Incidentes al revisar los exámenes de latín en el Instituto 18 obligan a intervenir a la Policía

ALEJANDRO FERNÁNDEZ

El profesor de latín del instituto de Playa de San Juan ha vuelto a suspender a los nueve alumnos de segundo de Bachillerato que tenían pendiente la materia desde junio. Seis de ellos se quedarán a priori sin poder presentarse a la selectividad por una sola asignatura.

En principio, la noticia no tendría por qué ser tal. Sin embargo, si se tiene en cuenta que en ese mismo instituto Educación aprobó en junio a un estudiante que había obtenido una calificación de un 3,4 en latín, la polémica está servida.

Los nueve jóvenes de segundo de Bachillerato se personaron ayer por la mañana en el centro para revisar sus respectivos exámenes de septiembre, que tuvieron lugar días antes. Acompañados de sus padres, los estudiantes trataron de asimilar al noticia, pero casi ninguno de ellos llegó a creérsela. Y claro, la indignación fue in crescendo. Los ánimos se caldearon hasta tal punto que una patrulla de la Policía Nacional tuvo que acudir al IES 18 para aplacar los nervios de un padre. Tras unos minutos de tensión, el hombre por fin accedió a abandonar el edificio.

Hortensia Peiró, madre de una adolescente especialmente enfadada, lamentó que su hija tenga que repetir curso por una sola asignatura. «Ha sacado un 3 y desde junio sólo le quedaba esa asignatura. Vamos a entrar ahora mismo a revisar el examen para ver si realmente lo ha hecho tan mal», comentó.

El profesor de latín y la jefa del departamento fueron los encargados de mostrar las pruebas a los progenitores. La tensión era palpable en el ambiente. Una cola de padres y madres aguardaba impaciente en la puerta del despacho a que llegara su turno. Mientras, otra madre mostró su indignación. «Acabo de salir de hablar con los profesores y estoy enfadadísima», dijo Margarita Lara. Y prosiguió: «El examen le salió bien, pero nos han explicado que restan más los fallos que lo que suman los aciertos. Así es imposible alcanzar una nota razonable». Junto al malestar propio por la nota, Margarita también se quejó de «la nefasta atención» que recibió por parte de los dos docentes. «La jefa ha estado bastante soberbia», agregó.

Reclamación

Ahora, la única solución a la que aferrarse pasa por presentar una reclamación en el centro. Los alumnos suspendidos lo hicieron ayer y el director del instituto confirmó que «se formará una comisión de cinco profesores que evaluará a los alumnos». Esta junta se reunirá posiblemente hoy, según se deduce de las palabras del máximo responsable del instituto, y deberá dar un respuesta «a la mayor brevedad posible».

Precisamente, esa comisión evaluadora -formada por todos los profesores que imparten latín- ya tuvo que mantener un encuentro en junio. Por aquel entonces, un alumno del centro suspendió esa asignatura con un 3,4 y su padre presentó una reclamación en el IES 18. La nota final ratificada e incluso rebajada a un 3,2 por los evaluadores.

Ante esta situación, el progenitor -profesor de la Universidad Miguel Hernández de Elche-, optó por dirigirse a la dirección territorial de Educación, que finalmente le aprobó con un 5. El director del área, Luis Ramos, dictó una resolución y permitió al estudiante presentarse a la selectividad.

Una vez conocida la noticia, los padres de los alumnos que habían suspendido la materia presentaron una reclamación formal ante la dirección territorial de Educación con la pretensión de que la inspección educativa llevara a cabo la revisión global de la asignatura.

Pero finalmente, sus peticiones no tuvieron resultado. Los estudiantes han tenido que volver a presentarse en septiembre y, de momento, todos han suspendido. La comisión evaluadora del centro tiene ahora la palabra. Los alumnos esperan impacientes.

Tomado del Diario Información de Alacant.