
500 personas exigen a Defensa que reforeste el monte incendiado
Critican en un manifiesto la «desidia» y la «descoordinación» en el siniestro. Piden una disculpa por la «imprudencia» de los mandos de San Gregorio.
E. BAYONA
Medio millar de personas participó en la concentración de protesta celebrada ayer en Tauste.
Medio millar de vecinos de Tauste, Alagón, Pradilla, Remolinos y Torres de Berrellén, entre otros municipios afectados por el incendio desatado hace apenas dos semanas en el campo de maniobras de San Gregorio, participó ayer, en el parque eólico de la primera localidad, en una concentración ciudadana de protesta por la actuación de las administraciones en el siniestro.
Casi 500 personas –487– suscribieron ayer el manifiesto leído en la concentración por Fernando Berna, que exige que el Ministerio de Defensa «se responsabilice del adecuado mantenimiento ecológico del campo de maniobras, así como que se haga cargo de todas las labores de reforestación y de la compensación adecuada a los ayuntamientos afectados». El fuego, declarado la tarde del 18 de agosto, arrasó cerca de 6.200 hectáreas en tres días devastadores. El sábado por la noche todavía ardía algún rescoldo en el monte de Tauste, según explicaron varios vecinos.

Los organizadores de la concentración no habían decidido ayer si harían llegar las firmas a los ayuntamientos, la DGA o el Gobierno central.
El manifiesto, tras cuya lectura fue descubierta una placa que recuerda el incendio y plantada una sabina, exige disculpas tanto a Defensa como al Gobierno de Aragón. A los militares, «por la imprudencia cometida por parte de los altos mandos del campo (de maniobras de San Gregorio) al permitir la extensión y descontrol del incendio» y por «los daños y el peligro causados». Y a la DGA, «por la manifiesta descoordinación inicial en las labores de extinción». El documento, que pide al Departamento de Medio Ambiente que «se responsabilice de la correcta intervención en la extinción de incendios en toda la superficie arbolada por encima de cualquier otra consideración», afirma: «Ha ardido nuestro monte, se lo han dejado arder como si nada, y ni siquiera nos dejaron entrar a apagarlo hasta que era tarde, demasiado tarde».
PUDO EVITARSE
Los participantes en la concentración, celebrada en un paraje rodeado de árboles calcinados y matorrales arrasados, están convencidos de que «el fuego de agosto pudo haberse evitado. Fueron la desidia, la irresponsabilidad y la descoordinación las que convirtieron un pequeño fuego en el interior del campo de tiro de San Gregorio en un pavoroso incendio que hubiera podido acabar con toda la sierra». «Y lo hemos sabido desde el primer momento, aunque nadie fuera de aquí se haya atrevido a decirlo en voz alta», añade.
El manifiesto critica con dureza tanto la actitud de los militares como la de las autoridades civiles. «Perpetrados en su impunidad, los responsables del campo de maniobras han intentado tergiversar lo sucedido», asegura, «pero nosotros estábamos aquí y sabemos lo que ha pasado». En el caso de la Administración, lamentan el desamparo que sufrieron: «Escondidos detrás de sus poltronas, ni siquiera aquellos que ocupan puestos de responsabilidad gracias a nuestros votos se han atrevido a venir a echarse la foto junto a la hoguera». «Vamos a seguir aquí –añade– para recordarles a todas horas lo que pasó, para comprobar que estas tierras vuelven a cubrirse de verde y para asegurarnos de que no van a seguir mandando si no cumplen sus promesas».
El incendio iniciado en el campo de San Gregorio arrasó, además de campos de labor, amplias extensiones de matorral y zonas arboladas, principalmente de pino, sabina y encina. «Un bosque que heredamos de nuestros padres y que ya no vamos a poder legar a nuestros hijos».
Agencias
Cerca de 600 personas dicen en Tauste que el incendio “pudo haberse evitado”
Los vecinos de las localidades afectadas por el fuego de San Gregorio piden responsabilidades. Exigen que Defensa compense a los ayuntamientos.
NOELI BARCELÓ
Cerca de 600 personas pidieron ayer en Tauste responsabilidades a las autoridades civiles y militares por las 6.250 hectáreas que ardieron hace dos semanas en el incendio del campo de maniobras de San Gregorio, uno de los mas importantes del verano. Algo menos de la mitad de la superficie carbonizada está fuera de la zona militar y pertenece a Torres de Berrellén, Tauste, Pradilla de Ebro y Remolinos. De estos municipios procedían la mayor parte de los participantes, pero tampoco faltaron de otras poblaciones vecinas como Alagón , Ejea o Zaragoza. La concentración, convocada por iniciativa popular vía SMS, se llevó a cabo junto al refugio de la ahora calcinada caseta del Jabalí, cerca de la valla del campo militar y del parque eólico de las Planas de Pola en el Monte Alto de Tauste.
En el manifiesto que leyó Fernando Berna, integrante de la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil de las Cinco Villas, los convocantes subrayaron la indignación de los vecinos porque el fuego “pudo haberse evitado”. “Fueron la desidia, la irresponsabilidad y la descoordinación las que convirtieron un pequeño fuego en el interior del campo de tiro en un pavoroso incendio que hubiera podido acabar con toda la sierra”, dijeron.
Los vecinos denuncian “que los responsables del campo hayan intentado tergiversar lo sucedido”. Tampoco los responsables políticos de la comunidad se libraron de las críticas. “Escondidos tras sus poltronas, no se atrevieron a hacerse la foto junto a la hoguera”, dijeron. Por eso exigen que el Ministerio de Defensa compense a los ayuntamientos por el incendio y que asuma las labores de reforestación de la superficie quemada. Le piden también que se haga cargo del mantenimiento ecológico del campo de maniobras. Además, solicitan que la DGA “se responsabilice de la correcta intervención en la extinción de incendios forestales en toda la superficie arbolada y por encima de cualquier otra consideración”.
Los vecinos exigen las disculpas del Ministerio de Defensa “por la imprudencia de los altos mandos militares del campo al permitir el descontrol del incendio” y también las del Gobierno de Aragón por “la manifiesta descoordinación inicial en la extinción”.
La lectura acabó con un aplauso para los que combatieron el fuego. Los asistentes participaron después en la simbólica plantación de una sabina y en la colocación de un monolito con un texto grabado: “Yacen aquí las cenizas del Monte Alto de Tauste. El tiempo, las lluvias y nuestra esperanza harán brotar de ellas los pinos y las carrascas que nunca debieron haber ardido esa tarde”.
Heraldo de Aragón