
REACCIONES ANTE LA PROPUESTA DE LA IZQUIERDA ABERTZALE
La mención a las bases del senador estadounidense Mitchell, claves en el proceso de paz de Irlanda del Norte, en la nueva propuesta política de la izquierda abertzale se configura como la principal novedad de ‘Zutik Euskal Herria’. Una iniciativa reconocida por diferentes actores sociales como ilusionante, pero a la que también se le exigen más concreciones.
Héctor Rojo León (Redacción)
“No hay muchas novedades en cuanto a los contenidos políticos, quizá la concreción mucho más clara de realizar una apuesta por las vías políticas y la unión de éstas a los Principios Mitchell”, reflexiona el profesor de Ciencia Política de la Euskal Herriko Unibertsitateko/ Universidad del País Vasco, Mario Zubiaga sobre Zutik Euskal Herria.
Los Principios Mitchell fueron la base en el proceso de paz de Irlanda del Norte. Su aceptación por las partes más representativas del conflicto posibilitó el abandono de las armas del Ejército Republicano Irlandés (IRA, por sus siglas en inglés). Pero este proceso no fue corto, duró más de nueve años, ni fácil, sobrevivió a la ruptura de un alto el fuego y a la irrupción de un nuevo grupo armado, el IRA Auténtico. “Esta aceptación es lo que nos indica que hay un paso más. Ahora se tiene que concretar en algo más explícito”, dice Paul Ríos, de Lokarri, una red ciudadana por el acuerdo y la consulta.

De forma más o menos paralela a la consulta sus bases y a la celebración de decenas de asambleas de la izquierda abertzale (IA), Lokarri ha celebrado durante el otoño de 2009 un nuevo Observatorio Social del Proceso de Paz, que ha contado con la participación de unas mil personas. Por su parte, Ahotsak, una iniciativa de mujeres configurada por representantes políticas (a excepción del PP) y sindicales en el último proceso de paz, no ha evaluado esta nueva situación. Aunque no la da por muerta, porque su único compromiso es “impulsar la paz” como reconoce a este periódico, una de sus integrantes, Kontxi Bilbao.
Esta ex parlamentaria de Ezker Batua cree que el debate que está viviendo en su seno la IA es sincero, “aunque no hay ninguna mención directa a ETA. De alguna forma, la vía de la violencia se ha agotado en gran parte de la IA, lo que no sabemos es si está pasando lo mismo en ETA”. Al igual que el mediador sudafricano Brian Currin, Ríos exige al Gobierno de Zapatero que dé algún paso para acompañar a esta corriente de la IA que ahora se quiere desligar de la lucha armada, como el fin de las detenciones de líderes políticos en Euskadi. En la misma dirección, Bilbao reclama un acercamiento de presos. “[La dispersión] presenta un riesgo y una carga económica para la familia y en algunos casos presenta un obstáculo para la preparación de la defensa”, según se puede leer en el informe ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU de Manfred Nowak, el relator especial para la tortura, que se hizo público a primeros de marzo. Este informe recomendaba la supresión del régimen de incomunicación.
Movimientos dentro del PSOE
“Hay declaraciones de gente del Partido Socialista de Euskadi que alberga la esperanza de que haya algún paso adelante”, reconoce por su parte Zubiaga. “Eso sí, exigen un alto nivel de exigencia a la IA para los contactos”, apostilla Ríos, que también destaca que desde el 30 de julio no ha habido ningún atentado reivindicado de ETA. Aunque, según Kontxi Bilbao, el PSOE sigue cautivo de su socio de Gobierno en Euskadi: el Partido Popular. “No hay ninguna negociación, ni conversación. Esto es un temor del sector más afín al PP. Pero sí existe un esfuerzo de la izquierda abertzale de convencer a ETA de que se necesita un alto el fuego”, afirma Ríos sobre la alerta que realizaba el 8 de marzo la Gaceta ante la posibilidad de que el Gobierno de Zapatero y ETA estén negociando “una tregua permanente verificable”, que sería anunciada como muy tarde en mayo. “Como dice Rubalcaba, esto necesita un ajuste político, y eso es lo que hay que tratar de realizar ahora. Esto no supone que se termine con una guerra vencida por nadie. Si seguimos hablando de vencedores y vencidos es el germen para que no se acabe con el proceso. Los expertos en resolución de conflictos dicen que todos tienen que aparecer de alguna forma como vencedores. Si se produce una derrota militar de ETA, no debería impedirse que se logren victorias políticas compartidas”, reclama el profesor Zubiaga.
¿Objetivos electoralistas?
“Sigue habiendo recelos porque sea una estrategia de la IA para poder estar presente en las elecciones de 2011, aunque creemos que es obligatoria su presencia en las urnas”, denuncia el portavoz de Lokarri.
Por su parte, Zubiaga, ante la acusación de que todo sea una excusa electoralista es muy contundente: “Eso es una lectura muy parcial y de poco recorrido. Lo que se plantea para terminar con un proceso de 30 años, no puede tener como objetivo unas elecciones dentro de unos meses. Aunque dice mucho de quien alega esto: Sólo piensan en clave electoral”. “Sin el aval de ETA lo tienen muy difícil. Simplemente como experiencia sociológica, sabemos que de un día para otro un grupo armado no va a dejar la lucha, siempre habrá gente que crea en ello”, apostilla Bilbao.“Las esperanzas hay que dosificarlas”, reconoce la propia Bilbao. Este nuevo proceso puede tener un importante punto de inflexión con la aparición del cádaver de Jon Anza, que pone en primera línea política los recuerdos de la guerra sucia del Estado de los ‘80. “Las noticias sobre Jon Anza suenan un poco extrañas, hay muchas probabilidades de que detrás haya un montaje”, explica Zubiaga, en un mensaje que se vio multiplicado y apoyado por miles de personas en la manifestación del domingo 14 de marzo en Donostia. Incluso, el director de El Mundo Pedro J. Ramírez, firme defensor de la “tolerancia cero” promulgada por PP y PSE en Euskadi, reconocía que la versión “de la policía francesa resulta difícil de creer”.
http://www.diagonalperiodico.net/Una-nueva-esperanza-para-el.html