
Maxi de Diego: Teatro antimilitarista (contra las guerras y sus secuaces)
Selección de poemas y pequeñas obras teatrales de temática antimilitarista.
Periódicos y sueños (4)
Están sentados en un banco público de una calle o plaza cualquiera. Recibiendo los rayos solares, como si fuera lunes. Tienen entre 20 y 30 años.
LUIS: No hay quien lea el periódico.
JUAN: (Como siempre le hablará con una cierta indiferencia, sabedor de que le va a repetir las mismas historias.) ¿No? ¿Por qué?
LUIS: Está sembrado de guerra.
JUAN: ¿Sembrado?
LUIS: Sí, sembrado.
JUAN: No te entiendo.
LUIS: Siembran guerra y ya sabes lo que recogerán.
JUAN: ¿Cadáveres?
LUIS: Cadáveres.
(Silencio.)
JUAN: ¿Hoy no has conseguido ningún periódico atrasado?
LUIS: (Triste.) No lo he buscado.
JUAN: ¿Por qué? ¿Estás enfermo?
LUIS: Porque he tenido un sueño.
JUAN: Ya.
LUIS: ¿Por qué dices ya?
JUAN: Siempre que me hablas de noticias, me hablas de tus sueños. ¿Ya no te acuerdas?
LUIS: Soy así.
JUAN: Ya. (Silencio.)¿Me lo vas a contar?
LUIS: ¿Quieres?
JUAN: Me lo vas a contar de todas formas.
LUIS: No. Esta vez si tú no quieres no te lo cuento. Es demasiado fuerte. Creo que me va a doler contarlo.
JUAN: ¿No es un sueño de esperanza como siempre?
LUIS: No.
JUAN: Estás enfermo. No te conozco, Luis.
LUIS: Fue una pesadilla. Yo estaba sentado en un banco, no aquí, en otra plaza que no creo haber visto nunca. Había mucha gente que pasaba, deprisa, y se paraban ante mí y me decían una frase, todos la misma, y al decirla, de su boca salía sangre. Hablaban y se iban. En su cara
se veía el dolor, la desesperanza.
JUAN: ¿Qué te decían?
LUIS: (Dudando. Intentado recordar.) No sé, no se entendía bien. (Pausa. Con sorpresa al recordarlo.) Espera, Juan, ahora creo recordarlo, o tal vez sea que yo siento lo mismo y me brota.
JUAN: (Impaciente.) Dímela ya.
(LUIS saca un pañuelo y se lo pasa por la boca, tiene sangre.)
LUIS: Decían: ¡Qué vidrios se me clavan en la lengua!
(JUAN le coge el pañuelo que LUIS tiene en la mano y con mucha ternura le limpia la sangre.)
JUAN: Luis, prefería tus sueños de esperanza.
LUIS: Volverán, no te preocupes. Cuando dejen de llamarla paz.
JUAN: ¡Qué vidrios se me clavan en la lengua!
OSCURO
2003
4- Este texto forma parte de mi obra Periódicos y sueños, se puede acceder a ella a través de mi blog de teatro juvenil (en el apartado de textos para adultos)
Además, se integró, como obra independiente en el volumen Teatro contra la guerra publicado en 2003 por la Asociación de Autores de Teatro, a raíz de la conocida como Guerra de Irak.