
J. R. Esquinas
Los ciclistas de Elche han vuelto a echarse a las calles este sábado en otra intentona de hacer recapacitar al equipo de gobierno de PP y Vox sobre la supresión de carriles bici. Más allá de eso, unos 400 usuarios de bicicleta, según cálculos de la Policía Local, han querido reivindicar hoy esta forma de movilidad sostenible para mejorar el aire que todos respiramos y para que muchas familias sientan tranquilidad cuando cogen el transporte de dos ruedas.
Ven que las ciclocalles «no son una opción» y sienten que con la supresión del tramo en Juan Carlos I y con el resto de actuaciones para retirar carriles se han retrocedido en derechos y se ha dado un golpe fuerte al ecologismo.
Pasaba algún minuto de las 10 horas cuando se ha iniciado desde la Plaza de Barcelona la segunda «bicifestación» organizada por Margalló d’Elx y Elx en bici, y apoyada por más de una veintena de entidades y sindicatos, más colectivos incluso que en la primera movilización a pesar de que la afluencia en el arranque, ha sido menor porque había un grupo que no ha llegado al inicio.
Esther Díez, portavoz de Compromís y ex edil de Movilidad, ha sido la única concejal en participar en la movilización, aunque había algunos compañeros más de partido que ya no están en primera línea. «Hoy somos muchas personas defendiendo el Elx con vida ante la ciudad del blanco y negro a la que nos quiere retornar este gobierno de Pablo Ruz y Vox», ha incidido la edil, que agradece que la movilización popular haya permitido «que el gobierno haya tenido que continuar con la ejecución de fondos europeos y está sirviendo porque se están dando cuenta de la barbaridad que supone porque nos han puesto en el mapa internacional de la verguenza», criticaba.
«Lo que más me preocupa es la seguridad de mi hija de 11 años. Íbamos muy bien con el carril separado de Juan Carlos I porque conectábamos Altabix con el centro y creo que no se ha dado tiempo a dar uso al carril», destaba Ángela Girona, una de las usuarias que desde hace un año venía utilizando este vial y ahora ya, directamente, busca otras opciones como la Avenida de la Libertad.
Fernando Sáez, de Margalló, ha vuelto a incidir en que «no somos cuatro gatos que pedimos un capricho, si no que hay una necesidad ambiental porque el aire lo respiramos todos y hay que fomentar un cambio de movilidad y fomentar infraestructuras seguras». Sobre las ciclocalles ha expuesto que es una «invención» del Ayuntamiento pero que no es alternativa a un carril segregado.
Pitos y pancartas
Con pitos y algunas pancartas los asistentes han continuado por la avenida de la Libertada, Avenida de Alicante, Pedro Juan Perpiñán, mientras que los últimos trayectos por los que han pasado es por la Avenida Juan Carlos I y la Corredora hasta concluir en la Plaça de Baix.
Los colectivos han organizado esta movilización coincidiendo con la Semana Europea de la Movilidad, aunque se ha salido de los actos programados por el Ayuntamiento que culminaron este viernes.
Tres meses después de la primera protesta, y de otras otras movilizaciones durante el desmantelamiento de carriles, esta jornada ha vuelto con fuerza.Aunque al inicio han sido unos 200 asistentes se han ido sumando ciclistas en otros tramos hasta duplicar la cifra. La unidad ciclista de la Policía Local y Protección Civil han controlado esta marcha pacífica desde el principio. Cuando todos los asistentes han entrado a la Plaça de Baix han aplaudido con fuerza frente al balcón del Ayuntamiento y al unísono reprobaban que les habían robado un carril.
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