Periódico Diagonal

El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, quiere que se instale en Zaragoza la futura base principal de vigilancia de la OTAN. El ministro ha viajado a París para buscar el apoyo de Francia, en dura batalla con Sigonella (Italia) y Polonia. El Sistema Aliado de Vigilancia del Terreno (Alliance Ground Surveillance, AGS) tiene un
coste estimado de 4.000 millones
de euros e incluye aviones tripulados
y no tripulados. A diferencia
de los aviones AWACS, que facilitan
el control aéreo, el programa
AGS dirige sus ojos al suelo para
dar a los jefes militares información
terrestre, incluido el seguimiento
de objetivos móviles.

El
desarrollo del programa corresponde
al Programa de Solución
Industrial Transatlántica (TIPS),
que incluye empresas norteamericanas
y europeas (como EADS).

La polémica ve la luz en un momento
clave para la OTAN, cuando
está asumiendo mayores responsabilidades
en la guerra de
Afganistán. El contingente norteamericano
tiende a disminuir y a ser
sustituido por tropas de EE UU bajo
el mando de la OTAN. El 10 de
julio, días después de la primera
noticia sobre la base y tras el ataque
que causó la muerte de Jorge
Arnaldo Hernández en Afganistán,
el presidente Rodríguez Zapatero
se reunió con el Secretario General
de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer,
para mostrar el interés español
en que Zaragoza se convierta
en la base principal del sistema de
vigilancia terrestre.

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Gracias a esa
reunión, se ha sabido que es el
Comité Militar de la Alianza el que
está valorando en este momento
las candidaturas existentes y que
será el Consejo Atlántico, máximo
órgano de la OTAN, quien tome la
decisión. En la próxima cumbre en
Riga (Letonia), en noviembre de
este año, se hablará de este tema.

Igual que la Expo 2008

El presidente del Gobierno de
Aragón, Marcelino Iglesias, comparó
el objetivo de la base al de la
Expo 2008: un proyecto que supuestamente
también aportará
imagen internacional y desarrollo
a la ciudad. El alcalde de Zaragoza,
Juan A. Belloch, se apresuraba a
recordar los puestos de trabajo que
se iban a crear y los avances en tecnologías
de telecomunicaciones
que podrían generarse. El PP,
contento. El Partido Aragonés pedía
concreción sobre los puestos
de trabajo. Sólo Chunta Aragonesista
e Izquierda Unida mostraban
su rechazo al proyecto.

En la calle, la iniciativa no ha sido
seguida con entusiasmo. Hay
mucha ironía en las opiniones expresadas
en los medios locales y
desconfianza ante el hecho de que
lleven a Zaragoza esta base ‘super
mega fashion’ sin haberla pedido,
tal como escribía un lector en un
periódico gratuito. Sobre todo
cuando en Aragón hay muchas reivindicaciones
pendientes sobre infraestructuras.

Las organizaciones
sociales, por su parte, tomaban
una posición contraria por la colaboración
que supone con el engranaje
de control mundial que desarrolla
la OTAN junto a EE UU.

La nueva base se integraría en
una región, ya de por sí, altamente
militarizada. Valdría recordar
las 33.839 hectáreas del campo
de maniobras de San Gregorio o
que cerca del 40% del municipio
de Zaragoza se destina a uso militar.
Y todo eso sin olvidar la base
aérea, que limita el desarrollo
del aeropuerto civil; el Polígono
de Tiro de las Bárdenas; la
Academia General Militar; además
de otros cuarteles, fábricas
de armas, etc. El planteamiento
gubernamental sobre la base resultaba
todavía más chocante
cuando Zapatero visitaba la tumba
de Gandhi y lanzaba una de
sus frases: “Un país en paz, un
país para la paz”.

Cuando Bono se llevó los helicópteros
Tigre a su tierra, Albacete,
todos los partidos políticos
expresaron su descontento y lo
consideraron un desprecio. Los
que más ofendidos se sintieron
son los que ahora más se alegran
por la posibilidad de esta nueva
base en Aragón y los beneficios
que dicen que traerá consigo.

Sin embargo, las consecuencias
distan de ser positivas para la región.
La base traería graves deterioros
del medio ambiente, además
de peligros de accidente y convertiría
la ciudad en un objetivo militar
en caso de conflicto. El desmantelamiento
de la base de EE UU
(desde 1990 no hay presencia militar
norteamericana) se compensaría
con una iniciativa como ésta,
que facilitaría hechos como los famosos
vuelos de la CIA para el
transporte ilegal de presos.

Sin embargo, puede crearse un
consenso forzado, similar al de la
Expo, logrado mediante la unanimidad
mediática, sin concesión a
la discrepancia social. Las palabras
de Marcelino Iglesias van en esa línea,
aunque por ahora no cuenta
con el apoyo de todos los partidos
ni de numerosas organizaciones.

La nueva base dará
información terrestre a
los jefes militares,
incluido el seguimiento
de objetivos móviles

El campo de maniobras y tiro de San Gregorio ocupa un total
de 33.839 hectáreas, de las cuales se encuentran en el término municipal de
Zaragoza unas 32.300.

One thought on “Zaragoza compite por una base estratégica de la OTAN”
  1. > Zaragoza compite por una base estratégica de la OTAN
    En el artículo, hay un error al hablar de la sustitución del contingente norteamericano por tropas de los EE.UU.. Es una redundancia contradictoria. Estimo que se refiere a la sustitución del contingente norteamericano por el conjunto de tropas aliadas de la O.T.A.N., entre ellas las españolas.

    Por otro lado, el argumento de la creación de puestos de trabajo es el que puede hacer variar más opiniones. Un periódico local ya llegó a hablar nada más y nada menos que de 4.000 puestos de trabajo, cifra difundida por los gobernantes que rápidamente llegó a las portadas en un esfuerzo desesperado por trasmitir entusiasmo hacia la propuesta.

    Por último, recordar que aunque es cierto que en la base aérea ya no existe presencia militar norteamericana permanente, es usada por aviones norteamericanos cuando las necesidades de su «gloriosa guerra contra el terrorismo» lo requieren.

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