
Llevo tiempo queriendo escribir algo así, una especie de manifiesto de una pacifista (política, digamos). Aquí está el primer borrador, en caso de que alguien e anime a aportar críticas! Y miles de gracias!!!
¿CONTARÁN MIS RAZONES O SEGUIRÁN INSISTIENDO EN LO QUE PARA MÍ ES LA FALACIA PATRIARCAL DE QUE LAS MUJERES AMAN LA PAZ Y LA VIDA PORQUE SON MUJERES?
Soy mujer y soy pacifista NO porque ser mujer me convierta en una terrícola amante de la paz (según dictan la “razón” patriarcal y las místicas de la maternidad, supuestamente “alternativas”, para que las mujeres no usen jamás la violencia y los hombres sigan especializados en eso).
Soy pacifista NO porque soy madre. NO porque soy hermana o amante o novia o la mejor amiga de.
Soy pacifista PORQUE busco maneras para resolver los conflictos que no impliquen el uso de la violencia, pues pienso que el uso de la violencia no es una manera inteligente de resolver conflictos dado todo el sufrimiento, destrucción e injusticia que eso trae consigo, dado que el objetivo del uso de la violencia rara vez es el nombrado como tal, sino la aniquilación, la opresión, la represión, la explotación de otras personas.
Soy pacifista porque creo que es POSIBLE encontrar maneras noviolentas de resolver los conflictos y de aprender a convivir,
porque entiendo que la mejor manera de resolver los problemas es trabajando por la consecución de la justicia usando medios noviolentos, e intento ser coherente con esa idea en mi vida cotidiana,
porque no encuentro razón alguna que justifique que se torture o asesine a nadie (incluidas las mujeres, siempre sometidas a la violación).
Soy una PACIFIST FEMINISTA porque…
Rechazo la Razón Patriarcal pero NO el hecho de que yo puedo PENSAR y razonar. Mis razonamientos, a diferencia del modelo de razonamiento patriarcal, parten de conectar temas y no de la violenta compartimentalización de binomios que se oponen y necesitan destruirse y prevalecer. Mis razonamientos incluyen la empatía, no porque yo sea una mujer (aunque pertenecer a un grupo cuyo papel en sociedad ha permitido la expresión y consideración de los sentimientos pudiera ponérmelo más fácil, si es que me lo pone), sino porque considero que ésta es fundamental en cualquier tipo de razonamiento.
Soy una pacifista feminista porque encuentro conexiones rotundas entre la conceptualización, organización y ejecución de la violencia en el mundo, y el mundo organizado primariamente partiendo de un sistema de sexo-género concebido por la Razón (Sinrazón) Patriarcal impuesta por las religiones desde hace siglos y vigilado por los ejércitos y las sociedades obedientes, temerosas.
Soy una PACIFISTA FEMINISTA ANARQUISTA porque creo que la gente debe tomar las decisiones que les afectan, porque creo que la cooperación es mejor que el dirigir a la masa. Pero sobre todo, soy una pacifista feminista anarquista porque no necesito la espiritualidad o las religiones – a los dioses o a las diosas – para mostrarme cómo relacionarme con la vida y conmigo misma, o cómo amar a la gente y a mí misma, y vivir con la gente o conmigo misma, y porque la espiritualidad o las religiones no tienen ningún consuelo que ofrecerme respecto al sufrimiento de la gente o al mío propio, respecto a la injusticia en este mundo hacia otras personas o hacia mí, y respecto a la muerte, mi miedo a la muerte o la muerte de las personas a las que quiero. No necesito ningún tipo de mística para amar y relacionar ni para experimentar la vida o la muerte.
www.mujerpalabra.net
Soy pacifista, no una mujer que ama la paz
Michelle: Las mujeres estais rebuenas y teneis todos los tios que querais a vuestros pies.
Nosotros somos feos, gordos y calvos y no nos quiere nadie, por muy pacifistas o anarquistas noviolentos que seamos…
internete
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PD: Mira el lado bueno de ser mujer, porque personas somos TOD@S de serie…
Soy pacifista, no una mujer que ama la paz
Persona del comentario anterior:
Que comentario mas interesante … en respuesta te cuento que los hombres son un grupo hetereogeneo con infinitas personalidades, ideas politicas, tendencias sexuales, y suenhos (anda! como las mujeres! o como las personas que no se sienten ni de un bando ni del otro!). Algunos estais rebuenos para los ojos de determinadas personas y otros no, que se le va a hacer.
