
¿Quiénes somos y qué queremos? Somos un grupo de diversos funcionales que estamos internados en una llar-residencia para minusválidos físicos. Hay muchas cosas de arreglar, muchas maneras de actuar que han de ser totalmente erradicadas, y hay que considerar el paternalismo como una ideología a combatir (en vez de instaurarlo en la línea del centro). Queremos un tipo de residencia más humano, más comunitario, más libre y mucho más justo.
Ya que no nos defiende nadie, nos defenderemos nosotros mismos.
¿La defensa de los discapacitados es obra de los discapacitados mismos?
Si no queda otro remedio, Sí.
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La visión que nos suelen dar de la persona con diversidad funcional es la de un ser susceptible de cuidados, con el mal humor y la tristeza que predominan en su ambiente. Parece que la vida de las personas con diversidad funcional ha de ser una vida habitada por la depresión y el sufrimiento, visible en una alegría artificial y estéril, llena de chistes fáciles o de juguetes caros (coches de ruedas eléctricos, etcétera) que alivian, en apariencia, su pesar. Pero estamos equivocados al pensar así. Esta es una forma preconcebida –y, por ello, totalmente equivocada— de contemplar a los diversos funcionales.
El problema es que esa visión por alto cómo somos realmente en la vida cotidiana. La vida de los diversos funcionales es difícil, pero tiene toda la pluralidad y riqueza de las vidas de todos los seres humanos.
Cuando pienso en mi identidad no me identifico con los tópicos ni con las frases hechas. La vida es más interesante y variada. Yo estoy muy contento de ser una persona que puedo aportar algo de mí. Saber eso es un auténtico placer. Para mí es un gozo porque veo a la persona y sé que soy útil. Por ejemplo, el hecho de que alguien te haga sentirte vivo. Entonces me recuerda otras cosas completamente diferentes: me recuerda las muchas cosas muertas que tenía alrededor.
La vida se asemeja más a esto: cosas vivas que me ayudan a vivir, y cosas muertas que me acongojan, me deprimen y me entristecen. A veces, solo a veces, surge una gran amistad, un amor imprevisible o simplemente el aprecio entre personas discapacitadas, pero esto no es óbice para que nos conviertan en candidatos a vivir apartados de la gente considerada normal.
No queremos que nos invaliden nuestra relación con el mundo; no queremos que conciban nuestra mundo de relaciones exclusivamente con otros diversos funcionales; y sobre todo, no queremos que nos asignen cuidadores que, a veces, parecen más discapacitados –mentalmente y humanamente— que uno mismo. Es una falta a nuestra dignidad el encerrarnos en compartimentos estancos.
Hay algo en lo que debemos reflexionar: es un error limitar mi vida solamente a vivir con otros discapacitados, o con gente que te vive sólo como un discapacitado. Esto en vez de hacerme crecer, me resta vitalidad. Y, la verdad, la vitalidad es lo que más necesito.
Lo más curioso es que los discapacitados deben estar unidos para poder defender, para llegar a ser como todos. Hace unos pocos meses, pensaba que había una causa para luchar, y era a favor de que no nos traten como inferiores, una lucha para que dejen de considerarnos unos simples minusválidos.
Ahora pienso que la causa no es otra que la dignidad, porque no hay ningún ideal que no sea un ideal humano. Tal vez, hasta ahora, he sido bastante conformista: quería que los discapacitados vivieran resignados en su minusvalía. Ahí está mi error. Sencillamente ahora sé que el hecho de padecer una discapacidad, no hace ni mejor ni peor a nadie. La sociedad debe esforzarse por integrar a las personas con discapacidad funcional tanto como ahora se esfuerza por desintegrarlo.
Sí, soy un discapacitado, el portador de una diversidad funcional. No pasa nada: hay cosas mucho peores. También sé que se puede vivir normalmente de este modo.
Tengo discapacidad para hacer ciertas cosas, pero también tengo otras capacidades para luchar como los demás. Estas capacidades las necesito mucho más, pero a veces se me encogen ante la dureza del trato que recibimos en las residencias y la sociedad. Contra toda esa dureza, reivindico estas capacidades. La diversidad funcional que tengo me hace mucho más sensible con los demás.
A las personas con diversidad funcional que lean esto, me atrevería a decirles: hermano, sé tú mismo, olvida las miradas criminalización de la gente. Pon de ti mismo para entender a los demás, pero lucha también: no te dejes integrar pasivamente, sino participa de verdad.
