PONENCIA EN EL III ENCUENTRO DE LA RED DE ALTERNATIVAS A LA IMPUNIDAD Y A LA GLOBALIZACIÓN DEL MERCADO

OVIEDO, 21-24 JUNIO 2007

RESISTENCIA Y ALTERNATIVAS A LA EXPLOTACIÓN MINERA EN GUATEMALA

Fernando Bermúdez (1)

Se me ha pedido que comparta la resistencia y alternativas a la explotación de los recursos naturales, concretamente a la explotación minera, en Guatemala.

Pero antes quiero enmarcar el tema en el contexto de la globalización neoliberal, un sistema que se ha impuesto con fuerza a nivel planetario, por el que toda la actividad humana gira en función del mercado, un mercado que trasciende las fronteras y que está por encima de la vida de las personas y de los pueblos.

De todos es conocido que la globalización neoliberal agudiza la brecha entre un Norte cada vez más rico y un Sur cada vez más empobrecido. Los tratados de libre comercio (TLC) de los países de Centroamérica con EEUU y la explotación minera por las compañías multinacionales son una expresión de este sistema. Con el TLC los
países de Centroamérica estarían ante plazos de 50 años sin posibilidad de hacer
nada y sin derechos a supervisar a las compañías extranjeras. En el TLC hay un
capítulo de inversiones en donde el Estado no puede hacer nada en dirección a una
empresa multinacional, mientras que éstas pueden demandar al Estado las veces que
quieran, como señala Miguel Ángel Sandoval (Prensa Libre, 3.6.2006).

La globalización neoliberal no se limita a lo económico, abarca también lo
político: fortalece la hegemonía imperial de Estados Unidos, crea confrontación
entre los pueblos, agudiza la carrera armamentista, genera guerras invasoras y
crea una idolatrización del mercado y del imperio

También abarca lo cultural e ideológico. Configura una cosmovisión propia que
trata de imponerse arrasando las culturas de los pueblos. La globalización
neoliberal convierte los proyectos educativos en instrumentos de control social,
es decir, en instituciones de domesticación.

Una globalización bien orientada podría acercarnos a la utopía de un mundo
fraternizado, incluyente y plural, con capacidad de superar las desigualdades,
buscar juntos la conservación del medio ambiente y crear una nueva conciencia de
ciudadanía universal. Esta idea de globalización sería verdaderamente humanizante
y podría salvar a la humanidad.

Sin embargo, la globalización ha entrado deshumanizando la sociedad y destruyendo
el medio ambiente. Testimonio de ello es la actividad minera “a cielo abierto” en
Centroamérica y concretamente en Guatemala, que por su configuración
geomorfológica es una país rico en hidrocarburos y minerales metálicos (oro,
plata, níquel, cobre…).

La minería a cielo abierto es una actividad de alto impacto ambiental, social y
cultural.
Es una actividad industrial insostenible en la medida que la explotación del
recurso supone su agotamiento.

Sin embargo, la oligarquía nacional y las instituciones financieras como el Banco
Mundial se han empeñado en esta explotación con el discurso del desarrollo. Las
organizaciones sociales de Guatemala y la Iglesia ha expresado su oposición a la
actividad minera química de metales después de comprobar con datos fehacientes que
esta industria en otras partes del mundo, lejos de contribuir al desarrollo de las
comunidades, ha generado porcentajes de mayor pobreza y miseria.

A esto se suma el impacto ambiental. La minería a cielo abierto remueve la capa
superficial de la tierra para hacer accesibles los extensos yacimientos de
mineral. En el municipio de San Miguel Ixtahuacán, San Marcos, se ha talado ya
más de 20 Km2 de bosque para remover la tierra y extraer el mineral de oro y
plata. Esta actividad deja suelos destruidos e inservibles. Deja tierras expuesta
a la erosión de los amontonamientos de residuos estériles. Hay alteración de los
ecosistemas. Utiliza grandes cantidades de cianuro, sustancia química altamente
tóxica, que permite separar el oro del material removido, que presenta el riesgo
de contaminación de suelos y aguas subterráneas. Riesgo de drenaje ácido, pues al
quebrar la roca quedan expuestos otros elementos químicos de metales pesados
concentrados que se combinan con la lluvia y pueden contaminar arroyos. Utiliza
grandes cantidades de agua que extrae de pozos muy profundos, corriendo el riesgo
de que afecte los
manantiales y arroyos. La compañía minera que opera en San Miguel está autorizada
para utilizar, completamente gratis, seis millones de litros de agua diarios,
porque la técnica que usa para separar el mineral de la roca es la hidrometalúrgica
(Magali Rey Rosa, P.L. 15.8.2004). Ninguna actividad industrial es tan agresiva
ambiental, social y culturalmente como la minería a cielo abierto.

