
No es la primera vez ni será la última que la policía nacional –supuestamente- inventa delitos falsos para tratar de que la ley castigue a miembros de colectivos que no son de sus simpatías. En Tortuga tenemos experiencia al respecto. Este terrible comportamiento por lo general, y como es habitual con todo lo que tiene que ver con quienes se dedican a defender violentamente este sistema, queda en la mayor de las impunidades. Nota de Tortuga.
Actuación policial contra migrantes
Dos tiros al aire, un herido y despliegue de antidisturbios para detener a vendedores ambulantes en Lavapiés
El vecindario de Lavapiés protesta por una intervención «desproporcionada» contra varias personas de origen subsahariano. Los medios corporativos, con El País a la cabeza, vuelven a reproducir la versión policial y aprovechan la oportunidad para criminalizar al movimiento 15M.
Marta G. Franco (Redacción web)
Alrededor de las 3 de la tarde del domingo, por las redes del barrio madrileño de Lavapiés corrió una alerta: «Han disparado al aire para detener a un mantero». Rápidamente, decenas de personas que participan en la red de apoyo contra las redadas racistas acudieron a la calle Amparo. Allí, varios testigos daban cuenta de lo que acababa de ocurrir: dos policías de paisano habían detenido a varias personas que vendían discos y bolsos de imitación, los amigos de los vendedores habían tratado de impedirlo y, en el tumulto, uno de los policías les había amenazado con su pistola y disparado al aire dos veces.
Mientras efectivos de la Policía Municipal y de la Nacional vigilaban la zona, una ambulancia recogió a una persona que cojeaba por un fuerte dolor en una pierna. En un primer momento corrió el rumor de que había sido por una descarga con una pistola eléctrica, pero otros testigos confirmaron luego que fue un golpe con un objeto contundente por parte de uno de los policías de paisano. Los amigos de los detenidos, de la comunidad senegalesa, cifraban en 4 el número total de detenidos (contando con la persona que se habían llevado en ambulancia). Después de que se marchara la ambulancia, llegó un furgón con una docena de policías municipales con equipo antidisturbios que se desplegaron junto a la plaza de Cabestreros para dispersar una concentración de unas 50 personas. Detrás esperaban otra ambulancia del Samur y un furgón más pequeño y sin ventanas, de los que se usan para trasladar a personas detenidas.
Los vecinos, que querían impedir que la intervención desembocara en otra redada racista, abucheaban a la Policía y se quejaban del acoso continuo que sufren las personas migrantes. «Así no podemos vivir, cualquier día tenemos un susto de verdad», decía una vecina que destacaba que los disparos al aire habían tenido lugar en una calle estrecha ante vecinos asomados a los balcones. A quienes recriminaban la «desproporción» de la actuación policial, un policía de paisano explicaba que actúan con especial recelo ante personas subsaharianas en la zona porque «en la plaza de Tirso de Molina hay una banda de senegaleses que roban a turistas». Entre el vecindario, muchos participantes activos en la asamblea popular de Lavapiés hablaban de presentar una denuncia colectiva y seguir organizándose ante estas situaciones.
La llegada de personal del consulado de Senegal, que medió con el mando de la Policía, contribuyó a calmar los ánimos. Los furgones de policías municipales se retiraron entre aplausos de los vecinos y la concentración se dispersó pasadas las 4 de la tarde.
«Un incidente con el 15M», según ’El País’
La noticia corrió por redes sociales y fue recogida a lo largo de la tarde por los principales diarios digitales corporativos, que se hacían eco de la participación de «simpatizantes del 15M» en los hechos. A las 18:45, El País iba más lejos con el siguiente titular: «Un policía dispara al aire en el Rastro en un incidente con una asamblea del 15M». La captura de la noticia entera en su primera versión puede consultarse aquí.

Poco después, ABC difundía un vídeo en el que se aprecia claramente cómo en el momento del tiroteo no había ninguna asamblea a la vista y la sucesión de hechos no se correspondía con la versión facilitada por la Policía. El País tuvo que rectificar el titular, aunque seguía manteniendo que «los agentes toparon con una asamblea vecinal del 15M cuyos miembros les agredieron», como recoge el bloguero Stéphane Grueso. La última actualización de la noticia en elpais.es, ya en la mañana del lunes, admite que según el vídeo no se aprecian ni la supuesta asamblea ni el impacto de escombros y piedras que la Policía dice haber recibido.
El firmante de la noticia, Francisco Javier Barroso, fue el autor de un texto similar hace dos meses, cuando una redada racista en Lavapiés llegó a los medios corporativos transformada en «algarada radical». DIAGONAL pudo contrastar en aquella ocasión como la información fue distorsionada por varios medios y, tras múltiples quejas, el Defensor del Lector de El País reprochó al periodista que elaborara una noticia reproduciendo solamente la versión facilitada por la Policía, sin contrastar con testigos. «Debería haberse acudido a más y discrepantes fuentes», concluyó.
Barroso está especializado en periodismo de sucesos y su historial de publicaciones en El País da cuenta de su frecuente recurso a «fuentes policiales». En junio del año pasado, la Policía Municipal de Madrid le concedió un premio «por difundir la labor del Cuerpo».
http://www.diagonalperiodico.net/Dos-tiros-al-aire-un-herido-y.html
Un policía dispara dos tiros al aire en el arresto de un ‘mantero’ en Lavapiés
El agente de la Policía Municipal, de paisano, apunta a un hombre que le recriminaba el arresto.