Y como no entiendo muy bien nada de lo que dices, ni del objetivo de tu sabio comentario, me quedo aqui.
Firmado: otra persona de serie.
Soy pacifista, no una mujer que ama la paz
Solo trataba de ligar un poco…
Que ya no sabe uno que hacer…
¡Nada de sexo! ¿eh?
internete
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PD: Si me ve mi mujer me la corta y se la echa de comer al perro…
¡No se ofenda señorinha!
PD2: Seguiré intentandolo…
PD3: No conoce usted en absoluto a los hombres, creo…
¡Heterogeneos nos ha llamado, apañeros!
Soy pacifista, no una mujer que ama la paz
En vista del éxito obtenido y de los comentarios (más tristes que otra cosa) que se han producido, no puedo dejar de decir:
– El «manifiesto» de la «terrícola» me parece de lo más elocuente, sabio e intelectualmente sabroso.
– Tus razones, amiga mía, cuentan, y mucho, para replantearse la falacia patriarcal que nos rodea, y somos muchos los que lo sabemos (aunque la mayoría no lo admitirá nunca).
– La manera «inteligente» de resolver conflictos es, obviamente, la «noviolencia», como dices. Sin embargo, mal que nos pese, harán falta muchas generaciones de hombres y mujeres (y algunas guerras más) para discernir esta simpleza.
– No podemos reducir los razonamientos de nuestra situación mayormente injusta como humanidad a una aparentemente sencilla ecuación de falacia patriarcal, dominación secular, prevalencia de la opresión, y destrucción no empática. Existen cientos de consideraciones más. Debemos estar en este trabajo y aplicarnos mucho más. Hay mucho por hacer.
-Las religiones pueden no proporcionar consuelo alguno a una persona inteligente, pero la espiritualidad es otra cosa bien distinta. No por el consuelo, que ya nos sobra, sino por la consciencia del propio ser que nos otorga pensar en nuestra esencia, nuestra validez, nuestros problemas y nuestras soluciones, y nuestro íntimo y personal amor a la paz. También esto requiere un gran trabajo.
– Respecto al comentario anterior, debo decir que el ligón autonominado tiene la mejor intención, pero demuestra menor respeto y conocimiento hacia las mujeres del que debería.
Y menos, sin duda, del conocimiento que se transparenta del manifiesto de nuestra terrícola. Vaya joya eres, chica. Un diamante, pero, eso sí, para tallarlo y descubrir facetas brillantes…
Soy pacifista, no una mujer que ama la paz
A la administración del sitio, una idea/sugerencia relativa a facilitar un posteo de mensajes que sirvan realmente para comentar las noticias publicadas:
No se puede entrar en diálogo o discusión con gente que ni puede dar un nombre para que se le pueda llamar (por suerte, en este caso, nada se pierde, porque no se han aportado argumentos que sirvan para la construcción de alguna idea o comprensión).
Por si la sugerencia sirve para facilitar discusiones futuras.
También, como equipo que ha gestionado foros de discusión durante 7 años, podemos aportar la idea de que el criterio de «irrelevancia» para la discusión es lícito a la hora de borrar mensajes, pues es necesario respetar las normas del diálogo y la discusión, si se desea protegerla para que la gente pensante no salga corriendo! 😀 )(con la lingüística moderna ya se incluyó este concepto en las funciones comunicativas y la comunicación noviolenta parece un lugar natural donde pueda hacerse acción, además).
Son viejos los recursos usados para intentar invalidar los análisis que cuestionan de hecho el estado de las cosas, si bien, los recursos del machismo (consciente o inconsciente), han sido ya identificados hace ya varias décadas. Quizá nos planteemos publicar una lista de estos recursos y de los tipos de falacias y demás que utilizan quienes desean destruir un planteamiento/argumentos sin ofrecer ninguna idea crítica. A ver si sacamos ejemplos y tiempo! 🙂
Aquí tenemos dos ejemplos: la descalificación a través de ignorar el tema planteado y aludir a la mujer como objeto (vamos al tema: ligar), o el uso de «respuestas» que no contienen nada que pueda hacer progresar la discusión o profundizar en ella, pues repiten lo expuesto, y que al tiempo, introducen lo que realmente tiene conexión con lo que inquieta: de nuevo, el descartar el tema planteado diciendo obviedades o vaguedades que en realidad no cuestionan nada de lo expuesto, como «hay que considerar muchas más cosas» o ese tema es mucho más amplio.
