Con motivo de la llegada nuevamente del Gran Circo Mundial a nuestras islas, el presente manifiesto pretende mostrar nuestro rechazo ante la utilización de animales en este tipo de espectáculo.

Los circos son un espacio al que las personas acuden en busca de diversión: malabares, acrobacias, humor, encantamiento, etc. Sin embargo la participación de animales en este tipo de espectáculos, lejos de contribuir a esa magia, nos presenta una realidad muy diferente y desconocida por el espectador.

Privación de la libertad, estancia en espacios reducidos, adiestramiento mediante castigos, largos desplazamientos (temperaturas extremas, hacinamiento, estrés, movilidad nula o reducida…) son algunos problemas a los que se enfrentan estos animales antes y después de cada función. Dicho trato genera daños físicos y psíquicos de por vida en la mayoría de ejemplares cautivos, incluso pudiendo causar la muerte del animal.

Ya son muchos países los que entienden que hay que avanzar y se han sensibilizado con esta causa posicionándose en contra de los circos con animales. En el caso de España aún son sólo algunas las ciudades que han manifestado su rechazo a esta clase de espectáculos circenses. Barcelona es un ejemplo de ello creando una normativa que prohíbe este tipo de eventos.

El circo con animales es una expresión anacrónica cuyos objetivos no son ni educativos ni de conservación. En el contexto de la presentación de la ciudad de Las Palmas como candidata al concurso de “Capital cultural europea 2016”, queremos plantear que si pretendemos ser una ciudad ejemplar, respetuosa con el medio ambiente y la cultura, entre otros aspectos, habrá que prohibir este tipo de espectáculos con animales, lo que debería conllevar además a ampliar los espacios de expresión artística y creatividad en la ciudad.

Creemos en el circo libre de animales donde los artistas puedan transmitir alegría, emoción y diversión a un público tanto infantil como adulto, donde se prime el arte, el humor y la imaginación y no la normalización de la esclavitud y sufrimiento animal.

http://www.ecologistasenaccion.org/article20946.html