
No se trata este de uno de los más de veinte libros escritos por Gandhi en vida. Es una recopilación de textos aparecidos a lo largo de su magna obra literaria, y de diversos artículos periodísticos. Están ordenados temáticamente y el compilador ha seleccionado cuidadosamente intentando mostrar lo más representativo del pensamiento de Gandhi sobre algunos temas importantes para él. Un tercio del libro se dedica a textos autobiográficos, para después ir desmenuzando ideas, más concisas o más extendidas sobre cuestiones como la religión, el fin y los medios, la noviolencia, el dominio de sí mismo, la paz internacional, el maquinismo, la pobreza frente a la opulencia, la democracia, la educación, el papel de la mujer etc. Ahí van algunas muestras del pensamiento de Gandhi:
«He de reconocer que entre la economía y la ética no trazo ninguna frontera precisa, si es que hago alguna distinción. El régimen económico que vaya en contra del progreso moral de un individuo o de una nación tiene que ser necesariamente inmoral y, por consiguiente, pecaminoso. Lo mismo ocurre con todo sistema económico que permite echarse sobre otro país para apoderarse de él.»
«El fin que hay que alcanzar consiste en promover la felicidad del hombre, haciéndole llegar a una completa madurez, mental y moral (empleo aquí el adjetivo moral como sinónimo de espiritual). Para llegar a este fin, es menester que haya una descentralización. Pues la centralización es un sistema incompatible con una estructura social noviolenta.»
«Creo que, en cierto sentido, todos somos ladrones. Si me apodero de una cosa que no necesito inmediatamente, se la estoy robando a alguien. Diré incluso que es una ley fundamental de la naturaleza y que no tolera ninguna excepción: la naturaleza produce en cantidad suficiente lo que necesitamos para cada día, y si cada uno se contentara con lo que necesita, y nada más, no habría pauperismo en este mundo y nadie se moriría de hambre. Si seguimos manteniendo esta desigualdad, es porque somos ladrones.»
«Los ricos no pueden hacer fortuna en una sociedad concreta sin la colaboración de los pobres. Si los pobres se convencieran de esta verdad y se empapasen de ella, tomarían sus medidas y aprenderían a liberarse ellos mismos, según medios noviolentos, de las desigualdades aplastantes que les han llevado al borde del hambre.»
«El estado representa la violencia bajo una forma intensificada y organizada. El individuo tiene un alma, pero el estado, que es una máquina sin alma, no puede librarse de la violencia, ya que es a ella a la que debe su existencia.»
«La regla de la mayoría tiene un campo limitado de aplicación; no hay que ceder a la mayoría más que en cuestiones de detalle. Pero es obrar como un esclavo someterse a la mayoría, sean cuales fueren sus decisiones. La democracia no está hecha para los que se portan como borregos. En régimen democrático, cada individuo guarda celosamente su libertad de opinión y de acción.»
«El fin se aleja continuamente de nosotros. Cuanto más avanzamos, más tenemos que admitir nuestra nulidad. Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa.»
«La verdadera moralidad consiste, no ya en seguir caminos trillados, sino en encontrar por nosotros mismos el verdadero camino que nos conviene y en seguirlo de manera intrépida.»