
El debate televisivo del 4 de marzo ha consagrado el giro involutivo de Pedro Sánchez. Tanto por lo que perpetró la noche de autos como por lo que silenció, aun figurando en su procés mental. Sordo y mudo ante los persistentes requiebros de Unidas Podemos, era obvio que daba por zanjado cualquier mínimo acuerdo con Pablo Iglesias. Aunque fuera gratis et amore. Lo mismo, pero a la inversa, ocurrió con su inesperada sintonía <
De esta guisa, los allí convocados para sopor de los televidentes y derroche de los 140 millones de euros que cuestan las elecciones del 10-N, ocuparon su tiempo en perorar de lo que menos interesa a los españoles: el caso catalán. Que tal es lo que declaraban con todas las letras los encuestados en el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) al situar este problema en el penúltimo lugar de sus preocupaciones. La agenda oculta <

Pero el órdago lo estampó Sánchez cuando anunció urbi et orbi que instaría la reforma del Código Penal para tipificar como delito la convocatoria de un referéndum ilegal (en realidad la Constitución solo lo contempla como placebo). Si tenemos en cuenta que esto ya lo aprobó Aznar y que lo del <
Sin embargo, la traca reaccionaria llegaría 24 horas después a través del Boletín Oficial del Estado. El martes 5 el BOE publicaba un Real Decreto de la Jefatura del Estado que en la práctica implica la posibilidad de que el Gobierno declare un estado de excepción digital sin necesidad de tutela judicial. Amparándose en la Estrategia de Seguridad Nacional 1008/2017 dispone que <
De esta guisa, y tras la respuesta unánime del Supremo contra políticos electos por hacer efectivo precisamente el derecho a la participación política de sus representados en Catalunya el 1-O, Sánchez pasaba de criticar la judicialización del conflicto a su casi militarización. En su artículo seis, el flamante RD alumbrado tras concluir el debate, dispone: <
Como en la China de los dos sistemas y en la Turquía de Erdogán. Si no es estado de excepción es una excepción de Estado. Digital por supuesto.
Rafael Cid
Fuente: https://kaosenlared.net/sanchez-decreta-el/