El arrestado, de nacionalidad senegalesa, está pendiente de prestar declaración ante el juez.
F. Javier Barroso. Madrid
Un agente de la Polícia Municipal de paisano disparó sobre las tres de la tarde de ayer domingo dos tiros al aire en la calle del Amparo, en el barrio madrileño de Lavapiés, durante la detención de un hombre que supuestamente vendía bolsos falsificados. Fuentes de la Policía Nacional vincularon el incidente al movimiento ciudadano 15-M, pero un vídeo publicado por la noche por Abc.es desmiente ese relato. El arrestado, que responde a las iniciales M. T., de nacionalidad senegalesa y nacido en 1988, pasó anoche a disposición judicial y se encuentra en los juzgados de plaza de Castilla pendiente de prestar declaración ante el juez. En la comisaría de Centro donde estuvo detenido se negó a declarar, según informan fuentes policiales.
Sobre las dos y media de la tarde, los dos agentes vieron en la confluencia de la calle Duque de Alba y la plaza Tirso de Molina a un grupo de unas 20 personas que vendían todo tipo de objetos en la calle. Al identificarse como agentes y sacar la placa, la mayoría salió corriendo y los dos agentes iniciaron la persecución. Lograron dar alcance a M. T. a la altura del número 12 de la calle Amparo y le decomisaron bolsos falsificados.
Lanzamiento de piedras y escombros
Los agentes sostienen que un grupo de compañeros del detenido comenzaron a increparles y que les tiraron piedras y escombros y que algunos de estos objetos les rozan la cabeza, por lo que se vieron obligados a realizar los disparos intimidatorios al aire. La Policía Municipal, en su primera versión de los hechos, solo refirió un disparo y justificó la actuación de los agentes porque estaban siendo «intimidados» y «estaba en peligro su seguridad». La versión de la Policía Nacional relata que, en su persecución, los agentes se toparon con una asamblea vecinal vinculada al 15-M, algunos de cuyos miembros agredieron a los agentes al creer que estaban evitando una detención por motivos racistas (para identificar a un presunto inmigrante irregular).
Pero el vídeo casero relata una historia completamente diferente. En las imágenes se ve cómo un policía de paisano esposa en el suelo a un hombre, mientras un segundo agente, también de paisano, permanece de pie a su lado. Cuando el primero levanta al arrestado del suelo, ya esposado, se ve a ese agente con la pistola ya en la mano.
En ese momento entra en escena otro hombre negro que grita a pleno pulmón a los policías y se encara con uno de ellos, que le espanta con la porra. El agente que ha esposado al detenido apunta al hombre que grita con su pistola, mientras otras dos o tres personas se acercan.
El hombre que grita se saca una zapatilla y trata de dar con ella al agente de la porra. Cuando los dos policías abandonan el lugar, seguidos por el hombre de los gritos y otras dos o tres personas, es cuando uno de ellos realiza los dos disparos al aire. Al final del vídeo, se ve cómo un tercer agente aparece en escena corriendo hacia sus compañeros, justo cuando se produce el segundo disparo, y detrás de él el hombre que gritaba por la detención.
Ese tercer agente se vuelve a continuación hacia el hombre que graba la escena desde un portal y le ordena que se vaya del lugar, a lo que él le contesta que vive ahí. Uno de los agentes, según la Policía Municipal, tiene una lesión en un ojo y el otro en una rodilla. Este último declaró en comisaría que durante la detención le empujaron y cayó al suelo, golpeándose en un bolardo.
El Ayuntamiento abre una investigación
Tras ver el vídeo, la Concejalía de Seguridad y Medio Ambiente del Ayuntamiento de la capital mantuvo su apoyo a la actuación de los agentes. No obstante, abrirán una investigación “como siempre que se utiliza un arma”, recalcan fuentes de ese departamento.
La sección sindical de Madrid del Colectivo Profesional de Policía Municipal (CPPM) ha emitido esta mañana un comunicado en el que reclama un aumento de efectivos para cubrir servicios como el de Lavapiés. Reprocha a las Administraciones que «ante las continuas jubilaciones y ausencia de promociones nuevas», los efectivos destinados al Rastro fueran drásticamente reducidos «de cien a cerca de 36», número que «se tuvo que incrementar en 14 más para alcanzar los 50 debido a la espectacular subida de todo tipo de delitos, faltas, e infracciones, en especial la venta ambulante».
Apoya «completamente» la intervención realizada ayer por sus compañeros y lamenta que «se pretenda confundir a la ciudadanía queriendo encuadrar estos hechos dentro una actuación racista y en contra de los intereses del 15-M». «Catalogar estos hechos como una mera trifulca es cuanto menos irrespetuoso hacia nuestro colectivo, toda vez que nos encontramos ante un delito muy claro, el de atentado a agentes de la autoridad», concluye la nota.
La legislación establece que las fuerzas de seguridad pueden usar la fuerza bajo los principios de proporcionalidad, oportunidad y necesidad. Los agentes deben valorar en cada momento la situación y decidir qué medios usar. Si la actuación solo es investigada por el Departamento de Asuntos Internos no suele trascender el resultado, ya que sus informes son confidenciales. En los casos en que media una denuncia ante la justicia, esta debe determinar si la actuación policial se ajustó a los citados principios.
Precisamente la semana pasada se celebró el juicio a un agente local de Alcorcón que pegó dos bofetadas a un detenido esposado. El fiscal pide tres años de inhabilitación y un año y medio de prisión por un delito contra la integridad moral de las personas.
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/05/27/madrid/1338137140_871878.html