Saludos
Soy pacifista, no una mujer que ama la paz
La responsabilidad de la Religión en el constructo del Género que tan útil le ha sido al Patriarcado (machista y misógino con toda claridad si se mira la vida social de las culturas con religiones monoteístas), y que define la naturaleza de la mujer y su papel en la sociedad de manera que Ellas aparecen como seres humanos de segunda clase, o sea, de manera contraria a los ahora prevalentes Derechos Humanos (que han sustituido a los antes prevalentes dogmas y normas de la Iglesia, impuestos mediante innumerables recursos, como todo el mundo sabe), no es un tema refutable, pues los hechos a lo largo de los siglos están ahí. Sólo es analizable, para, exponiéndolo, poderlo evitar en el futuro.
Soy pacifista, no una mujer que ama la paz
Cada cual definirá cómo es su espiritualidad, o cómo podría ser, libremente, sin necesidad de que vengan a darle orientaciones.
Desde luego que la religión sirve para más: ha servido para ordenar – mandar en la sociedad. Y nos ha hecho bastante daño en eso a las mujeres y por extensión a la humanidad pues no es buena ninguna sociedad que hace a nadie lo que se le ha hecho durante siglos a las mujeres.
No son los padres quienes tienen autoridad ya para decirnos qué es espiritual y qué no. Podrán definir sus dogmas únicamente, pero ya no pueden imponerlos por la fuerza y el terror, al menos en los países donde los derechos humanos tienen más peso que los dogmas religiosos.
Soy pacifista, no una mujer que ama la paz
Perdón: el mensaje anterior está dirigido al último mensaje de los anónimos.
Soy pacifista, no una mujer que ama la paz
Ya toy aquí. Gracias, mulleres! 🙂
Me alegro, Tortuga, de que os haya interesado el articulín! 🙂
Pues, sobre los comentarios lamentables, sí, típico. En antimilitaristas.org hay varios artículos feministas y todos con comentarios de este nivel… No sé por qué no los borran, la verdad (les avisé x feis). La libertad de expresión se defiende a favor de la gente que argumenta y aporta, no a favor de la gente que intenta reventar los sitios…
Creí que aquí no los había, pero bueno, así es el mundo, ¡de todo se aprende! 🙂
Salud!
Soy pacifista, no una mujer que ama la paz
Perdonen ustedes por mis comentarios deleznables.
Solo queria animar el cotarro un poco, y parecer mas chistoso de lo que soy.
Elogio muy mal a quien admiro, que le vamos a hacer.
internete
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PD: Eso si. Me sale del alma…
PD2: En fin, ya me arrastraré por el barro otro dia, que tengo que hacer la cena…
(Hoy tocan huevos con salchichas…)
Soy pacifista, no una mujer que ama la paz
fritos, por supuesto…
internete
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Mujer pacifista.
Mujer Palabra:
Tal vez por omisión o despiste no dí mi nombre: Jaime.
Me comentas no aportar argumento alguno crítico, constructivo o comprensivo: tienes razón… pero sólo era un comentario vanal y animador. Sin pretensiones.
Me aclaras que descarto el tema planteado al repetir lo expuesto, obviando o vagueando en mi comentario sin cuestionar la esencia del mismo: tienes razón… aunque creo que entrar en análisis profundos no es el objeto de la autora ¿o tal vez sí? A mí me parece una sencilla y coherente declaración de principios.
Y mencionas mi inconsciente (creo y espero) recurso machista para colocarme al nivel del viejo argumento invalidante de ignorancia. Ahí tal vez te confundas.
Hasta que la voluntad de los hombres como género, sometida siempre (y a lo largo de los años) a la inercia de un discurso y unas acciones regresivas, y no deje de percatarse ni se avergüenze de que su instinto de conservación del poder sólo origina estratagemas para demorar la verdad más ineluctable, hasta entonces, los eufemismos y la violencia real seguirán irremisiblemente proporcionando a la mayor parte de las mujeres de nuestro planeta una vida triste y cruel. Esto es así, y si te apetece podemos escribir sobre ello.
Nada me satisfaría más.
