La sexualidad es una sola: Sexualidad humana. La sexualidad en diversidad funcional existe y no es un pecado a purificar. El error es pensar que existe un tipo de sexualidad diferente para las personas o parejas con diversidad funcional.

1) Enfermeras sexuales: sexo más allá de la discapacidad

Hace poco Suiza se prestó con éxito a un experimento que consistió en reunir a un grupo de trabajadores sexuales (entre ellos, seis mujeres y cuatro hombres), para formarlos en la adquisición de una base terapéutica necesaria para poder atender las necesidades sexuales de personas que sufren discapacidad mental. Dinamarca, que ya había implementado la sexoterapia y la pornoterapia en geriátricos, decidió copiar el modelo helvético y creó un programa específico: «Sexo más allá de la discapacidad», que está levantando mucha polémica. A través de la iniciativa, el Gobierno financia a prostitutas para que tengan relaciones con minusválidos una vez al mes. La filosofía del proyecto considera que la sexualidad es un aspecto muy importante de la vida de las personas, aunque sean discapacitadas. Para acogerse al programa, el discapacitado tiene que estar acompañado de la persona que le cuida para que, con su ayuda, pueda transmitir de manera clara a la profesional, cuáles son sus expectativas en cuanto a la relación sexual que va a mantener con ella y cuáles son sus deseos.

Ahora bien, este programa ha recibido importantes críticas. Sobre todo, por los partidos daneses de la oposición. Estos consideran que financiar este tipo de programas con dinero de los contribuyentes es totalmente inmoral. En estos términos se expresó la portavoz del partido Social-Demócrata, Kristen Brosboel. ¿Por qué los políticos saltan de manera tan vehemente cuando la prostitución puede estar al servicio de los discapacitados? ¿Acaso los discapacitados no tienen derecho, como los ancianos de los geriátricos, a beneficiarse de la sexoterapia? ¿Por qué en lugar de hablar en términos de «inmoralidad», no pensamos en términos de bienestar, y no marginamos a los más desfavorecidos?.

Con las declaraciones de Brosboel, se hace una clara diferenciación entre el derecho al bienestar de la persona sana y el de la persona discapacitada, cuya sexualidad parece inexistente. ¿Los minusválidos, son ciudadanos de segunda?

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El Presidente de la Asociación Danesa de Discapacitados, Stig Langvad, replicó a Kristen Brosboel, diciendo que: «Nosotros debemos tener las mismas posibilidades que cualquier otra persona. Los políticos tendrían que discutir si la prostitución debería estar permitida o no para todos, y no si nosotros podemos o no tener acceso a ella».

Cuando se habla de Dinamarca, además de La Sirenita de Andersen, nos viene a la cabeza la imagen de un país donde las libertades individuales se respetan. Todo lo que concierne a la sexualidad no está mal visto; es más, la pornografía se despenalizó a mediados de los años sesenta y los homosexuales pueden contraer matrimonio desde 1999. Quizá la abuela de Andersen se alegraría si viviera en nuestra época, ya que se dice que ejercía la prostitución. Y es que la prostitución en Dinamarca es legal, y cuenta con unas 6.000 profesionales.

En mis inicios como prostituta, antes de trabajar en Barcelona, estuve repasando los anuncios que aparecían en los periódicos españoles. Fue en la primavera de 1999. En uno de ellos, se buscaban chicas dispuestas a viajar a Copenhague para prestar sus servicios sexuales en una agencia de contactos. Llamé al teléfono indicado. Sandra, la muchacha que me atendió, tenía un suave acento colombiano. Me informó de que durante el mes de junio en Copenhague tenía lugar el Festival de Música, una gran oportunidad para ganar mucho dinero. La idea de trabajar por espacio de dos meses como máximo, para dar la posibilidad a otras chicas de ganar dinero. Pero tenía que decidirme en dos días, ya que Sandra había reunido a varias chicas españolas y habían quedado en el aeropuerto para viajar todas juntas. No acepté la oferta porque no quería dejar España, debido a la caótica situación personal que atravesaba por aquel entonces. Quedé con Sandra en viajar en otro momento. Me dejó el número de la agencia en Copenhague para la cual trabajaba y me explicó que la persona que atendía el teléfono hablaba un perfecto español Le interesaba mucho poder contar con chicas que no tuvieran un físico «nórdico», demasiado habitual para los daneses, lo que explicaba por qué había puesto el anuncio en España.

