
Estamos publicando una serie de artículos en relación a esta nueva campaña de propaganda del ejército español. En este sexto capítulo hablamos de la campaña propagandística que realizó el ejército español mandando un buque a socorrer víctimas del tsunami de Indonesia. La ayuda prestada, amén de llegar tarde y costar un ojo de la cara, apenas no sirvió para nada. Eso no impidió al Ministerio de Defensa utilizar los medios de comunicación a todo tren para tratar de vender su «foto» de soldados atendiendo víctimas. Con la décima parte del dinero gastado cualquier ONG especializada hubiera mejorado cien veces la supuesta «ayuda» del ejércio español.
Defensa lanza una campaña para celebrar los 20 años de la participación de las Fuerzas Armadas en misiones internacionales
• La campaña se basa en los testimonios reales de quienes han obtenido la ayuda de los militares españoles a lo largo de estos 20 años, y se centra en Guatemala, Bosnia y Afganistán
• Desde 1989, 100.000 soldados españoles han participado en 50 misiones en el exterior en cuatro continentes
Las Fuerzas Armadas españolas cumplen dos décadas realizando misiones internacionales destinadas a preservar la paz en zonas de conflicto o a emprender acciones de ayuda humanitaria.
Del comunicado del propio Ministerio de Defensa.
Costosa foto en Indonesia
En 2005 el envío de 594 soldados (el quinto contingente militar mundial) a la operación ‘Respuesta Solidaria’ para atender a las víctimas del tsunami en Indonesia supuso un ejemplo de altos costes y escasa eficacia. Se gastaron ocho millones de euros sólo en el envío del Buque Galicia, con un hospital incorporado. La acción humanitaria debe coordinarla el Ministerio de Exteriores, pero Moratinos sólo supo del envío decidido por José Bono en Defensa a través de la prensa. El barco tardó en llegar 44 días a la zona del desastre y su llegada a las costas generó malestar en el Gobierno indonesio. La rentabilidad mediática fue un factor preferente. La misión no tuvo apenas eficacia. Pero en todos los medios se dio la noticia del socorro militar.
El tsunami: mentiras al servicio de la intervención militar
Un informe cuestiona la eficacia del ejército en las intervenciones humanitarias
El ministerio de la guerra incrementó el pasado año un 2.500% los gastos computados como ayuda humanitaria
Xosé Ramil
Canal Solidario
Médicos sin Fronteras y el IECAH señalan el triángulo Darfur-Chad-República Centroafricana como la próxima gran crisis humanitaria, consecuencia de un sistema internacional muy deficiente para atender situaciones de emergencia.
Durante el año 2005, el Ministerio de Defensa español incrementó en un 2.500% el gasto computado como ayuda humanitaria, pero las intervenciones que provocaron ese gasto fueron “de dudosa eficacia” o de “humanitarismo cuestionable”.
Así lo denuncia el informe “La acción humanitaria 2005: un año de desastres naturales… y mucho más”, elaborado conjuntamente por el Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH) y Médicos sin Fronteras (MSF).
Esas intervenciones de “eficacia discutible” llevadas a cabo por el ejército, y a las que el Ministerio de Defensa destinó 24,2 millones de euros, se refieren principalmente a:
El tsunami en el Sudeste asiático. El informe destaca que el buque Galicia de la Armada española llegó 44 días después de la catástrofe .
El terremoto en Pakistán. El ejército español sólo pudo intervenir 15 días después.
Misiones de paz en Haití y Afganistán. En estos casos, los problemas residen en la confusión que, a menudo, se produce entre las acciones armadas y la intervención humanitaria.
“El uso de las fuerzas armadas en la acción humanitaria es legítima, sobre todo ante un desastre natural”, puntualiza Francisco Rey, codirector del IECAH. “Pero este uso debe hacerse siguiendo las directrices de Oslo, que señalan que esta intervención militar será el último recurso y la parte humanitaria estará bajo control civil. Las fuerzas armadas deben ser colaboradores, y nunca actores humanitarios”.
La crítica a la gestión de la ayuda también se extiende al ámbito internacional, donde la acción humanitaria “parece más orientada, en ocasiones, por criterios de política exterior o popularidad mediática que por necesidades reales de las poblaciones”, señala Francisco Rey.
Basta recordar la polémica suscitada tras el tsunami cuando MSF anunció que dejaba de recaudar fondos para esta crisis. Para Aitor Zabalgogeazkoa, director general de MSF, en el tsunami había mucho dinero, pero no había suficiente capacidad. En cambio, en Darfur hay capacidad pero no hay medios.
“La próxima crisis humanitaria ya está aquí”, señala Zabalgogeazkoa en referencia al conflicto y crisis en Darfur, que ya se extiende a las vecinas Chad y República Centroafricana. “Esta crisis demuestra la inoperancia de un sistema internacional que deja desatendidas las peores crisis crónicas”.
La guerra en Darfur está provocando el éxodo de decenas de miles de personas a estos países vecinos, lo que agudiza un conflicto que ya dura años. “No es cuestión de dinero, sino de voluntad política”, señala el director de MSF.
Pero la complejidad del conflicto de Darfur se revela cuando se trata de proponer soluciones. “No estamos seguros de que una intervención militar sea adecuada ahora, pero tampoco se ha forzado a los actores a llegar a un acuerdo”, afirma Zabalgogeazkoa.
2005, el año de los desastres naturales
El tsunami en el sudeste asiático, el terremoto en Pakistán, la sequía en Somalia, los huracanes en Centroamérica y el Katrina en EEUU… El resultado de esta sucesión de desastres naturales, a los que hay que sumar la crisis nutricional de Níger y el conflicto de Darfur, se saldó con 157 millones de personas afectadas.
Un año, por tanto, que ha supuesto un verdadero reto para la ayuda humanitaria internacional. Y aun con todas las deficiencias que denuncia el informe de MSF y el IECAH, también resalta algunos resultados positivos.
La prevención, la preparación y la gestión de riesgos comienzan a ocupar un lugar más destacado en los planes de acción humanitaria. En España, el Plan Director 2005-2008 y el Plan Anual de Cooperación Internacional han creado un marco para el trabajo conjunto y coordinado en la ayuda humanitaria, situando a África en el centro de los planes.
Por otro lado, la cada vez mayor descentralización de la ayuda ha llevado a que una cuarta parte de los fondos recaudados procedan ya de las Comunidades Autónomas. Ahora bien, el informe alerta del riesgo de dispersión y descoordinación, por lo que pide que se establezcan protocolos para coordinar todos los esfuerzos.
Índice de temas tratados
4ª parte: La población civil del Líbano, a pedradas con las tropas españolas
7ª parte: ¿Y de Iraq qué? ¿Por qué no hablan de Iraq en esta campaña?