Cualquier contemplación de suelo vacío o semivacío desencadena el binomio entre la sevicia privada y la bendición pública. (Dicho antes del estallido de la burbuja inmobiliaria).
Cualquier contemplación de suelo vacío o semivacío desencadena el binomio entre la sevicia privada y la bendición pública. (Dicho antes del estallido de la burbuja inmobiliaria).