
A la hora de preguntarnos sobre qué es un/a líder, el diccionario asegura que es la persona que dirige un movimiento. Es decir, quien dice lo que hay que hacer, y los demás llevan a cabo de buena gana. Por ejemplo, el señor Abdullah Öcalan (1) se hace libertario, y sus seguidores absorben las nuevas ideas y las adaptan a sus circunstancias: les añaden algo de ecologismo, algo de municipalismo, algo de análisis…, y transforman el marxismo leninismo en el confederalismo democrático (2). Ahí tenemos a un líder, alguien que orienta, alguien que saca a los suyos del atolladero teórico, alguien que es capaz de gritar lo que todo el mundo piensa, pero nadie sabe cómo decirlo.
Porque no creáis que si mañana al señor Öcalan se le ocurre hacerse mormón, los kurdos de Rojava se harán mormones. No. Para que el liderazgo funcione, de alguna manera hay que representar el pensamiento colectivo. Las ansias de democracia, de igualdad, de colaboración entre etnias, de independencia, tienen que estar presentes. El líder, en este caso, lo que hace es articular el discurso, darle coherencia, y gracias a ello, esa sensación de ser un mosquito ante un soplete encendido, da paso a la posibilidad de cambiar el mundo.
Desgraciadamente, en el mundo libertario civilizado, no es que haya pocos líderes. Es que directamente, nadie quiere serlo. Tenemos gente muy preparada que podría liderar este tinglado, pero se encuentra ante dos obstáculos formidables.
El primero es que la tradición cultural libertaria desde el mayo del 68 francés, abomina de los líderes (3). Eso de señalarse, de significarse, de poner rostro, cuerpo y palabra al movimiento tan grande que tenemos, parece obsceno al anarquista, que procura mantenerse en la sombra y en el anonimato mientras lleva a cabo sus acciones manumisoras. El segundo obstáculo es que en cuanto alguien empieza a destacar por su discurso y militancia, se le desuella vivo a base de acusaciones de vanguardismo, de que impide el funcionamiento asambleario, o de que se hace solo lo que él o ella dice, con lo cual de inmediato el protolíder se inhibe y ocupa posición secundaria.
En fin, que necesitamos líderes anarquistas, personas que, tal como he explicado, sepan articular todas esas ideas que tenemos en el ambiente: ese desdén por los partidos; ese rechazo a la política profesional; esa exaltación de la asamblea; ese impulso a la participación política de todos; ese igualitarismo que exige el fin del saqueo; esas necesidades insatisfechas en vivienda, educación, sanidad, alimentación; esa indignación ante la explotación y el abuso… Ese anhelo de una sociedad diferente, y tal y cual.
Necesitamos a líderes dispuestos a dar la cara, a señalarse, a ser reconocidos y conocidos…, y capaces de aguantar lo que les caiga encima (4). En el siglo de la organización libertaria, lo que es de uno es de todos, lo que es de todos es de nadie, lo que es de nadie es de uno.
(1) Breve biografia en http://es.wikipedia.org/wiki/Abdullah_Öcalan
(2) Leer por ejemplo: http://www.alasbarricadas.org/noticias/node/26224 y sobre la situación actual en Rojava http://www.alasbarricadas.org/noticias/node/33431
(3) No confundir liderazgos con personalismos, con gente que dice lo primero que se le ocurre, o que recita consignas de manual.
(4) Yo no puedo ser el líder ese, porque el siquiatra me lo ha prohibido. Mismamente tú puedes serlo mejor que cualquiera. O por lo menos, intentar dar rostro a lo que todos pensamos.
Se busca líder y anarquista
¿Y por qué no puede ocupar ese sitio Miguel Amorós, por ejemplo? El problema (y lo bonito) del anarquismo es que cada uno pensamos de una forma, no nos guiamos por un libro de texto. Con lo que aglutinar todos los pareceres bajo un mismo movimiento es muy complicado.
