AGENCIAS. L’AQUILA/ROMA Los bancos italianos pusieron ayer el contrapunto a cuatro días de solidaridad y esfuerzos para socorrer a las víctimas del terremoto que devastó la región de Los Abruzos.
Varios evacuados denunciaron que las entidades bancarias les están reclamando los pagos de las hipotecas y de las facturas de casas que se han venido abajo, según el diario «La Repubblica».

Así, algunos de los ciudadanos de L’Aquila y de otras poblaciones afectadas que se quedaron sin casa anunciaron que los bancos les están «asediando» con llamadas telefónicas para recordarles los días en que deben pagar los plazos de las hipotecas.
Entretanto, el balance mortal se elevó ayer a 281 personas, de las que aún queda un cuerpo por identificar. Hoy, entretanto, tendrá lugar un funeral de estado que presidirá el secretario de Estado vaticano, Tarcisio Bertone.

La noticia de las presiones bancarias llevó al jefe del Ejecutivo, Silvio Berlusconi, a anunciar que las familias desalojadas recibirán 400 euros mensuales (800, en el caso de los empresarios). También señaló que se renegociará el pago de las hipotecas de los afectados, y se suspenderán sus facturas de luz y gas.
El rotativo expone la situación de Loreto Antonini, un obrero cuya hija murió en el terremoto y que ahora se encuentra en uno de los campos para evacuados de la localidad de Tempera (a siete kilómetros de L’Aquila).

Asegura que sólo le quedaban «cinco euros», ya no tiene trabajo y un empleado de su banco le llamó para recordarle que el plazo de su hipoteca vence el viernes.

Francesco Colajanni, un taxista de Onna, el pueblo más afectado por el seísmo, afirma que el banco les ha «hecho entender que están dispuestos a embargar incluso los escombros».
Cuenta también que en poblaciones cercanas «hay artesanos que han pedido hipotecas para comprar maquinaria y que desde ayer son perseguidos por bancos, aseguradoras y proveedores para recordarles el vencimiento».

Por otra parte, la cifra oficial de 281 muertos, dada a conocer ayer tarde por la Policía, eleva en dos el balance de fallecidos ofrecido horas antes por Berlusconi, quien ayer permaneció en Roma.

Quien sí acudió ayer fue el presidente de la república, Giorgio Napolitano, para agradecer su tarea a los equipos de rescate.
«Estoy aquí por deber, por sentimiento y para agradeceros todo lo que estáis haciendo», dijo Napolitano, que amonestó a los fotógrafos. «No he venido aquí para que me fotografiéis, echaos a un lado, no molestéis», dijo.

Por su parte, Berlusconi, quien dijo que quedan ya pocos desaparecidos, se mostró dispuesto a recibir ayudas de países extranjeros para la reconstrucción de los edificios públicos derruidos, «a los que se les pondrá el nombre del país que se interese en la reconstrucción», explicó.

Los hoteles agotan la comida
Berlusconi explicó que han sido asistidos 20.000 afectados, que hay 10.000 evacuados alojados en los hoteles de la costa. Al respecto, la Federación de hoteles advirtió de que «en una semana» los hoteles de acogida «no podrán garantizarles el alimento».
Berlusconi añadió que se ha puesto a disposición de Protección Civil 70 millones de euros que añadir a los 30 millones de un principio. También dijo que se registrado 65 movimientos telúricos en la zona entre la medianoche y las 7.16 de ayer.