
SARA NIETO, PRESIDENTA DE MADRES CONTRA LA DROGA
Intervino ayer en las jornadas que la Universidad dedica a analizar la situación de los centros penitenciarios.
A. B. H./LOGROÑO
La asociación ‘Madres contra la Droga’ nació hace veinte años en el madrileño barrio de Vallecas para mejorar la situación de jóvenes que estaban enganchados a la heroína y, según la organización, «únicamente recibían una respuesta policial y penal». Sara Nieto denuncia prácticas ilegales que aún se dan en las cárceles y asegura que el actual sistema lleva a los centros penitenciarios «sólo a quienes tienen menos recursos». Ayer intervino en la última sesión de las jornadas ‘Las cárceles una realidad social oculta’ que ha organizado la Universidad de La Rioja.
-¿Con qué filosofía nació ‘Madres contra la Droga’?
-Buscábamos la denuncia. Estábamos hartas de llorar y queríamos contar a la gente lo que pasaba y presionar, denunciar y exigir. Nunca pedir más policía ni pensar que la cárcel es una solución.
-¿Por qué no lo es?
-No lo pensamos nosotras, ni creo que nadie. Hasta el más ilustre jurista reconoce que no es el camino.
-No creen en su papel reeducador ni de reinserción en la sociedad.
-En el Estado español lo que está escrito sobre el papel no está mal, pero luego no se aplica. No tiene nada que ver lo que dice el reglamento penitenciario con el modo en que se están usando las cárceles.
-¿Para qué se están usando?
-Son la cloaca de la sociedad. Allí se mete lo más marginal, lo más excluido. Son como la pistola que utiliza el Gobierno para decir o eres chico bueno, o vas a la cárcel. Contra la ocupación hacen una ley. ¿Por qué no dejan que en un barrio los chicos gestionen un local y puedan hacer sus actividades en vez de meterles en la cárcel? En los centros penitenciarios sólo hay pobres y enfermos. Nosotras no parimos niños delincuentes, se fabrican en la sociedad.
-¿Cuál es la situación de España respecto a la Unión Europea?
-En Europa la media es de, como mucho, 90 presos por cada 100.000 habitantes, en España esta cifra llega a 500 y eso es porque se hacen leyes para meter a la gente en la cárcel, sobre todo a los pobres. La ley y las oportunidades son distintas. La gente que se enganchaba a la heroína durante muchos años no tenía educación para la salud, sólo cárcel.
-¿La situación ha cambiado?
-No. Ahora vemos una tortura más sofisticada. Antes torturaban pegando y ahora con el ordenador, haciendo informes sesgados. Yo sé de chavales que nunca saldrán porque denuncian, presionan
Tomado de El Correo Digital