
El colmo del desatino
Funcionarios de California han revelado que la Administración de Veteranos USA (VA), organismo que trata a muchos veteranos de guerra, ha ocultado deliberadamente datos de la incidencia del cáncer en los registros estatales de todo el país. La consecuencia de ello es que unos 70.000 nuevos casos de cáncer diagnosticados anualmente, casi el 5% del total nacional, no se registraron en los últimos años.
Un informe interno del ‘Programa de vigilancia del cáncer’ desvela que
la VA ocultó información sobre el número de casos de cáncer a los
registros estatales a finales del 2004. A consecuencia de esta política
“los datos nacionales y estatales son incompletos e inexactos”,
declaró Kurt Snipes, del Departamento de Programas de Vigilancia del
Cáncer, de los Servicios Sanitarios de Sacramento, California.
Los funcionarios del VA admitieron ocultar datos de la incidencia del
cáncer, pero argumentan que lo hacen para proteger el derecho de
privacidad de los veteranos. Sin embargo, curiosamente, continúan
informando de diagnósticos de casos que no son de cáncer, como
VIH/SIDA. La VA también ha negado el permiso a funcionarios de la
sanidad estatal para llevar a cabo revisiones de casos en sus
hospitales. Según Reda Wilson, de los Centros de Control de
Enfermedades (CDC) de Atlanta, los hospitales de la VA de al menos 13
estados, ya no informan de los casos de cáncer y el suministro de datos
de la VA también es incongruente en otros 14 estados. Además, la
oficina de Registro de Cáncer de Florida jamás ha recibido datos de la
VA. La misma Administración de Veteranos admite que 29 de sus
hospitales ocultaron datos sobre el cáncer en 2006.
El Dr. Wilson afirma que esta ocultación deliberada de información ha
dado como resultado que se hayan omitido, a escala nacional, entre
40.000 y 70.000 casos al año. Consecuentemente, son inexactas las
cifras oficiales de la incidencia anual de los tipos de cáncer más
agresivos como los de próstata, pulmón y colon. El Instituto Nacional
del Cáncer (NCI), y otras organizaciones nacionales de programas de
vigilancia, admiten que el cálculo de la tasa de cáncer a escala
nacional del año próximo será artificialmente baja debido a la omisión
de datos por parte de la VA. Según los funcionarios, la omisión podría
introducir “sesgos incorregibles” en los futuros estudios
epidemiológicos. “La investigación de mediados del primer decenio del
siglo XXI requerirá siempre un asterisco, o quizá una etiqueta
adhesiva, para recordar a investigadores y público que los datos son
incorrectos”. Han fracasado todos los esfuerzos realizados por
científicos del NCI, así como de otros organismos, para tratar de
evitar esta política de permitir que se introduzca tan evidente sesgo,
y el Departamento de Sanidad y Servicios Sociales (HHS) de EEUU se ha
negado a intervenir. “Hemos trabajado con la VA durante más de cinco años, pero las
cosas han empeorado”, afirmó Holly Howe, de la Asociación Norteamericana de los
Registros Centrales del Cáncer.
La respuesta de la VA revela una increíble actitud defensiva ante las
acusaciones. “Esto
está empezando a parecer una caza de brujas por parte del ‘Programa de
Vigilancia del Cáncer’ para castigar a la VA por no someterse a sus
dictados”, ha declarado Raye-Ann Dorn, coordinadora nacional de la VA para los
programas sobre el cáncer. “Su
queja principal es que la VA se haya negado a sus tácticas represivas y
que tenga la audacia de proteger la información sobre la salud privada
de sus pacientes de las improcedentes invasiones de su intimidad”, añadió.
A mediados de enero, el Presidente Bush fue al NCI, donde se atribuyó
públicamente el mérito de la disminución de los números de cáncer en
las estadísticas. Aprovechando la bajada de medio punto en la
mortalidad por cáncer entre 2003 y 2004, declaró: “Estamos
progresando”. El presidente Bush también definió esta ínfima bajada en
la mortalidad como “la mayor bajada jamás registrada”. Podemos imaginar
qué harán los portavoces de la administración actual con una aparente
bajada del 5%.
La misma VA realiza en la actualidad un estudio de la incidencia del
cáncer en veteranos de la Guerra del Golfo. Aparte de eso, los medios
de información han comenzado a mostrar preocupación por el posible
aumento de casos de cáncer entre los veteranos de la guerra de Iraq.
Pero, irónicamente, la VA basa su estudio en –¡lo han adivinado!- esos
mismos registros estatales a los que deliberadamente ocultan datos.
Algunos funcionarios estatales se han negado a participar en dicho
estudio, porque no creen en la validez de sus propios datos.
EL NCI y los registros estatales del cáncer están tratando de
introducir algunas correcciones estadísticas en sus datos, con el fin
de incorporar los casos de cáncer de veteranos que faltan y minimizar
así el impacto de su omisión en las estimaciones de las tasas de cáncer
de EEUU. Menuda situación se crea cuando un departamento del gobierno
tiene que desarrollar complicadas fórmulas para corregir los errores y
omisiones perpetradas por otros organismos.
RALPH
W. MOSS, phD. Extracto de Muscadine Grapes Inhibit Prostate Cancer
Cells (La muscadina, una sustancia de las uvas inhibe el cáncer de
próstata). Sección Guerra contra el cáncer.
Fuente: Townsend Letter for Doctors & Patients, enero 2008
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Artículo publicado en la revista de Medicina Holistica nº 80.
Traducción: Cristina Marín.