
Madrid
P. R.
El Tribunal Militar Territorial Primero ha condenado a un teniente en la reserva del Ejército del Aire a seis años de cárcel y a pagar a una subordinada —a la que acosó dos años y frente a la que se masturbó en varias ocasiones— una indemnización de más de 106.000 euros. A la víctima, que había sido además expulsada del Ejército (aunque Defensa suspendió esta expulsión a la espera de esta sentencia), no la creyeron sus superiores.
La mujer vivió un calvario de dos años en la Escuela Paracaidista de Alcantarilla (Murcia), en los que un veterano subteniente (hoy teniente en la reserva) se masturbó en varias ocasiones delante de ella cuando se quedaban solos, le pidió felaciones e hizo comentarios vejatorios, como por ejemplo: «Te gustaría comértela. Me gustaría correrme en tu boca», mientras le enseñaba el pene encerrados en un despacho.
Según declaró la soldado, su superior se masturbaba «hasta 15 veces al mes» delante de ella en ese periodo de tiempo. Ningún superior la creyó cuando denunció varias veces el acoso hasta que pudo sacarle una fotografía con el móvil en plena vejación. Y hasta ese momento no se puso en marcha ningún protocolo.
Incluso con un expediente abierto por estos hechos, el instructor asignado desplazado a la base «le aconsejó que no presentara denuncia». Ella, que no hizo caso del instructor, denunció este acoso en comisaría. Una juez de Elche concluyó que el testimonio de ella cumplía los requisitos de «verosimilitud, credibilidad y ausencia de contradicción». La instrucción del caso pasó de la Justicia civil a la militar, que inicialmente intentó revocar la orden de alejamiento contra el brigada dictada por la juez civil, aunque luego rectificó.
Ahora, la Justicia militar hace caso a la Fiscalía y condena al militar a seis años de cárcel y a una indemnización de 106.754 euros por los 720 días de baja médica que ha sufrido, más las secuelas de estrés postraumático y el perjuicio personal y moral.
Según subraya El País, el tribunal no tiene «ninguna duda de que la soldado no prestó su consentimiento ni tuvo voluntad de acceder a las relaciones sexuales que el acusado le vino proponiendo, ni a los tocamientos sexuales de que fue objeto. El acusado, sencillamente, se aprovechó de la situación de dominio en que se encontraba y se prevalió intencionadamente de esa circunstancia».
No obstante, uno de los miembros del Tribunal Militar ha formulado un voto particular en el que propone absolver al teniente por apreciar “incoherencias en las declaraciones de algunos testigos” y por su “trayectoria profesional intachable y más de 30 años de servicio”.
La sentencia es recurrible ante la Sala Quinta del Tribunal Supremo. El abogado de la víctima, Antonio Suárez-Valdés, manifiesta en declaraciones a El Mundo su satisfación por la sentencia, aunque apunta que «ahora Defensa debe enmendar el error de haber expulsado a la víctima por la patología psicológica sufrida, declarando que su depresión no tenía relación con dicho acoso, cuando los jueces corroboran que sí fue así».
Público
Un teniente del ejército del aire condenado a seis años y medio de cárcel por acoso sexual a una militar de Elche
El juzgado togado de Madrid le obliga, además de la pena, a indemnizar a la víctima con 100.000 euros tras considerar probado que se masturbaba delante de ella.
i. j. iniesta
Un juzgado togado militar de Madrid ha condenado a seis años y medio de prisión, y a una indemnización de 100.000 euros a un teniente del ejército del aire tras considerar probado que cometió varios delitos de acoso sexual a una militar de Elche, según han confirmado desde el despacho de abogados Suárez-Valdés, que ha representado a la militar.
La joven denunció los hechos, ocurridos en la base de Alcantarilla, en la comisaría de Elche, y acto seguido fue suspendida y apartada el Ejército. La militar ya había solicitado una baja por el trauma que había sufrido.
La principal prueba de cargo contra el militar ha sido una imagen de móvil captada por la militar en la que se observa al que entonces era subteniente masturbándose.
En su denuncia, la mujer expuso que los primeros signos de acoso por parte del subteniente al que denunció comenzaron cuando ingresó en el cuerpo militar, hace unos once años, y que los comentarios fuera de tono se iniciaron de forma inmediata. Las humillaciones desde entonces han venido siendo una constante pese a haber dado cuenta a superiores, según detalla la militar en la denuncia presentada.
Con todo, la situación empeoró aún más en los últimos años, a raíz de que la destinaran a un puesto de trabajo en la misma oficina que el hombre y junto a algunas personas más, tal y como consta en la denuncia.
Entre otras cuestiones, la mujer relató que el hombre se masturbaba continuamente delante de ella en el lugar de trabajo que compartían, que le proponía con reiteración tener relaciones sexuales y que le hacía preguntas íntimas sobre su vida personal.
Incluso, tal y como pone en conocimiento de los agentes, la mujer comunicó a otros cargos superiores su situación y llegó a manifestar su disconformidad en alguna ocasión en la que se le ordenó que acompañara al hombre en desplazamientos fuera de las instalaciones de trabajo.
En todo este proceso, la denunciante aseguró que ha sufrido y sigue padeciendo un trastorno psiquiátrico a consecuencia del trato «degradante» al que se ha visto expuesta a lo largo de años.
Fue en marzo de 2016 cuando aprovechó un instante para tomar una fotografía al hombre en un momento en el que él, en la oficina en la que estaban trabajando, le mostraba los genitales. Con esa imagen, consiguió que le dieran algo de credibilidad a sus denuncias internas, y se activó el protocolo de actuación ante casos de acoso sexual, según especifica la denunciante.
Diario Información.