Respeta, en primer lugar, tu deseo: que no te diga nadie lo que debes desear, déjate espacio para ti mismo.
¡Rompe los espejos que no nos reflejan! Deja de ser un mancillado por tu diversidad: resiste. Y resistiendo juntos, ganaremos.
Blog: http://ofendidosafap.blogspot.com.es/
¡Rompamos los espejos que no nos reflejan!
Enlace. http://ofendidosafap.blogspot.com.es/2012/03/cronica-de-una-confusion-interesada.html
La residencia, la inspección y nosotros: ¡Rompamos los espejos que no nos reflejan!
Enlace: http://ofendidosafap.blogspot.com.es/2012/04/la-residencia-la-inspeccion-y-nosotros.html
El martes 20 de diciembre de 2011, diez residentes de AFAP presentamos un escrito de denuncia a Inspección del departamento de Bienestar y Familia de la Generalidad de Cataluña, con trece puntos de reclamación razonados.
Las fotocopias están reproducidas en primer lugar, con el membrete de haberlo presentado. A continuación, aparece el texto transcrito, para mayor facilidad de lectura, con los firmantes…
¡Rompamos los espejos que no nos reflejan! – Si yo fuera un gran letrado…
Enlace: http://ofendidosafap.blogspot.com.es/2012/04/si-yo-fuera-un-gran-letrado-i.html
Una directora técnica, ante un problema de este tipo, debería intentar hablar con los residentes y buscaría una salida de consenso (que no iba a ser igual para todos, pero evitaría en cada caso un malestar real). Pero el consenso es lo contrario de la política de la Directora Técnica: ordenado y mando; y no hay más que hablar. Esto no es consenso: es el más puro autoritarismo.
Pero, además, si se hubiese leído la legislación antes mencionada habría visto que todo el andamio de su política era pura y lisamente ilegal, y, por tanto, merecedor de abandono.
… pero yo no pasé de escribiente, pasante o meritorio.
Enlace: http://ofendidosafap.blogspot.com.es/2012/04/si-yo-fuera-un-gran-letrado-ii.html
Este error en las 13 menús, bromas aparte, nos parece muy ilustrativo de lo que Raymond Williams denominaba «estructura de sentimiento»: aquello que todos los británicos saben, pero los extranjeros no llegan a desentrañar nunca de Gran Bretaña; o, por así decir, aquello que todos los residentes saben, pero que el más sagaz inspector no acierta a ver. Por ejemplo, que hay sólo cuatro fuegos en la cocina, y punto. ¿Qué hay que hacer más? Pues se hace, pero antes… y lo comerá frío.
Esto son cosas que los residentes saben bien, pero pasan desapercibidas ante una visita de inspección. Y, digámoslo claro, hay muchas cuestiones que «no se acierta a ver» y que, sin embargo, son cuestiones que soliviantan el aire de la residencia y crean un mal ambiente entre los residentes. Por ejemplo, los gritos y las faltas de respeto hacia los residentes por parte de los cuidadores. ¿Cómo se evalúa esto? ¿No basta pedir la dimisión –como se hizo— de la directora técnica para que esta situación sea clarividente?
¡Rompamos los espejos que no nos reflejan!: Si yo fuera un gran letrado…
Enlace: EL personal inexistente
La mención directa a la cocinera de noches debía entenderse –si había alguien con voluntad de entender y mejorar— como una advertencia a todo aquel personal (directora, monitoras, cocineras y personal de limpieza) que parece tener a los residentes a su servicio (y no al revés). No es todo el personal, por suerte, pero sí es una parte sustantiva e insultante para la conciencia democrática de los residentes, vejados constantemente en su dignidad. De todo esto, nada se dice. Las maldades del personal –a las que aluden las dos denuncias y sobre las que hablaron largamente nuestros delegados ante Yolanda Martí— no aparecen ni mencionada: son inexistentes.
Entendemos que el personal de Inspección y Registro ha de verificar todos los extremos de una denuncia –y nosotros, teníamos tres denuncias, con la conversación con Yolanda Martí— y no nos gusta el modo en que nos parece que ha sido escamoteado –por lo menos en la carta que se nos ha enviado— y quedando así fuera de la aplicación de la ley.
Creemos que también esos inexistentes han de estar sometidos a la ley, …aunque los únicos que padezcan su mal seamos los pobres residentes de siempre.
