
(Infodefensa.com) Connecticut
Los gastos de Defensa en América Latina crecerán aproximadamente desde los 63.000 millones dólares previstos para 2011 hasta más de 65.000 millones en 2014, según las previsiones del informe internacional «El mercado militar para América Latina» elaborado por Forecast International, Inc.
Aunque estas cifras parecen optimistas, «en general, sólo un 20 por ciento de los presupuestos militares están disponibles de hecho para compras, mientras el resto es invertido en salarios, seguridad social o fondos de pensiones», ha declarado la analista Rebecca Barrett, autora del informe.
El informe concluye que tradicionalmente las ventas de armas a América Latina han estado sometidos a las condiciones económicas de los países de la región, pero esta parece salir de un ciclo a la baja y ha mostrado estabilidad ante la reciente recesión; lo que hace que las perspectivas para el mercado de Defensa en esta área muestren una importante mejoría.
Los conflictos internos siguen siendo los principales motores que están detrás del mercado latinoamericano de armas. La región en su conjunto se enfrenta a una amenaza externa mínima, pero los grupos guerrilleros armados plantean un evidente peligro real para la estabilidad de los países; aunque muchos de estos grupos guerrilleros ya no están circunscritos a los límites de su propia nación.
«A medida que la violencia desborda las fronteras, los gobiernos de América Latina deben mejorar sus capacidades militares para defenderse», ha dicho Barrett. «Estos conflictos internos son los que están impulsando la modernización de las Fuerzas Armadas de la región».
Según esta analista, hasta la fecha Chile es el único país de la región que ha tenido realmente éxito en este esfuerzo, aunque se acerca al final de su ciclo de adquisiciones.
Por su parte, según Barret, «Brasil asciende rápidamente en las perspectivas de compras en este sector, ya que está tratando de mejorar su posición como superpotencia mundial y tiene la necesidad de modernizar sus Fuerzas Armadas». La protección de sus campos de petróleo y sus recursos naturales en el Amazonas, hace que Brasil deba confiar en sus Fuerzas Armadas con el objetivo de proteger su soberanía nacional y asegurar su riqueza.
Venezuela sigue siendo otra perspectiva brillante en este sentido, aunque hay que señalar que la mayoría de sus adquisiciones tendrán que ser financiadas. Rusia ha dominado hasta la fecha el mercado venezolano con ventas que alcanzan los 6.600 millones dólares.
«Rusia está presionando por el dominio del mercado latinoamericano de sistemas de Defensa y ha tenido éxito hasta ahora debido a las opciones de financiación flexible y una amplia gama de equipos a precios razonables», ha destacado Barrett. «Además de Venezuela, Argentina y Perú también están surgiendo como posibles compradores de equipos rusos».
Aunque cada país tiene un conjunto de necesidades concretas a las que hacer frente, según Barrett «casi todos los países de América Latina tienen la necesidad de una mayor capacidad de vigilancia en sus fronteras, ya sea por tierra, por aire, o por mar».
Generalmente, los distintos países de la zona operan en las densas selvas y lugares remotos donde las guerrillas y los grupos terroristas hacen frente a los militares debido a la falta de vigilancia adecuada. Hasta que estas necesidades se aborden, la región seguirá siendo rehén de su propia situación de seguridad interna.
Forecast International, Inc. es un proveedor líder de Inteligencia de Mercado y Análisis en las áreas de la industria aeroespacial, defensa, sistemas de energía y electrónica militar.
Latinoamérica no está en una carrera armamentista, pero puede rebajar los gastos militares
(Infodefensa.com) Santa Cruz – Los países de América Latina no están en una carrera armamentista, por lo que pueden bajar aún más sus gastos militares, al tratarse de una región esencialmente en paz, han concluido los ministros de Defensa de la zona y representantes de organismos internacionales reunidos en Bolivia en la IX Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas.
El presidente temporal del Consejo de Defensa Suramericano de Unasur y ministro de Defensa de Ecuador, Javier Ponce, ha destacado en la ciudad boliviana de Santa Cruz que, al contrario de lo que se piensa, «es falso que América Latina esté en una carrera armamentista». «Una carrera armamentista se da cuando uno compite con un país vecino en materia de armamento, y yo creo que esa no es la experiencia en nuestros países», aseguró Ponce, que dirigió una de las reuniones del Consejo.
A su juicio, lo que hacen los países es solo robustecer, dentro de sus posibilidades, «las capacidades de operación» y su infraestructura de defensa.
Por su lado, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Jose Miguel Insulza, reconoció que hay países del área que han hecho compras militares recientemente, pero agregó que el gasto «es aún bajo y puede bajar aún más todavía, si se considera que esta es una región esencialmente en paz».
Destacó que la propuesta más concreta para un control regional es ampliar la Convención Interamericana sobre Transparencia en las Adquisiciones de Armas Convencionales, para que los países reporten las transferencias de armas y gastos militares.
El chileno Insulza ha dicho que le gustó mucho saber que el gobierno de Estados Unidos buscará que su Congreso ratifique esa Convención, como anunció el lunes el secretario de Defensa de ese país, Robert Gates, ante una sesión plenaria de la Conferencia de Ministros.
Gates dijo que Washington apoyará los esfuerzos hemisféricos para fomentar la transparencia en gastos de defensa, «con la esperanza de que las naciones de las Américas puedan servir como modelo para el mundo sobre cómo construir la confianza mutua».
A su vez, el ministro colombiano de Defensa, Rodrigo Rivera, destacó que la Conferencia «está avanzando en medidas específicas de confianza» para enfrentar nuevos desafíos regionales de seguridad, porque ya «los enemigos no hay que mirarlos en otros países».
Ribera subrayó la importancia de enfrentar «la amenaza del crimen trasnacional, el tráfico de drogas, el terrorismo», además de los tráficos de personas y explosivos, y también el lavado de activos, que «representan un desafío mayúsculo para el continente» que algunos países «no pueden enfrentar solos».
Sobre la lucha contra el narcotráfico, Insulza dijo que es partidario de eliminar «de plano» o disminuir a la mínima expresión el secreto bancario.
Por su parte, la ministra de Defensa de Argentina, Nilda Garre, destacó la metodología que aplican su país y Chile para tener confianza mutua y transparencia en los gastos militares, y planteó la posibilidad de que ese método se aplique en toda la región.
Los ministros discutieron a puerta cerrada sobre «La consolidación de la paz, confianza, seguridad y cooperación en las Américas», y sobre «Democracia, Fuerzas Armadas, Seguridad y Sociedad».