
Más sobre WITCH en Wikipedia y en la web de Jo Freeman
La historia jamás
contada de WITCH (Women’s International Terrorist Conspiracy from
Hell). Textos, comunicados y hechizos (1968-1969)
Textos, comunicados y hechizos (1968-1969)
Índice:
- Prólogo: ¿Crees en los hechizos? WITCH o la guerrilla que abrazó el lado oscuro (Susan Wildburg)
1.- Acerca de cómo empezó todo (por Robin Morgan)
2.- WITCH y el sabbat de su fundación…
3.- Somos brujas, somos mujeres.
4.- Pasa la palabra, hermana. Hechizo de WITCH (Women’s Independent Taxpayers, Consumers, and Homemakers).
5.- Orígenes y el exorcismo de Chicago (por Marty y Roz Payne, militantes feministas).
6.- Acciones: células WITCH en todo el territorio.
7.-Porque La Rebelión Es Como El Pecado De La Brujería… (Grupo de Brujas de Nueva York).
8.- Brujas: la historia oculta de las mujeres (Grupo de Brujas de Chicago).
9.- Haz frente a los Creadores de Putas.
10.- WITCH. Ceremonia de la No Boda.
11.- Hechizo contra la esclavitud. (Grupos de Brujas de Boston).
11.- AT & T (American Telephone and Telegraph) busca chicas, no
mujeres. Folleto de WITCH (Women Incensed at Telephone Company
Harassment).
12.- Encantamiento del Día de la Madre. Hechizo de WITCH (Women Interested in Toppling Consumption Holidays).
13.- Conspiración Contra las Mujeres. Hechizo de WITCH (Women Inspired to Commit Herstory).
Existen escasísimas fotografías de las militantes de WITCH. Su nombre
transmite una curiosa mezcla de escepticismo, extrañeza y sorpresa. Su
actividad, sin duda alguna, fue frenética y escandalosa, pero también
prodigiosa. Esta conclusión nos la otorga tan sólo con echar un vistazo
al calendario. En poco más de un año realizaron numerosas acciones,
promovieron distintos boicots, firmaron varios manifiestos y
desaparecieron diseminadas en el declive del estallido sesentayochista.
Pero resulta sorprendente que la estética y formas de aquel grupo de
brujas urbanas, de guerrilleras sin escoba, hubiera ya prendido la
mecha en distintas ciudades americanas, formándose grupos de mujeres
que recogieron su llamada a la lucha e hicieron uso de sus mismas
siglas pero con otros significados. De este modo, WITCH, bajo la idea
tan sencilla como seductora de que cualquier mujer podía ser una bruja
con tan sólo repetir “soy una bruja” tres veces, paso a registrarse en
la historia del feminismo radical con letras de oro. De oro y, al mismo
tiempo, bajo el signo del ostracismo, del casi anonimato y como uno de
los hitos más desconcertantes y potentes de esa misma historia. De
hecho, la traducción de sus textos (posiblemente los únicos que existen
obra de WITCH) son resultado de las escasas compilaciones que constan,
hoy en día completamente descatalogadas, toda vez que su existencia
parece relegada a ser incesantemente nombradas en obras que abordan la
contracultura americana y el feminismo de finales de los sesenta, pero
sin aportar casi ningún dato más.
Colectivos como WITCH (1968-1969) surgieron en medio del ambiente de la
nueva izquierda y el feminismo radical -que rechazaba el machismo del
propio Movimiento- a través de una enorme cercanía a ciertas prácticas
típicamente yippies, con quienes muchas de ellas ya habían trabajado.
De este modo, adoptaron el activismo callejero por medio del teatro
provocador, las acciones directas espectaculares y sorpresivas, la
estructura informal y el discurso violento, demoledor, casi
apocalíptico. Fueron, sin lugar a dudas, un fenómeno único dentro del
Movimiento por la Liberación de la Mujer y, por extensión, para la
propia herstory. Su potencia únicamente encontró sombra en el brillante
texto SCUM de Valerie Solanas que vio la luz el mismo año en que WITCH
irrumpe.
Hasta pronto,
La Felguera