…pero yo no pasé de escribiente, pasante y meritorio.
¡Rompamos los espejos que no nos reflejan!
El sistema de los servicios residenciales —que sólo tiene treinta y cinco años de antigüedad, contando los centros pioneros— está en una profunda crisis, creada, en parte, por los nuevos problemas que plantea la propia evolución de las enfermedades y la situación de la sociedad, que ni se ha planteado qué hacer con ello.
La crisis afecta por igual el modelo en su conjunto, y por lo tanto, también a los profesionales que viven de él. Toda la estructura y la concepción de los servicios residenciales deben ser cuestionadas y modificadas en profundidad. Esto implica asimismo cuestionar lo que se exige de los profesionales involucrados en los servicios residenciales, en particular los destinados a la dirección.
Para que el sistema de residencias sea mínimamente democrático ha de tener en cuenta una serie de normas elementales, que se esbozan a continuación, y que normalmente no se aplican.
… Si un director o directora tuviera en cuenta estas cuestiones mínimas —y las tuviera en cuenta siempre y en todo momento— la vida en las residencias sería algo más agradable de lo que es para quienes tienen la desgracia de vivir en ellas, y la convivencia entre residentes algo más que una palabra huera.
Enlace: Diez normas elementales para la dirección de un servicio residencial
¡Rompamos los espejos que no nos reflejan!: altruismo farisaico
Enlace: Altruismo farisaico
¿Estar en lo correcto?
Enlace: http://ofendidosafap.blogspot.com.es/2012/05/v-behaviorurldefaultvmlo.html
… El estar en lo correcto es el material de que está hecha la supervivencia. Esta es la trampa de la que, aparentemente, el hombre no ha sido capaz de liberarse a sí mismo: un acto hostil que se apila sobre otro, avivado con afirmaciones de estar en lo correcto. Por fortuna, existe un camino de salida seguro de esta telaraña, pero ese camino empieza con la posibilidad de admitir que uno está equivocado.
Mi peregrinar por las residencias
Enlace: Mi peregrinar por las residencias
Ir a una residencia es el último lugar donde uno quiere pasar los últimos días. Uno pierde su privacidad, su autonomía, su libertad, cuando lo que esperamos es tener un poco de privacidad y tranquilidad y que te traten con respeto. Pero, en realidad, te convierte en un instrumento que das dinero y, si eres asistido, entonces molestas más de la cuenta y encima tienes que dar parte de tu pensión por darles trabajo… Si ese dinero me lo diesen, podría ir a un piso, pagar el alquiler, tener una persona que me ayudara a hacer la limpieza y comer y al Gobierno autonómico le saldría más barato.¿Por qué no lo hace?
¡Victoria sobre la residencia!
Hace tiempo que nos molestaba la coletilla «residentes de AFAP». El blog va en vías de convertirse en un espacio de libertad encaminado a discutir el papel de los servicios residenciales en el futuro, a sentenciar el fin de las residencias tal y como son ahora, a promover las propuestas de una vida independiente y autónoma, a plantear el papel de los departamentos de Bienestar Social en la financiación de todo esto, y a comparar la experiencia de los países del norte de Europa (que han prohibido las residencias).
Aquella referencia a AFAP –que no acababa de entender nadie— cada era más un lastre. Ciertamente, en el origen hubo una serie de humillaciones y ofensas emprendidas por la dirección de AFAP. Aunque paulatinamente, a medida que pequeñas modificaciones señalaban que quizá estábamos ganando. Pese a la tozudez y el cabezonería de nuestros contendientes, la segunda carta de Bienestar Social y Familia de 11 de junio, recibida el 18 de junio de 2012, confirmaba que habíamos ganado.
Haber ganado no supone, sin embargo, que los mandatos se cumplan: quizá para ello tendrán que intervenir el Síndic de Greuges y los tribunales. Esto plantea es un segundo frente: el legislativo. Es decir, el modo como se legisla sobre aspectos que afectan a los personas con diversidad funcional, al modo como el reglamento interno de muchas residencias se aparta de la legislación vigente, o al modo en que la Convención de los derechos de las personas con discapacidad de las Naciones Unidas es vulnerada y no tenida en cuenta, muchas veces por puro desconocimiento. Esto plantea un reto a los juristas teóricos y los juristas prácticos: buscar una vía legal alternativa, pero también formar las personas que en el futuro habrán de defender esa legalidad, hoy negada. También a ellos hemos abierto el blog: a abogados, gentes de leyes y profesores de derecho universitarios.