La ley de minería en Guatemala data del gobierno neoliberal del presidente Álvaro
Arzú (1995-1999), por la que el 99% de la producción se la lleva la compañía
multinacional dejando para el país tan solo un 1% de regalías.

En Guatemala opera la compañía MONTANA con el proyecto Marlin y Entre Mares, S.A.
que dependen de la compañía madre Glamis Gold. Las compañías mineras solicitan al
Gobierno (Ministerio de Energía y Minas) licencia de Reconocimiento, después de
Exploración y, finalmente, de Explotación. El gobierno de Guatemala, de marcado
corte neoliberal, concede con facilidad las licencias a las multinacionales.

Ante esta realidad las organizaciones sociales y populares y la Conferencia
Episcopal de Guatemala y más concretamente la diócesis de San Marcos, ofrecen
resistencia y proponen alternativas.

En 2005 el Obispo de San Marcos Álvaro Ramazzini y la Pastoral Social de la
diócesis convocaron a una manifestación de resistencia a la explotación minera,
manifestación que se llevó a cabo el 27 de enero en la ciudad de San Marcos
concluyendo ante el palacio de Gobernación departamental, en la que participaron
más de 10.000 personas representantes de los 29 municipios del Departamento. El
Obispo llamó al pueblo a ofrecer resistencia pacífica a la explotación minera tal
y como está contemplada e hizo un llamado al gobierno para que realice consultas
efectivas con la población. Propuso que se cambie la Ley de Minería: que la
ganancia sea de un 50% para la compañía minera y otro 50% para el país, y que la
sociedad civil nombre un equipo técnico para monitorear el impacto social y
ambiental.

La resistencia se ha manifestado de varias formas: resistencia de la población del
altiplano guatemalteco, sobre todo de los departamentos de Sololá y Quiché, al
traslado de maquinaria de la empresa Montana que venía custodiada por la policía y
el ejército. En esta resistencia hubo un campesino muerto y varios heridos. Lo
cual muestra que la fuerza pública que debería estar al servicio del pueblo está
al servicio de las empresas privadas y de las multinacionales.

Pero la resistencia más sobresaliente consiste en la realización de las Consultas
comunitarias. Estas se efectúan conforme a las costumbres propias e históricas de
las comunidades mayas mediante asambleas comunitarias. Se han realizando consultas
comunitarias en:

1.Municipio de Sipakapa: El 18 de julio del año 2005 se realizó una consulta
comunitaria en las 13 aldeas, de las cuales 11 dijeron NO a la exploración y
explotación minera, una se abstuvo y otra aceptó.

2.Municipio de Concepción Tutuapa. La consulta se llevó a cabo el 13 febrero 2007.
Las 64 comunidades de este municipio expresaron su oposición a esta industria
extractiva e hicieron un comunicado a la opinión pública nacional e internacional
diciendo que la “Minería de metales queda absolutamente prohibida en este
municipio y solicita a la comunidad internacional que se mantenga atenta a este
proceso”. La misma corporación municipal se comprometió a hacer un Acuerdo
Municipal que prohíbe cualquiera actividad minera en el territorio de Concepción
Tutuapa.

3.En San José Ojetenám, en el 2006, la compañía minera realizó un reconocimiento
en algunos lugares del municipio, ricos en bosques y en manantiales de agua.
Prometió al alcalde que si le da permiso de exploración y explotación le
construiría varias obras. El alcalde convocó a la población en el parque central
para expresarle la propuesta de la compañía, a lo que el pueblo contestó: “Hemos
vivido siempre sin oro, pero sin agua no se puede vivir”. Dijo No a toda actividad
minera.

4.El 13 de junio de 2007 se llevó a cabo la consulta comunitaria en el municipios
de Ixchiguán. Las distintas aldeas y caseríos de este municipio del altiplano de
San Marcos rechazaron unánimemente la exploración y explotación minera por parte
de las compañías multinacionales argumentando que la riqueza de los recursos
naturales que hay en Guatemala del pueblo. El alcalde y el Consejo Municipal
avalaron la determinación del pueblo.

5.San Juan Sacatepèquez, municipio del departamento de Guatemala, el 13 de mayo de
2007 rechazó mediante consulta comunitaria, toda exploración y explotación minera
para una planta de cemento. En la consulta participaron 8,240 ciudadanos y
ciudadanas documentados, de los cuales sólo 4 votaron a favor de la minería.

6. La empresa multinacional Hidroeléctrica Tres Ríos, aprovechando los ríos que
bajan de la región del volcán Tajumulco, implementó un proyecto hidroeléctrico
sobre los ríos Cucuchimá y Canujá en los municipios de Tajumulco y San Pablo. La
población no está en contra de las hidroeléctricas como fuente de energía, sino
que se opone a que empresas nacionales privadas y multinacionales utilicen sus
recursos naturales con fines de lucro. La propuesta de las comunidades es que se
construya una hidroeléctrica mancomunada, que sea propiedad de las mismas
municipalidades.

