Activistas del ámbito antimilitarista madrileño van a participar también de diversas maneras (en las acciones directas, a nivel contrainformativo y de difusión…) en «Rompamos el Silencio», una nueva semana de lucha social que se ha planteado en Madrid (sí, sí, la ciudad esa de las manis fachas) para principios de julio.

Pronto estará activa la web oficial del evento www.rompamoselsilencio.net y se están dando los pasos para impulsar un potente Centro de Medios donde van a participar colectivos como Diagonal, Nodo50, Ecologistas en Acción, La Piluka, el Colectivo de Fotógrafos Quierescallarte, varias radios libres y el hacklab Cielito Lindo

Más info en el texto aparecido en Diagonal

Romper el silencio en una ciudad llena de ruido no resulta tarea fácil. Pero es el objetivo de los grupos que convocan en Madrid esta
cuarta semana de lucha social, que comienza el martes 5 de julio. La
iniciativa ‘Rompamos el silencio’ “agrupa muchas de esas luchas
que se producen cotidianamente entre el silencio mediático y la dificultad de lograr un alcance social suficiente”, tal y como cuentan sus promotores, una alianza que va desde centros sociales autogestionados hasta la parroquia de Entrevías,
pasando por grupos ecologistas, vecinales, antimilitaristas,
de comunicación alternativa y de apoyo a presos.

Al igual que en las anteriores ediciones, celebradas entre 1998
y 2000, la calle será el lugar donde la plataforma quiere agrupar y
hacer visibles estas luchas. Como en una línea de metro, la semana
de lucha social tendrá diversas paradas que atraviesan tres ejes:
el primero, incide en la situación de la vivienda y de los espacios
sociales en la ciudad; la economía en la globalización será el segundo
eje; la marginación y la exclusión social -que tiene en cárceles
y centros de menores su principal receptor- culminará este repaso
a un tipo de sociedad que, afirman, “confunde permanentemente
habitabilidad con rentabilidad económica”.

La comunicación es la prioridad en unas jornadas que pretenden
llevar a la calle las voces silenciadas. Por este motivo, las acciones
están planteadas para discurrir pacíficamente y permitir a la vez que
el conflicto quede señalado. La desobediencia civil no violenta será la práctica común, con el objetivo de “comparecer precisamente en los
lugares que nos excluyen o que fingen que no existimos, que nos hacen
invisibles”, como declaran los convocantes en un comunicado.
Todas las acciones estarán cubiertas informativamente por un
centro de medios, integrado por voluntarios procedentes de radios
libres y comunitarias, grupos de software libre, páginas web de
contrainformación y periódicos alternativos. El centro emitirá dos
informativos radiofónicos diarios y mantendrá el contacto con la
prensa, otro obstáculo tradicional de este tipo de convocatorias.

Ediciones anteriores en Madrid:

Web de 1998

Web de 1999

Nos vemos en las calles.