
Vecinos del Palamó tratan de impedir la tala de unos árboles centenarios
by Rabiosa Actualidad ‘Zine
Ante la Mafia del Cemento y el urbanismo depredador del Ayuntamiento los Vecinos se enfrentan a la constructora que pretendia asesinar varios pinos centenarios.
Los vecin@s continuaran movilizandose para impedir este atentado ecologico, echémosles una mano !!!!!
SALVEMOS LOS PINO DEL PALAMÓ !!!
Noticia tomada del Diario INFORMACIÓN 19-7-05
AGRESIÓN MEDIOAMBIENTAL
Vecinos del Palamó tratan de impedir la tala de unos árboles centenarios
Exigen que la urbanizadora modifique la zona verde prevista para conservar los pinos que siguen en pie
CLARA R. FORNER
Un grupo de vecinos de Villafranqueza paralizó ayer temporalmente una tala de pinos centenarios en la zona de la Balsa Nueva que está llevando a cabo una urbanizadora con autorización municipal. La protesta vecinal obligó a la intervención de la Policía Local pero, dado que cuenta con licencia del Ayuntamiento, la empresa tiene previsto seguir adelante.
Tras conocer que la empresa Balsas Nuevas S. L., que desarrolla la unidad de actuación 30 en Villafranqueza, tenía intención de talar los árboles centenarios, los vecinos colocaron el domingo por la noche pancartas e hicieron pintadas en el suelo reclamando la conservación de estos árboles de gran porte. «Vosaltres contra un poble», «Respectem la vida», «Parem la mafia del ciment», «Fan falta cent anys per tindre pins aixina», «Volem una placeta per als pins de la balseta», «Los árboles centenarios no se sustituyen» o «No a la tala indiscriminada» son algunos de los lemas que escribieron los vecinos.
A la mañana siguiente, ayer, sobre las diez y media de la mañana los vecinos se percataron de que los obreros ya estaban talando los pinos y, tras avisar a la Policía Local, se lanzaron a intentar paralizar la acción de las máquinas.
Aunque son muchos más los árboles que van a desaparecer de este lugar con la urbanización, los vecinos están dispuestos a aceptar la desaparición de los olivos, ya que los van a trasplantar ahora a un vivero y posteriormente a la zona verde prevista en el plan, según afirma la empresa. Sin embargo, lo que no piensan permitir es la tala de los pinos.
Remedios Verdú, una vecina del Palamó de 75 años de edad, relataba ayer que sus abuelos le contaban que «aquí había un lavadero y plantaron los pinos para que diera sombra a las mujeres».
Una patrulla de la Policía Local que se desplazó al lugar hizo parar las obras hasta que comprobó que contaban con autorización de la Gerencia de Urbanismo. Según explicaron los agentes a los vecinos, al estar los árboles situados en suelo contemplado como «urbano» en el Plan General, no hay ninguna norma legal que los proteja.
Javier Redondo, encargado de la obra, explicó que «estamos autorizados. Tenemos nuestros permisos para quitarlos porque ahí va un vial y no los podemos dejar». Tan sólo, indicó, se va a conservar uno de los siete pinos.
Explicó que «tampoco se pueden trasplantar porque son muy grandes y se secarían». Respecto a la enorme morera situada junto a la calle Postigos, indicó que sí se puede trasplantar, si se poda previamente, pero que la empresa no tiene previsto integrarla en la zona verde. La intención es dejarla allí y que la empresa que construya allí el edificio previsto haga lo que considere oportuno.
«En este Ayuntamiento no hay sensibilidad. Desde su despacho tiran la raya y no se molestan en comprobar si hay árboles o no.Podrían haber diseñado el plan de forma que los respetaran»», lamentaba uno de los vecinos.
Otra cuestión que no entienden estos ciudadanos es el desvío de aguas subterráneas. Por el subsuelo de la zona que se va a urbanizar pasa el agua procedente de la Font de Sala y, por este motivo, el arbolado permanecía verde sin necesidad de riego. Incluso había un embalse, la Santaneta, que ahora se ha desecado al desviar el agua. «Allí irá zona verde pero las cañas, por lo visto, son feas. En lugar de todo esto plantarán arbolitos de acera y césped que habrá que regar, con la falta de agua que existe», criticaba un ciudadano que aseguraba estar dispuesto encadenarse, si lo considera necesario, con tal de conservar los cuatro pinos que quedan.