Este rechazo se suma a las diferentes manifestaciones populares de los últimos
años en todo el país en contra de la actividad minera a cielo abierto y de las
hidroeléctricas que no toman en cuenta al pueblo, y mostró la práctica de los
pueblos indígenas de Guatemala de expresarse pacíficamente sobre asuntos que les
afectan directamente.

Las consultas comunitarias se fundamentan en el Convenio 169 de la Organización
Internacional del Trabajo (OIT) que habla del derecho a la consulta de la
población, sobre todo los artículos 7 y 15. Asimismo, en la legislación
guatemalteca se contempla el derecho que el pueblo tiene a decidir sobre la
explotación de sus recursos naturales: Constitución Política de la República de
Guatemala art. 66 y 253; Código Municipal art.35, 65 y 66; Ley General de
Descentralización art. 18; Ley de los Consejos de Desarrollo art. 20; leyes que
surgieron a raíz de los Acuerdos de Paz.

Sin embargo, las instituciones del Estado (Corte de Constitucionalidad, Ministerio
de Energía y Minas…) en abierto irrespeto a la voluntad del pueblo, siguen en su
empeño de conceder licencias de reconocimiento, explotación y explotación minera
metálica.

La Pastoral Social y el movimiento social guatemalteco no están en contra de la
explotación de los recursos naturales siempre que esta explotación revierta en
beneficio de las comunidades para mejorar su vida y se realice cuidando el medio
ambiente.
La postura de la Iglesia de Guatemala es la defensa de la vida del ser humano y de
la naturaleza. Dios creó la naturaleza para que los hombres y mujeres vivan en
armonía con ella y la cuiden. Si la actividad minera a cielo abierto va a provocar
impactos sociales sobre la salud y la vida de las poblaciones y va a afectar a la
biodiversidad, su postura es de resistencia firme y activa. Así lo dejó claro la
Conferencia Episcopal de Guatemala y nuestro obispo Álvaro Ramazzini, quien a su
vez hace un llamado a los campesinos a no vender su tierra a las compañías
multinacionales.

La Pastoral Social y el movimiento popular abogan para que la explotación minera,
así como las hidroeléctricas sean mancomunadas, es decir, propiedad del pueblo,
con el apoyo financiero y técnico, si fuera necesario, de empresas privadas,
controladas por las mismas comunidades, para velar por el bien común y la
conservación del medio ambiente.

Ante esta realidad, proponemos como alternativa:

1.La realización de acciones conjuntas de la sociedad civil para que el Estado
prohíba las concesiones de minería metálica. A esto responde las consultas
comunitarias.

2.La exigencia del libre acceso a la información de las solicitudes de licencias
mineras.

3.La construcción de un marco legal que desarrolle una política minera que proteja
los derechos humanos y los recursos naturales y que regule los distintos tipos de
minería.

4.El fortalecimiento de iniciativas que desde los territorios desarrollan ya los
pueblos indígenas, para construir su propio destino en materia comercial,
cultural, social, ambiental y productiva.

5.Apoyo al clamor popular por la nacionalización de los recursos naturales,
siempre controlados por las comunidades. Pero esto no es posible mientras
persistan gobiernos neoliberales.

Se están haciendo esfuerzo por articular el movimiento social, que hoy se haya
todavía fraccionado, para que conformando una red nacional y centroamericana se
logre que el pueblo sea sujeto de su propio desarrollo.

Se ha iniciado un caminar que nos lleva a la construcción de un futuro más
humano, limpio y esperanzador. Hay cada vez más conciencia de que urge ver y
vivir la vida sin ambición de lucro y de poder, con un espíritu de justicia, de
protección de nuestros recursos naturales, de solidaridad, de ternura, respeto a
la naturaleza y de gratitud contemplativa. Es aquí donde surge el gran desafío:
revertir la globalización neoliberal por la globalización del derecho, la
justicia, la solidaridad y el cuidado del medio ambiente.

(1). Coordinador de Derechos Humanos del Obispado de San Marcos (Guatemala) y
miembro del equipo de coordinacion de la Pastoral Social de la Diócesis de San
Marcos.

Delegado Departamental del Movimiento de Derechos Humanos
SICSAL (Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con América Latina)

One thought on “Resistencia y alternativas a la explotación minera en Guatemala”
  1. Resistencia y alternativas a la explotación minera en Guatemala
    Me interesó mucho el artículo. Me desmpeño como docente de nivel inicial, y para fin de año realizaremos un acto sobre ecología y medio ambiente. Por ese motivo estuve navegando para preparar una unidad didáctica con nenes de 4 años. Cada sala planteará una problemática y posible solución, y lo representaremos en el acto escolar de cierre del año lectivo. Me interesó el tema explotación minera y este artículo será de mucha ayuda para fundamentarlo y representarlo. Muchas gracias y hasta la próxima.

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