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El ambicioso objetivo del ministro británico, Gordon Brown, pretende movilizar a 1.000 policías, jueces y voluntarios para ofrecer ayuda humanitaria, reconstruir zonas debilitadas y funciones de mantenimiento de paz

El primer ministro británico, Gordon Brown, ha anunciado que el Reino Unido pretende crear una fuerza civil de reacción rápida que ayude a los «estados frágiles» , después de la lección aprendida en Irak y en Afganistán.

La fuerza se compondrá de 1.000 efectivos (policías, personal de servicios de emergencia, jueces y personas encargadas de la formación) y permanecerá a la espera de ser desplegada para ofrecer ayuda humanitaria a países debilitados, para contribuir a la reconstrucción de zonas arrasadas por guerras y realizar funciones de mantenimiento de la paz. Brown urgió a la Unión Europea y a la OTAN a sumarse a la iniciativa y a «fijarse objetivos ambiciosos».

«Debemos contar con expertos civiles listos que se desplieguen rápidamente para asistir a los Estados debilitados y ayudar a reconstruir los países que salen de conflictos», dijo ante el Parlamento. Brown subrayó que ésta es una «lección» extraída de los «conflictos recientes».

En su opinión, este proyecto redundará en la seguridad del Reino Unido. El ‘premier’ aseguró que la inestabilidad regional supone una amenaza tan grande como la proliferación de armas nucleares.

Además, identificó otras amenazas como el cambio climático, las pandemias, las guerras informáticas y la seguridad de los suministros de energía, e hizo hincapié en la necesidad de centrarse en la lucha contra la pobreza y las enfermedades, que describió como las «conductoras» de los conflictos y la inestabilidad.