Trece militares del Sayeret Matkal, la unidad de élite del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Israel, enviaron ayer domingo una carta conjunta al primer ministro, Ariel Sharon, en la que expresan su negativa a prestarse «a la opresión en los territorios [de Cisjordania y Gaza] y a denegar los derechos humanos a millones de palestinos».
Todos los sectores del país han atacado hoy a los nuevos objetores, todos reservistas, y nueve de ellos en servicio, sobre los que pende la amenaza de expulsión si no se retractan. El jefe del Gobierno israelí no les ha respondido aún.