No obstante, fue un psiquiatra de un país vecino, Suecia, el que elaboró implícitamente el concepto de «enfermera sexual». Lars Ullerstam, en su ensayo Las minorías eróticas (Grijalbo México, 1967), cambiaba la palabra «parafilia» por la de «minoría erótica» y proponía la creación de centros específicos para tratar a sujetos con gustos sexuales peculiares a fin de que éstos pudieran realizar todos sus deseos sin por ello sentirse mal. Para que este servicio funcionara había que contar con una terapeutas específicas que pudieran dar respuesta a una demanda para la cual ninguna «enfermera tradicional» estaba preparada. Así que decidió recurrir a la contratación de prostitutas. Ignoro exactamente qué pasó, pero lo cierto es que estos centros tuvieron una corta vida. Me imagino que la presión de la opinión pública fue tal que el gobierno se tuvo que rendir a una evidencia: el rechazo por parte de la sociedad sueca de que su país fuera «refugio» de todas las «perversiones» que el ser humano es capaz de manifestar.

Pero, aunque no tuvieron éxito, se sentaron las bases para futuros proyectos inspirados en estas ideas de aceptación de la terapéutica sexual.

La noticia saltó a principios de 2005: los geriátricos daneses habían encontrado un nuevo tratamiento para mejorar la vida de los ancianos, uno que no tenía nada que ver con tomar más pastillas o hacer ejercicio por las mañanas. No. La nueva terapia consistía sencillamente en proyectar películas pornográficas y contratar los servicios de prostitutas que, además de proporcionar sexo a los ancianos, los desvestían, lavaban y, después del encuentro erótico, los volvían a vestir.

La llamada pornoterapia trajo consigo la sexoterapia o el uso del sexo para curar. Fue en el geriátrico de Thorupgarden, en Copenhague, donde se inició el novedoso sistema. El Consejo de Ancianos presentó la propuesta a la dirección que, lejos de asustarse, aprobó enseguida la solicitud. Al parecer, los resultados son sorprendentes. Los ancianos que se acogen a esta terapia están demostrando un nivel de violencia muchísimo más bajo que los que no la siguen y, además, han reducido considerablemente su ingestión de medicamentos. Algo que seguro no debe de gustar nada a los laboratorios farmacéuticos.

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La pornoterapia se ha extendido en los últimos meses a otros geriátricos y casas de reposo en todo el país. No se trata, obviamente, de una terapia obligatoria, pero según los médicos daneses, cada vez son más los ancianos que la solicitan. De momento sólo los hombres hacen uso de las terapias eróticas pero se prevé que en breve las mujeres también se acojan a ellas.

Las meretrices que se contratan para acudir a geriátricos y compartir su conocimiento sexual con los señores están perfectamente capacitadas para tratar con clientes de estas características, ya que se la forma para poder atender las necesidades básicas que un señor mayor pudiera requerir. Es decir, su papel va más allá del simple contacto sexual.

(Fragmento del libro El otro lado del sexo (Capítulo 7 «Enfermeras sexuales» – Sexo más allá de la discapacidad) de Valerie Tasso, Plaza y Janés, 2006, en el que se abordan experiencias en asistencia sexual a personas con diversidad funcional y de la tercera edad. Desde «Mitología de la sexualidad especial», agradecemos a Valerie Tasso el permitirnos compartir este material).

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2) Almas con sexo: historias de amor prohibido.

Según el Foro Europeo de la Discapacidad, España es uno de los países de la Unión Europea que menos dinero destinan a la protección social de los discapacitados. En el extremo opuesto se encuentran países como Dinamarca. Allí las personas con minusvalías pueden vivir su sexualidad con menos dificultades.

El documental ‘Almas con sexo’, rodado en España y Dinamarca, muestra cómo los discapacitados de ambos países tratan de desarrollar su sexualidad y sus afectos.

En España hay tres millones de discapacitados de los cuales más de quinientos mil tienen una gran dificultad para desenvolverse. Tradicionalmente se les ha negado el acceso a las relaciones sexuales.

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Gema, una valenciana licenciada en Derecho, con parálisis cerebral, desmiente la creencia de que los discapacitados severos carecen de sexualidad. Hace dos años mantuvo una relación con un joven que padecía una enfermedad degenerativa. «En la relación había sexualidad y erotismo. Quizás sí estaba limitada por que no podíamos llegar a ciertas situaciones, como un coito, sin embargo una caricia suya era igual de bella o te llevaba a los mismos sitios que te puede llevar otra sexualidad».

Juanma, campeón de ciclismo para discapacitados de Villareal, Castellón, también con parálisis cerebral, tiene claro que le gusta disfrutar del sexo. Sin embargo, la prostitución es la única posibilidad de mantener relaciones que conoce.

La función sexual suele estar gravemente afectada en los casos de lesión medular. En el hospital Guttmann de Barcelona llevan años tratando la rehabilitación sexual. Actualmente se logra que los pacientes masculinos recuperen la erección en casi un 100% de los casos. La aparición del Viagra ha supuesto un cambio fundamental para los afectados. El problema que se plantea es que su precio es elevado y la Administración no subvenciona el consumo de este fármaco.

