Tres obviedades sobre Batasuna

Ignacio Escolar

La primera: los partidos son ilegales si incumplen la ley, no si nos disgustan sus ideas. La segunda: esa “cuarentena” que pide la derecha no existe ni en la ley de Partidos ni en el Código Penal ni en ninguna otra ley conocida. ¿Acaso hubo cuarentena para los herederos políticos de la dictadura? La tercera: son los jueces quienes pueden ilegalizar un partido, no el Gobierno o la oposición. Subrayo esta última evidencia porque en negarla coinciden tanto Batasuna como el mismísimo PP, que tolera y hace suyas las tesis paranoides de Mayor Oreja. Para evitar que los abertzales se presenten, el Gobierno no puede hacer mucho más de lo que ya hace: enviar los estatutos a la Fiscalía y después pedir su ilegalización. Pero será el Supremo y el Constitucional quienes decidan, no Rajoy o Zapatero.

Dentro de unos años, si es que todo sale bien y ETA se acaba, costará poner fecha precisa a la noticia. Más que una foto final, será una sucesión de pequeños grandes momentos históricos. El de ayer es uno de ellos, uno importante: por primera vez, Batasuna rompe con la violencia de ETA, se desmarca claramente de la tutela de la banda terrorista e incluso tiene palabras para el “reconocimiento y la reparación de las víctimas”. Los estatutos que presentarán para constituir un nuevo partido han ido mucho más allá de lo que se esperaba, por mucho que haya quien minimice este paso.

Se puede discutir sobre Batasuna y los intangibles: la sinceridad, la buena voluntad, el arrepentimiento, la credibilidad… Es difícil tener fe después de la T-4. Pero con estos estatutos y estas declaraciones, los tribunales tienen muy pocos argumentos para mantener esta situación de excepcionalidad democrática: la ilegalización de un partido político.

Público.


Nota de Tortuga:

Aunque no nos disgusta su artículo, a Ignacio Escolar se le olvidan algunas cosas en su alegato en pro de la separación de poderes y el cumplimiento estricto de la ley en un “estado de derecho”.

En primer lugar que la ley ni es neutral ni ha sido transmitida a la sociedad por los ángeles. Cada ley está hecha y modificada mil veces por los dos-tres partidos políticos que conforman la dictadura multifacial de partido único. Está hecha desde luego en función de sus intereses, no del “bien” o de la democracia. O sea que los jueces y juezas se dedican en principio a hacer cumplir cosas que lejos de ser objetivas, responden a intereses del todo parciales.

En segundo lugar tampoco es real esa separación de poderes y estamos hartos/as de ver como sobre todo los magistrados de la Audiencia Nacional, pero también los del Supremo tienden a emitir sentencias que navegan a favor del deseo de los poderes económicos y políticos. Porque las leyes hay que interpretarlas, faltaría más y no vean hasta que punto pueden llegar a ser interpretables…

En el colmo del disparate, los magistrados del más alto tribunal, el Constitucional, el que tiene la última palabra en esta cuestión, están puestos a dedo por los partidos del partido único y han sido seleccionados entre los leguleyos más sumisos y fácilmente manejables por el poder que los sienta en esos sillones.

Como ven el amigo Escolar tiene más fe de la cuenta en la justicia y en el estado.