Por supuesto, habrá que convencer a muchos para que se solidaricen con nosotros. Habrá que hacer política: trabajo cultural y política cultural para el reconocimiento de pleno derecho de la diversidad funcional. Por ello, también abrimos el blog a las personas de buena voluntad que hacen de la política alternativa, por abajo, uno de los sentidos fuertes de su existencia.
El futuro de la política residencial pública, el incentivar las propuestas de vida independiente, el contribuir a que surja una generación de abogados y teóricos del derecho capaz de cambiar la legislación vigente en otra justa e igualitaria para todos y todas, nos impulsa –por coherencia— a intentar cambiar el título de nuestra página, que pasará a llamarse Humillados y Ofendidos (Diversidad Funcional).
El evangelista Mateo dejó escrito que por sus obras les conoceréis. Así a nuestros enemigos como a nosotros mismos: el tiempo dirá si hemos podido ser fieles a esta declaración de intenciones.
En Barcelona, a 23 de junio de 2012. Humillados y Ofendidos (Diversidad Funcional)
Fuente: http://ofendidosafap.blogspot.com.es/2012/06/800×600-normal-0-21-false-false-false_24.html
Acoso judicial a la lucha contra la discriminación
Enlace: Quizás nos demanden…
El pasado jueves día 21 de junio de 2012, el presidente de la junta directiva de AFAP reunió a los diez firmantes de la primera denuncia a Inspección y registro del departamento de Bienestar Social y Familia, y nos entregó una carta personalizada del despacho laboralista Col.lectiu Ronda.
En dicha carta, firmada por la Marina Berga Ardanuy, se nos conmina a cerrar el blog en un plazo de diez días, o de lo contrario interpondrán les acciones legales oportunas judiciales oportunas por delito contra el honor y la propia imagen, tipificados en el Código Penal.
La carta nos sorprende enormemente, sobre todo viniendo del Col.lectiu Ronda, conocida por su intachable trayectoria al servicio de los trabajadores y de otros sectores populares, humillados, ofendidos y explotados por el capitalismo.
Parece un contrasentido que sea el Col.lectiu Ronda quienes lleven el asunto de una junta directiva –aunque probablemente mediante un trabajador— que ha sido amonestada dos veces por Bienestar Social y Familia por haber cometido varias irregularidades.
Ante esta amenaza, nosotros decimos lo siguiente:
Primero.— Los autores de Humillados y Ofendidos, residentes de AFAP somos Francisco J. Arranz, Mahfoud Bela, José Luis Casado, Jesús Córdoba y Josep Torrell.
Los cinco restantes aparecen en el blog únicamente como firmantes de documentos que se han dirigido a Bienestar Social y Familia y a la junta directiva (con motivo del primer Consejo de Participación, en el que nosotros tres salimos elegidos, por parte de los residentes).
Segundo.— Es evidente nuestro negativa a cerrar el blog, habida cuenta de que son inciertas las acusaciones que se vierten contra él. Nunca hemos recurrido al insulto ni al trato ofensivo. Nunca hemos faltado al honor de quienes son nuestros contrincantes, pues uno de los principios básicos ha sido la defensa de la dignidad personal, que ha sido ofendida reiteradamente por la dirección.
Tercera.— Desde marzo —cuando empezamos la edición del blog— ha pasado mucho tiempo, por lo menos para nosotros que esperamos una justicia que no llega.
Nosotros, en este tiempo, hemos conectado con otros, hemos dialogado con personas próximas a nosotros, nos hemos manifestado con colectivos de defensa de la diversidad funcional y hemos reflexionado mucho sobre si las residencias son un buen lugar para las personas con esa diversidad funcional, o son más bien una mortificación para los residentes.
Esto nos lleva más lejos, porque obliga a debatir cuál es el sistema residencial adaptado a quienes hoy padecemos las residencias; y, también, plantear si el modelo de Vida Independiente es una vía que podría tratar de implantarse (aunque obviamente con dinero público).
Estos debates son los que ahora se encuentran en el blog –y por ello, no lo cerraremos—, pero sin negar que nació de la rabia de ver pisoteados nuestros derechos.
En Barcelona, a 28 de junio de 2012.
¡Rompamos los espejos que no nos reflejan!
Nueva dirección electrónica: http://www.ofendidosuno.blogspot.com.es/