Britt y Tor viven en Dinamarca con sus asistentes, cómplices de la activa vida sexual de ambos. La parálisis de Brittn o le impidió descubrir el sexo mediante anuncios en la prensa. Ahora le parece algo imprescindible y ha decidido ejercer como prostituta. Tor también recurre a la prostitución. Su asistente lo prepara en la cama y le coloca un preservativo, justo antes de que llegue la profesional del sexo. «El sexo es el mejor invento del mundo», concluye Tor.

En España Isi y Cristel son una joven pareja, ambos discapacitados, para quienes la práctica del sexo supone una odisea. Una velada romántica incluye el acompañamiento de dos asistentes que transfieran a Isi de la silla de ruedas a la cama. Por fin solos, entre caricias y besos surge el amor: son dos almas con sexo.

Almas con sexo según su directora Pilar González Rams: Pilar González Rams es licenciada en comunicación audiovisual por la Universidad de Valencia. “Almas con sexo” fue emitido por el programa «Documentos TV», de TVE el día 5 de marzo de 2003.

Todo comenzó cuando me fui a estudiar a Dinamarca con una beca Erasmus. Allí conocí a Tor, un joven danés con una parálisis cerebral que le afectaba a más del 90% de su cuerpo. En una primera impresión deduje que Tor no podía ser candidato a gozar de una vida sexual debido a su condición física. Sin embargo todas mis premisas se vinieron abajo cuando Tor comenzó a contarme paso a paso como vivía su sexualidad. En ese momento mi reacción fue exactamente la misma que tienen los espectadores la primera vez que ven el documental: “nunca me había planteado este tema”. Reconozco que en ese preciso momento yo era una víctima más de la desinformación que existe en torno al sector de personas con discapacidad

Por otra lado, comencé a indagar sobre el sistema de bienestar social danés y descubrí que el Estado proporcionaba a estas personas todos los servicios necesarios con el fin de cubrir las necesidades de este colectivo, especialmente en el ámbito de la sexualidad . Cuando los daneses alcanzan la mayoría de edad se independizan de sus padres y es el gobierno quien a partir de entonces se encargará de ellos proporcionándoles numerosas ayudas para que puedan llevar a cabo esta emancipación. En el caso de las personas con discapacidad, éstos pueden elegir entre vivir en una residencia o en pisos individuales. Si su opción es esta última, el gobierno les proporciona el piso y los asistentes necesarios para que puedan llevar una vida normalizada e independiente dentro de sus límites. Esto independencia sin duda favorece que la persona con discapacidad pueda tener una vida sexual. Es obvio que en España la mayoría de personas con discapacidad viven con sus padres o en residencias, con lo cual, la privacidad y libertad para gozar de su sexualidad se ven mermadas.

La experiencia de Tor me hizo reflexionar sobre el papel tan importante que ejerce la sexualidad en personas con discapacidad y al mismo tiempo los mitos y tabúes frutos de la ignorancia que todavía siguen vivos en algunas sociedades y que pueden poner en peligro el derecho a una necesidad tan básica como esta. Así que con el deseo de transmitir este mensaje, decidí realizar mi primer documental sobre discapacidad y sexualidad, un pequeño film de 10 minutos de duración que reflejaba esta temática dentro de la sociedad escandinava y donde Tor era el protagonista.

Cuando regresé a España en el verano del 2001, mi primera reacción fué preguntarme como estaba planteado este tema en nuestro país. Después de una superficial investigación se me ocurrió la idea de realizar un documental que tratase el tema de la vida sexual de los discapacitados en dos países diferentes: España y Dinamarca. Y es aquí cuando surge la primera versión de «Almas con Sexo», un documental que sin elogiar un sistema en detrimento de otro pretendía contar las experiencias que viven los discapacitados físicos a la hora de satisfacer sus necesidades sexuales.

En España no me asombró demasiado que este tema no se contemplara en ningún lugar. Después de una exhaustiva búsqueda no encontré ningún artículo o información al respecto y las respuestas que obtenía de los servicios sociales eran tales como “ hay otras necesidades que cubrir que son prioritarias a la sexualidad” o “nunca ha habido demanda sobre este tema y por ello no se han propuesto iniciativas”.

Pero el gran obstáculo con el que realmente me encontré en España fue conseguir testimonios de personas con discapacidad que quisieran compartir sus experiencias. Tardé más de tres meses en encontrar a alguien que quisiera intervenir en el documental. En muchas de las asociaciones donde me dirigía para obtener este tipo de información intentaban evitar el tema manifestando que nunca habían tenido demanda de ninguno de los miembros. Recuerdo como la directora de una asociación de universitarios con discapacidad me dijo que sus estudiantes eran todavía muy jóvenes y por lo tanto no se habían planteado todavía esta necesidad, así que esta persona me recomendó ir a otra asociación donde la gente era más mayor y probablemente me podrían ayudar. Finalmente encontré a un sexólogo que estaba realizando un taller de sexualidad y gracias a la ayuda que él me prestó conocí a las dos personas que salen en mi primer documental: Juanma y Raquel.