Se busca líder y anarquista
Comentado en el fb de acratosaurio:
Me parece este, el del poder, un tema muy importante y del que nunca se quiere hablar porque rápidamente se levantan las ampollas. El artículo es bastante certero a mi parecer y valiente por desmitificar los liderazgos, algo necesario en cualquier tipo de grupo que se proponga metas colectivas. Porque los seres humanos no somos clones, unos están más dotados que otros para según que cosas, o tienen más formación, o más experciencia, o más ánimo o están en un mejor momento. Todas necesitamos en algún momento a alguien que nos oriente, que nos estimule, que nos ilusione, que nos sostenga si nos equivocamos o nos vence la pereza.
Pero claro, la palabra “líder”, como “jefe” suena muy fea. Y lo es. Porque aunque hay que romper el tabú y gestionar las dinámicas de poder de la forma más beneficiosa para los colectivos, lo que no hay que consentir nunca es que el poder cristalice en “autoridades”, es decir se insticionalice dentro del grupo y se creen vacas sagradas. Por eso si hay quien en un determinado momento o tema tiene la capacidad de llevar la iniciativa y de guiar, el grupo hará bien en aprovechar eso. Pero también hará bien en posibilitar que otros miembros del grupo vayan adquiriendo poco a poco esas habilidades. Y que no sea la misma cara la que tire del grupo en todos los temas, si es posible. Y la propia persona líder hará bien en poner todo de su parte -no acaparando ni endiosándose- para que eso pueda suceder, sabiendo quitarse de en medio -y aprovechar ese tiempo que le queda libre para servir al colectivo de otras formas- cuando haya otros que puedan sustituirle.
Se busca líder y anarquista
Bueno, digamos por ejemplo que un líder se va a encargar de preparar un cocido de garbanzos; a este tipo no se le podría llamar líder, aunque prepare tal garbanzada y esté buena. Es decir, alguien tiene que hacer las cosas, las cosas han de hacerse, etc.
Demasiada gente sólo se dedica a hablar (muchas veces pamplinas y basura) y también están esperando a que la magia les traiga su liberación, felicidad, justicia personal y social, etc.
Hay que hacer. El tema del líder…, puaj, para eso ya están los que dicen que hay un dios que les va a salvar, hacer felices, etc.
Salud.
Se busca líder y anarquista
¿A quién no le gustan las preguntas?
¿A quién incomodan, incordian, desagradan? Al que cree tener la verdad.
¿Dónde nace el poder? ¿De qué se alimenta?
¿Por qué es tan semejante su mecanismo psicológico en un padre de familia, un empresario o un dirigente?
¿Por qué necesita una persona de un líder, de un referente, de una autoridad, de alguien superior que le diga lo que tiene que hacer, por dónde ir? ¿Cómo nace la autoridad, política, ideológica, psicológica, religiosa, etc…?
¿Qué pasa cuando dependes psicológicamente de alguien, cuando no eres libre de eso?
¿Por qué se ha repetido el mismo esquema psicológico durante toda la historia de la humanidad?
¿Por qué 10.000 años de progreso técnico hasta la bomba atómica y no ha habido ni un avance psicológico, solo la eliminación del canibalismo?
¿Qué mierda es esta?
¿Qué programa recibimos e inculcamos en los que vienen, sin cuestionarlo lo más mínimo?
Las respuestas las tienes que dar tú, si esperas que te las de otro o preguntas como se hace, no serás libre nunca.
La inercia del programa recibido es preguntar cómo se hace, es cuando viene el negocio de la historia, con líderes, políticos, gurús, especialistas y demás hijos de puta.
Se busca líder y anarquista
Si por líder os referis a un representante que sea los ojos, los oídos y la voz de la mayoría y que en qualquier momento pueda ser sustuido,si. Ahora, si os referis a alguien que tome decisiones por nosotros, ya os podeis ir a la mierda, prefiero equivocarme yo.
Lo que si es cierto es que hay anarquistas en busca de partido para cambiar el estado y eliminar gobiernos totalitarios y autoritarios. A mi me pareceria bien la creación de un partido y lo enmarcaría dentro de la acción directa.
Salud.