Mujer pacifista.
Y espero que no me confundas con el de los huevos fritos, que , a pesar de todo, debe ser un sujeto simpático.
Soy pacifista, no una mujer que ama la paz
Hola. Llego con retraso a comentar este artículo. Como una de las personas que administran esta web doy las gracias a la autora por compartirlo aquí.
Me gustaría aportar alguna cosa que –como se dice- impulsara la conversación hacia algún tipo de progreso, pero me ocurre algo similar a Jaime. También me resulta una declaración de principios que comparto casi plenamente y no se me ocurre mucho más que añadir. Por ponerle alguna pequeña pega, si yo tuviera que firmar el manifiesto preferiría el término “antimilitarista” –que me resulta más activo, amplio y confrontativo- que “pacifista”, que me evoca planteamientos meramente antibélicos. Me queda claro que el “pacifismo” que se expresa aquí es activo y se interrelaciona con muchos más cambios sociales que la mera ausencia de guerra, pero mucha otra gente lo concibe y defiende de esa forma reduccionista.
También me interesa entrar en el debate sobre la religión y la espiritualidad. La autora dice: “Pero sobre todo, soy una pacifista feminista anarquista porque no necesito la espiritualidad o las religiones (…) para…” Me resulta curiosa la afirmación. La puedo entender y por supuesto respetar si se refiere a una convicción íntima de ella misma, pero en el caso de que se pretenda establecer una relación universal y necesaria entre ser pacifista-feminista-anarquista y no necesitar esas cosas, pues ya no me queda nada claro que tenga que ser así. De hecho yo me autoetiqueto con esos tres términos y a la vez soy una persona de convicciones espirituales. Y, personalmente, no hallo la menor contradicción en ello.
Es cierto que en la sociedad occidental y en otras las religiones y en concreto las instituciones religiosas han jugado un funesto papel en el “constructo del género” y en muchas otras cosas. Pero se me ocurren varias puntualizaciones para no caer en establecer una regla universal extremista: a/no es lo mismo espiritualidad que religión; cómo se sugiere en un comentario anterior la espiritualidad puede estar despojada de toda creencia en realidades sobrenaturales y responder a realidades íntimas del ser humano que no son racionalizables (por ej. el arte es considerado por mucha gente como una forma de espiritualidad). b/ no es lo mismo una religión que una institución religiosa. c/ que las religiones-instituciones de nuestra sociedad hayan jugado ese papel negativo no quiere decir que otras religiones y/o instituciones jueguen semejante papel negativo en otras culturas o en otras épocas pasadas y futuras. d/ conviene aterrizar lo general en lo particular para evitar los dogmatismos: además de sociedad somos seres individuales que comprendemos, sentimos y actuamos desde claves propias; la religión/espiritualidad producirá efectos diferentes en unas personas y en otras, y no estará abocada a producir necesariamente siempre los mismos –negativos o positivos- en todas las personas.
En cualquier caso la cuestión de ser pacifista, anarquista y feminista y construir una sociedad fundamentada en esos paradigmas yo no la ubico en nada que tenga que ver con ser o no espiritual/religiosa y sí con otro tipo de cosas. Naturalmente es mi vivencia personal.
Por último, como persona que participa en la gestión de la página, agradecer la sugerencia relacionada con cómo moderar los comentarios. Esta página también tiene bastantes años, en su archivo hay unos 15.000 artículos, y recibe unos cuantos miles de visitas al día que dejan comentarios de todos los pelajes. La página, por su clara posición ideológica, ha sido atacada casi de todas las formas posibles: con ataques informáticos, con spam, con trolls que atacan los foros y con gente que intoxica con métodos muy diferentes. Uno de esos métodos es similar al que se comenta: llenar los artículos de comentarios irrelevantes o que tratan de llevar la conversación a otros temas. Tras largos debates en el grupo establecimos un protocolo de gestión de los foros que está explicado en “criterios de moderación”. Tratamos de ser lo más permisivas posible con los comentarios y solo borramos los que son verdaderamente inadmisibles. Con respecto a los “irrelevantes” solo los borramos cuando constatamos que proceden de una misma persona o institución y que están colocados con intención malévola. En caso contrario se dejan. Por supuesto sería más rico y cómodo poder conversar sin esas interferencias, pero en este caso optamos por ser un espacio público en el que cualquiera pueda participar desde su forma de ser y desde su capacidad. Tratamos de adaptarnos a personalidades y niveles culturales variados, y a pesar de la limitación que supone, perseguir un enriquecimiento común desde todas esas aportaciones. Mi opinión personal tras participar en bastantes conversaciones como esta es que no cuesta apenas nada obviar los comentarios “irrelevantes” y centrarse en responder los que interesan. Naturalmente es una opción que hemos tomado como grupo y desde luego no la predicamos como la mejor ni como la definitiva.
