Un pirata informático se coló ayer en los puntos informativos digitales de atención al ciudadano del Ayuntamiento y consiguió que en sus pantallas se visualizara una caricatura del alcalde, Francisco Javier León de la Riva, junto a una nariz roja sobre el texto: ‘Alcalde payaso’.

Fuentes del Consistorio reconocieron que se trató de «un acto de sabotaje» que alteró el sistema informático que el Ayuntamiento desarrolla en estos puntos de atención, donde se encuentra información cultural y turística. La aplicación se bloqueó poco después por parte de los técnicos informáticos municipales, que consiguieron que la ofensiva caricatura del alcalde dejara de visualizarse, informa Efe.

Las fuentes consultadas explicaron que fueron alertadas del incidente pasada la una de la tarde y lamentaron desconocer el tiempo que duró la exposición.

La imagen que se colgó es similar a una pintada en negro que ya ha estado en las fachadas de algunos edificios de la ciudad.

apayaso.jpg

Fuente: http://www.elnortedecastilla.es/v/20111007/valladolid/hacker-cuelga-retrato-ofensivo-20111007.html

Más información: Sigue el carrusel de ordenanzas municipales: 750 € de multa por ir en chanclas o bañador por la calle en Valladolid

Más:

alcalde_payaso.jpg

apay2.jpg

apay3.jpg

apay5.jpg

4 thoughts on “Valladolid: un alcalde llamado payaso”
  1. Valladolid: un alcalde llamado payaso
    Es un insulto para los payasos por que su trabajo es noble, terapéutico y necesario, pero el de este alcalde no diría lo mismo.

    1. Valladolid: un alcalde llamado payaso
      Lo curioso es que él parece que se lo toma como un insulto, mientras que ‘fascista’ no le resulta tan insultante. Yo creo que la gente que ha hecho las caricaturas lo que hace es animarle a cambiar un poco el carácter.

  2. Valladolid: un alcalde llamado payaso
    Enlace: Honores y responsabilidades

    Impactado, realmente impactado. No sé por qué, pero me he acercado a leer la placa colocada en el pedestal de San Pedro Regalado, en una rinconada de la plazuela del Salvador (Valladolid). Está el santo ahí arriba, de pie sobre un pedestal cilíndrico de cierta potencia. Y en lugar preferente, para que todos la lean bien, una placa con tres nombres: el del santo, el del autor de la escultura… y el del alcalde de la ciudad. El nombre del primero, con letras de buen tamaño; el del escultor algo más pequeño; y el del alcalde, lleno de “Excmo. Sr. D.” (el escultor, Miguel García Delgado, no tiene tratamiento alguno, ni siquiera Don) y acompañado de una enorme firma que se hace con el espacio vacío que podía quedar hasta el nombre del santo. ¿Por qué firma el alcalde?: no se sabe. ¿Está la firma del autor?: no. ¿La del santo?: tampoco. Insisto: ¿por qué firma el alcalde?

    La cosa no pasaría de la anécdota graciosa si no fuese expresiva de algo menos divertido. Todos sabemos que la ciudad se ha ido llenando, desde hace 17 años, de placas con el nombre del alcalde León de la Riva. La verdad es que en esto Rodríguez Bolaños era mucho más moderado, no cabe duda. Pero lo llamativo del primero es que en muchos lugares figura únicamente su nombre, y no aparece ni rastro de los autores del hecho que lleva a la placa. Lo cual se quedaría, ya digo, en el comentario irónico si no hubiésemos leído en estos días, una y otra vez, los descargos del alcalde cuando puede asomar en el horizonte algún problema judicial: han sido los técnicos, dice una y otra vez; yo siempre he firmado con el informe previo de algún técnico, repite.

    Vaya: los honores son suyos, las responsabilidades para los demás. ¿Por qué los técnicos, si son tan importantes, no están en las placas?

Los comentarios están cerrados.