
El 24 de diciembre, día de mes en que se inició la invasión rusa en Ucrania, en horario matinal esta vez por ser el día que era, volvieron a celebrarse concentraciones que piden el fin del conflicto y una salida negociada al mismo.
El acto se celebró en las ciudades de Murcia, Archena, Cartagena, Novelda y Elx. Se volvieron a escribir cartas dirigidas a las embajadas de los países en conflicto instando a una resolución pacífica del mismo.
El próximo mes de enero volverá a realizarse en su día 24, otra vez en horario vespertino. Animamos a gentes de otras ciudades a unirse a la iniciativa.
Murcia:


Novelda:


Elx:


Manifiesto:
Paremos la guerra de Ucrania. ¡Negociación Ya!
Un día 24 comenzó la invasión de Ucrania por parte de Rusia.
Desde entonces miles de personas han perdido su vida, sus viviendas y propiedades. Muchas han quedado mutiladas, otras han tenido que exiliarse. Algunas han sido encarceladas o ejecutadas extrajudicialmente por encontrarse en el lado no conveniente de la frontera o por negarse a formar parte de la carnicería militar.
Por otra parte, ¿qué guerra moderna no va acompañada de un ecocidio?
En todas las guerras quienes más sufren y mueren son inocentes y la actual guerra de Ucrania no es una excepción.
Cuando decimos inocentes no sólo estamos hablando de seres humanos, que también, sino de bosques, animales, ecosistemas enteros que se ven destruidos por el fuego, productos químicos, explosiones… aniquilados por la codicia de unos pocos seres humanos.
Más allá de los continuos bombardeos, por tierra, mar y aire, que tantas vidas están arrebatando y tantos daños al medio están produciendo, tenemos el ejemplo más claro en la voladura de los gasoductos del Báltico y los «daños colaterales» que esta acción bélica ha producido en la fauna y flora de aquel ecosistema, además del exceso de metano que ha añadido a la ya de por sí deteriorada atmósfera de nuestro planeta.
Como seres humanos responsables de dejar un mundo más sano y justo a nuestros descendientes, exigimos a los contendientes y a quienes les apoyan, que se produzca inmediatamente un alto el fuego y comiencen negociaciones para parar esta guerra ecocida y criminal y encontrar una solución justa y satisfactoria para las partes enfrentadas.
La espiral de la guerra no es fácil de detener pero si, al menos, no lo intentamos, puede que continúe hasta que no quede ningún contendiente ganador y perdamos todo nuestro ecosistema común, no ya por el terrible cambio climático, sino por un apocalipsis nuclear.
Basta de jugar con la vida tantas personas, así como con la de miles de millones de seres vivos que no entienden lo que está pasando pero igualmente sufren y mueren.
Hoy alzamos nuestra voz en esta concentración pero vamos a continuar hasta parar la guerra. Esperamos el apoyo de todas las personas convencidas de que ya han sufrido y muerto demasiados inocentes.
PAREMOS EL ECOCIDIO, PAREMOS LA GUERRA, NEGOCIACIÓN YA!!!