Un saludo.
Soy pacifista, no una mujer que ama la paz
Ciertos retrasos merecen sin duda la pena.
Dogmatizar o establecer verdades «a priori» no es mi pretensión: yo pretendo, al contrario, aprender, y tal vez (seguramente) aprehender lo que desconozco (lo que es más útil, y lo que sin duda ignoro: el «aprehendizaje»…
¿existe «el palabro»?… Si no existe, ¡me lo acabo de inventar!…).
La movilidad del lenguaje nos permite utilizar términos semejantes. Sin embargo, resulta esencial diferenciar (si somos exigentes con nosotros mismos) la distancia lingüistica y moral entre «antimilitarista» y «pacifista»: «-anti-» «-algo», es mucho más confrontativo que «paz-«»-algo». .. Como bien explicas, Pablo, y sin duda… Pero ¿un Pacifismo Activo es semejante (o comparable) a un Antimilitarismo Pasivo? A mí me gustaría diferenciarlos, no lingüistica, sino moralmente, pero me cuesta. Me cuesta mucho.
Y pese a ello, ¿creo saber lo que tengo que hacer?. Mis dudas no son para los demás, son mías, y nunca estaré seguro de nada. Pero lo que hago me hace sentir mejor, aunque no siempre, y también me hace tener más dudas y plantearme más dilemas, pese a la existencia de otras consideraciones, faltaría más, pues es que yo también soy pacifista feminista anarquista, antes que macho, y tampoco necesito de las religiones. Es un sentimento íntimo. Pero ¿es demasiado íntimo?…. Miremos nuestros ojos en un espejo. Tanto mujeres como hombres.
Quiero, por supuesto, obviar objetivamente la discrimación de género en este asunto, pero no estoy seguro de que ese discernimiento nos proporcione como especie ventaja alguna a prori. Lo primero es la justicia moral, lo secundario sería la autoría. Hombres o mujeres, el resultado será en función del trabajo. Y no somos pocos ni pocas los que sabemos en qué consiste este trabajo.
El término «pacifista» (meramente antibélico, como dices) está sufriendo una especie de «derretimiento», mientras que «antimilitarista» adolece de un reduccionismo que lo sustrae hasta el peligroso ámbito de lo ilícito. Y utilizo el calificativo «reduccionista», pese a mí. ¡Utlizamos tantas cosas pese a nosotros!
Dices «autoetiqueteo», «constructo del género», o «conviene aterrizar» (qué bella expresión, algún día la usaré). Me gustaría conocerte en persona. Pero cuidado. Cualquier alocución, antes que «anti-» aunque sólo sea por ahora, es peligrosa. Más de lo que creeríamos. Te parecerá locura, pero no lo es.
La historia se repite. Debemos ser cuidadosos, pues en la época actual los que nos observan, realmente nos juzgan y condenan. Y no dudes de la observación.
Sin embargo, tengo enorme interés al respecto de comentar el asunto de la espiritualidad y la religiosidad, Me he quedado a medias.
A los comentaristas antifeministas
Hay comentarios posteados bajo este artículo que hablan de que hay muchos tipos de hombres (¡qué aguda observación!), y la cuestión es: ¿dónde en este texto se habla de los hombres como personas individuales? Se habla del sistema sexo-género del patriarcado, del patriarcado, un sistema de organización social, que impone papeles según se sea hombre o mujer biólogicos.
Es curioso que la gente siga sin poder vencer sus miedos a conocer la realidad. Y usando ese tipo de defensas, que indican que no entienden lo que leen.
😀
Posdata
Ni patria, ni dios, ni amo – un lema que quiere decir que no acatará ninguna autoridad impuesta desde «arriba», porque la inteligencia sirve para comunicarse o dejarse en paz, y no debería servir para odiarse.
¡A controlar las emociones para el Bien Común, que podemos, vengaaa!
😀