Los riesgos los hemos corrido también nosotros,
y de hecho tenemos todavía causas judiciales en curso. De todos modos,
los “pseudónimos multi-uso” forman parte de la tradición
de los movimientos, del “pobre Conrad” de los campesinos suevos
del siglo dieciséis al “Ned Ludd” de la primera revolución
industrial del “Capitán Swing” de los motines rurales ingleses
a el Subcomandante Marcos (“Todos somos Marcos” dicen los zapatistas).
La fantasía de los desheredados encontrará un nuevo "folk
hero" cada vez que sienta la necesidad, y usará las tácticas
que considere oportunas”.

¿La Red, Internet, la Web, los móviles, han
cambiado vuestro modo de escribir, de relacionaros con el mundo de la industria
editorial y, más en general, con la comunicación? ¿De
qué manera?

La digital es una revolución como lo fue la invención
del alfabeto. El ordenador hace posible la escritura “recurrente”,
es decir, se puede modificar lo que se ha escrito sin alterar o modificar
el soporte, y hace más fácil y rápido el “corta-y-pega”.
El e-mail permite compartir el material en tiempo real donde quiera que nos
encontremos y corregir las pruebas de imprenta todas las veces que queramos:
cinco, seis veces, ya que no es más que un archivo. La red es un instrumento
de investigación cuya utilidad es indescriptible, un pozo sin fondo
al que bajar el cubo. Nuestro modo de trabajar, y no solamente el nuestro,
sería imposible en una dimensión pre-digital. Dicho esto, es
una revolución con los tobillos de cristal, porque depende totalmente
del suministro de energía eléctrica. Sin corriente estás
bloqueado, y está bloqueada la posibilidad de conservar y transmitir”.

¿Copyright o Copyleft?

“Copyleft es un juego de palabras intraducible al italiano
(y al español N.d.T.), significa el mismo tiempo “copyright al
revés” y “copia consentida”, ¡y está
incluso la contraposición entre derecha e izquierda! La idea es que,
moviéndose dentro de la institución-copyright, se puedan conjugar
el derecho del autor a recibir una compensación por el trabajo desarrollado
y el derecho de acceso al saber y a las obras del ingenio. Reproducción
y reutilización están autorizadas mientras no haya un fin de
lucro. Nuestros libros se pueden descargar de nuestra web en diversos formatos,
y sin embargo continuamos vendiendo en las librerías, se trata de dos
ofertas diferentes. La “piratería” daña a las grandes
empresas que se afanan en combatirla, no a la Rhino
Records
que realiza espléndidos estuches multi-CD que adjuntan
auténticos y verdaderos libros. La industria cultural, en lugar de
refugiarse en posiciones conservadoras e invocar a la represión, debería
“cabalgar el tigre”, arriesgarse, ir más allá del
rendimiento parasitario y mejorar la calidad de lo que vende. El terreno del
copyright está ya agotado, es hora de rotar el cultivo”.

¿Se puede hoy verdaderamente elegir entre estar
dentro, fuera o al lado del sistema de la comunicación?

“No nos gusta la palabra “sistema”, se usa
para indicar demasiadas cosas a la vez. Si por “sistema de la comunicación”
se entiende simplemente el “establishment” (los juegos de poder,
los “talk shows”, las grandes kermesses, las recepciones con buffet)
entonces es posible estar “con los pies en la plaza y un puño
en el Palacio”. Pero si por “sistema” se entiende el circuito
planetario integrado de los media (viejos y nuevos), estamos todos dentro,
y sin excepciones, si se piensa que uno de los personajes más mediatizados
del planeta es Su Santidad Tenzin Gyatso, 14º Dalai Lama del Tibet. La
“separación” total es imposible. Es aquí dentro
que se construyen nuevas comunidades, redes de resistencia, pajares para que
duerman los partisanos. Si luego por “sistema” se entiende el
capitalismo, ni siquiera el que pide limosna está fuera”.

Ayer Blissett, hoy Wu Ming. ¿Y mañana?

“Para nosotros éste es un año clave: primero
ha salido el CD realizado con Yo Yo Mundi, luego la novela en solitario de
Wu Ming 2 (Guerra agli
umani
), después la novela de De Michele descubierto por iQuindici,
finalmente en octubre saldrán Lavorare
con lentezza
(que además entra a concurso en Venecia) y New
Thing
, novela en solitario de Wu Ming 1. Mientras tanto, nuestra
primera novela Q ha sido publicada en medio planeta y 54
le está siguiendo los pasos. Con esta serie de touch-downs se termina
la partida, es decir el primer plan quinquenal de Wu Ming. Ahora inicia el
segundo: estamos escribiendo la próxima novela colectiva, que se desarrollará
en el siglo dieciocho, durante la revolución americana”.