En Enero del 2002 y después de haberme enfrentado a un duro rodaje acentuado por los típicos problemas a los que se enfrenta una directora nobel, conseguí finalizar el documental con éxito y comenzó la etapa de los festivales. El resultado fue una gran acogida no sólo por parte del público de festivales sino también por parte de numerosas asociaciones de discapacitados que mostraron un gran interés por el documental invitándome a a sus jornadas y congresos para proyectarlo y relatar mi experiencia.

En el mes de Mayo de ese mismo año, una productora de televisión catalana me propuso dirigir un nuevo documental sobre esta misma temática para el programa DocumentosTV de TVE. Una versión donde se utilizaban las imágenes de mi primer documental pero con la estructura propia de documentos TV, surgiendo así la segunda versión de “Almas con Sexo”.

Género: Documental.
Año de Producción: 2002.
Nacionalidad: Española.
Directora, guionista y productora: Pilar González Rams.
Documental galardonado por el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad.

3) Scarlet Road.

«Scarlet road» sigue la extraordinaria labor de una trabajadora sexual australiana; Rachel Wotton.Apasionada por la libertad de expresión sexual y los derechos de las trabajadoras del sexo, ella se especializa en personas con discapacidad.

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La filosofía de Rachel, parte de la base de humanizar la intimidad sexual, puesto que ello puede ser uno de los aspectos más terapéuticos en la vida de sus clientes Marcos y Juan. Ambos elogian sus servicios.

Diagnosticado con esclerosis múltiple hace 26 años, John ahora maneja una silla de ruedas controlada por la barbilla, después de las sesiones que ha tenido con Rachel, ya que ha recuperado movimientos del cuerpo que él pensaba perdidos para siempre. Su autoestima y la mejora general han sorprendido a sus médicos.

Marcos, un cliente con parálisis cerebral, ha pasado por la vida tratando de establecer una relación íntima. Confinado a una silla de ruedas y hablando a través de un tablero de comunicación electrónica; conseguir una cita no ha sido fácil. Marcos ha llegado a amar su cuerpo y siempre ha soñado con quedarse dormido con una mujer y despertar a su lado en la mañana.

Mientras que los clientes de Rachel ofrecen una idea de su orientación sexualidad y auto-descubrimiento, «Scarlet carretera»· sigue a Rachel y su esfuerzo por aumentar el conocimiento y el acceso a la expresión sexual de las personas con discapacidad.

Rachel también es una activa defensora de dar a conocer a los responsables políticos y al público en general, su trabajo en el ámbito sexual. Ella ha sido parte de un movimiento internacional que procura obtener los derechos de las trabajadoras del sexo, y acabar con el estigma social y las prácticas discriminatorias que rodean su actividad profesional.

Para lograr una mayor comprensión de su trabajo, Rachel ha ayudado a establecer la «Touching Base» y ha viajado al extranjero para presentarse en conferencias.

En un viaje al Reino Unido, Dinamarca y Suecia, Rachel se encuentra con trabajadoras sexuales y personas con discapacidad, y obtiene un gran reconocimiento como ponente en el Congreso Mundial de Salud Sexual.

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Frente a un agitado calendario de trabajo, Rachel procura graduarse en la Universidad de Sydney, con un grado de Maestría en Salud Sexual. Ella tiene grandes sueños y esperanzas depositadas en conseguir financiación para para ampliar sus talleres de capacitación para las organizaciones y de trabajadores y trabajadoras sexuales.

Finalmente, Rachel aspira a ayudar a crear la primera organización sin fines de lucro, que sea un centro de excelencia para la formación, y que permita a los profesionales del sexo mejorar su capacitación y especialización, y compartir sus conocimientos en la prestación de servicios a clientes con discapacidad.

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Estos materiales, y más, en: http://sexualidadespecial.blogspot.com.es

7 thoughts on “Sexoterapia”
  1. Sexoterapia
    Enlace: Curso sobre autismo y sexualidad en Madrid

    Enlace: Ley argentina sobre educación sexual integral

    Cita: «A veces nos cuesta aceptar que nuestros hijos e hijas con alguna discapacidad también tienen emociones, sentimientos y deseos relacionados con la sexualidad, como todas las personas. Creemos que no tienen sexualidad. O pensamos que, a medida que crezcan, se les va a hacer difícil controlar sus “impulsos” sexuales. O sentimos que, por su discapacidad, cuando sean grandes no vana poder enamorarse ni casarse ni tener hijos o hijas».

    Enlace: A sexy site for disabled people and their partners

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