Textos tomados de la web de International Peace Observatory (IPO)

Ejército Nacional irrespeta el campamento de refugio humanitario del Catatumbo

Por la Asociación Campesina del Catatumbo

En la mañana del sábado 18 de julio, a las 5 de la mañana, alrededor de treinta uniformados del Batallón Mecanizado G Maza de la Brigada 30 del Ejército Nacional irrumpieron en el campamento de refugio humanitario por la vida, la dignidad, la tenencia de la tierra y la defensa del territorio, ubicado en la vereda Caño Tomás, corregimiento de Fronteras del municipio de Teorama (Norte de Santander).

Los soldados infringieron las normas del Derecho Internacional Humanitario y en especial contrariaron la voluntad de las comunidades de 24 veredas de la región del Catatumbo que nos hemos instalado en este refugio como un mecanismo de protección de la vida, y por lo cual, hemos exigido el no ingreso de grupos armados al mismo.

El campamento de refugio humanitario fue conformado como alternativa a problemáticas humanitarias y a los efectos de la seguridad democrática como las ejecuciones extrajudiciales, las fumigaciones indiscriminadas sobre todo tipo de cultivos, la erradicación forzada de plantaciones de coca, y la amenaza permanente contra nuestra permanencia en el territorio. Desde el 29 de abril a la fecha estamos a la espera de que las autoridades e instancias estatales atiendan nuestro llamado para concertar la solución de estas problemáticas.
Después de haber incumplido al llamado de las comunidades del Catatumbo, el Estado colombiano no se hizo presente a la mesa de interlocución para dialogar con las comunidades, y responde no sólo intensificando la presencia militar en la región para la erradicación no concertada, sino que irrespetando el refugio del que han sido informados todas las autoridades civiles y militares y en el cual está prohibido el ingreso do todo actor armado.

Los militares, que estaban bajo el mando del Teniente Modelo, profirieron amenazas contra los campesinos que en masa se resistieron a la violación militar del refugio, y luego se excusaron dando el argumento de que su acción había sido un error. Se comprometieron, a través del Subteniente Gabriel Muñoz Hernández, a que ese error no se volvería a cometer.

Pero una vez más continúan los hostigamientos de los militares. El 20 de julio, a las 9:30 de la mañana, llegaron doce soldados a la entrada del refugio humanitario sobre la altura del Caño Frío, preguntando por el nombre de los líderes que habían hablado con ellos el sábado 18. Reconocieron a Juan Carlos Quintero Sierra y Nahúm Quintero.
Además, filmaron contra su voluntad a todos los presentes en el sitio. La comunidad les dijo que el nombre se lo daba a un funcionario competente, pero no a ellos. Los soldados manifestaron que los había enviado el Subteniente Muñoz y dijeron que venían a eso, y que entonces se iban de ahí.

Así mismo, hacia las 11:50 de la mañana, en el puesto de control sobre el río Catatumbo en el corregimiento de La Gabarra (Tibú, Norte de Santander) fueron filmados 32 campesinos que venían en la canoa del refugio humanitario. Les tomaron nombres y apellidos, y el militar que estaba haciendo este registro se identificó como cabo primero de la Fuerza de Tarea del Catatumbo, pero no dio su nombre.
Los campesinos solicitaron hablar con el teniente a cargo, que no se identificó tampoco. Los militares no tenían en sus prendas insignia alguna que los identificara.

Exigimos a las Fuerzas Militares el cumplimiento de su compromiso de no volver a vulnerar el refugio humanitario, y abstener de ubicarse a menos de quinientos metros del mismo. Demandamos el respeto de todos los grupos armados a nuestro refugio. Exigimos también la presencia de los entes civiles del Estado y respuesta efectiva a nuestras exigencias de vida, dignidad, tenencia de la tierra y defensa del territorio.





Más atropellos de la Brigada 30 contra las comunidades asentadas en el campamento de refugio humanitario

Catatumbo | Comunidades campesinas

Por Asociación Campesina del Catatumbo ASCAMCAT

Nuevamente tropas de la Brigada XXX vulneraron la seguridad de las 24 comunidades campesinas asentadas en el Campamento de Refugio Humanitario “Por la vida, la dignidad, la tenencia de la tierra y la permanencia del territorio” que se encuentra ubicado en la vereda Caño Tomás del corregimiento de Fronteras del municipio de Teorama.

Luego del irrespeto por parte de 30 hombres pertenecientes al Batallón Grupo Mecanizado de Caballería No 5 “General Hermógenes Maza” al mando del subteniente Muñoz el pasado 18 de julio al territorio del refugio humanitario, las tropas y el grupo de erradicadores instalaron su campamento dentro del territorio del Resguardo indígena Motilón Bari en la comunidad de Brubucanina. Las tropas permanecieron acantonadas hasta el 22 de julio que a petición de la comunidad Bari se marchó. Ahora se encuentran instalados en la vereda de Caño Escondido del corregimiento Sapadhana del municipio de Convención.

Así mismo, el 21 de julio de 2009 las mismas tropas del subteniente Muñoz del Batallón Grupo Mecanizado de Caballería No 5 “General Hermógenes Maza” desinstalaron la pancarta que señaliza al refugio como Territorio de Paz en donde no se permite la presencia de ningún actor armado la cual se halla en una de las entradas del campamento refugio humanitario sobre Caño Tomás.

También ese 21 de julio a las 12:15 del medio de día, un helicóptero de la fuerza aérea sobrevoló a pocos metros de altura las instalaciones del refugio durante 10 minutos. Siendo las 4:00 de la tarde el helicóptero volvió y se pudo ver que tomaron varias fotografías por el flash de la cámara y filmaron las instalaciones y el personal que allí se encontraban.
El día de hoy, miércoles 22 de julio a las 8:30 de la mañana una patrulla del Batallón de Infantería No 13 “General Custodio García Rovira” al mando del Sargento Viceprimero Sánchez se encontraba acampando a menos de 100 metros del refugio. Esto evidencia una vez más el incumplimiento del principio de distinción por parte de la fuerza pública y preocupa que son ellos, precisamente, los constitucionalmente encargados de garantizar el respeto a la vida y la seguridad de la población civil.

Todos éstos hechos se constituyen en hostigamientos directos que parecieran una retaliación por la defensa que hicieron los campesinos del campamento refugio humanitario como territorio de paz el pasado 18 de julio del año en curso. Nuevamente nos preocupa que el Ejército continúe violentando las inmediaciones del refugio, desconociendo su carácter de bien civil, de territorio de paz y que sus actuaciones no estén enmarcadas en el respeto de los derechos humanos y en el cumplimiento del derecho internacional humanitario.