Artículos sobre rey y osos publicados en Tortuga: éste y este otro.

EL REY, LOS OSOS Y EL PAÍS VASCO: UN TRIANGULO DIFÍCIL

En ocasiones, para informarse de las actividades del Rey de España es más práctico leer la prensa rusa o de Rumanía. Es lo que ocurre con sus cacerías de osos. En octubre de 2004, Juan Carlos I pasó un fin de semana disparando contra osos y otros animales durante una estancia en la región de Covasna, al pie de los Cárpatos, alojándose en un antiguo chalet del dictador Ceausescu.

La noticia provocó un escándalo en Rumanía. En 2006 se repetía una historia similar. El pasado octubre, la prensa de Moscú recogía las denuncias de un responsable medioambiental ruso que denunciaba la “abominable puesta en escena” para la caza de un oso llamado Mitrofan por parte de Juan Carlos I. Según las acusaciones, Mitrofan, un oso de un centro turístico, fue “emborrachado con abundante vodka mezclado con miel y obligado a salir al campo”, donde se convirtió en un tiro fácil para el rey.

Junto a las críticas de grupos ecologistas, que recuerdan que los osos son, en muchos países especies en vías de extinción, numerosos articulistas no han evitado la tentación de hacer hincapié en la parte grotesca del incidente. Entre ellos ‘Las tribulaciones del oso yogui’, del articulista Nicola Lococo, se llevó su querella por párrafos como éste: “-¡Huohohoyyy! ¡Bubu! (…) ¡Oso que está informado…. nunca será cazado! Dice su titular: EL REY DE ESPAÑA MATA UN OSO BORRACHO. ¡Hey! Veo la sorpresa en tu gesto Bubu. Yo también he entendido lo mismo. ¡Craso error! Por esta vez, el rey de copas no es quien nosotros pensamos, sino nuestro congénere, el bueno de Mitrofan”.

El hecho de que sólo su artículo y los dibujos de Deia sufrieran represalias llevó a Nicola a dar una repuesta cómica a la fiscalía. Pocos días más tarde, en un artículo titulado ‘Apología bufa de un filósofo pillo’, afirmaba: “Lo reconozco Señor Fiscal: ¡¡soy culpable!! (…)

Como es sabido, en este reino de la democracia formal todos somos inocentes hasta que se demuestra que somos vascos”. De hecho, también entre los políticos vascos se ha dejado sentir la acusación de “injurias al Rey”. En noviembre de 2005, el Tribunal condenaba por este motivo a un año al líder de Batasuna, Arnaldo Otegi, acusado de haber llamado dos años antes al monarca “responsable de los torturadores”.

Y también Javier Madrazo, coordinador de Izquierda Unida-Ezker Batua, recibió una querella por parte de la fiscalía vasca por injurias “contra el Rey y Aznar”, al acusar al expresidente de “terrorista” y al rey de “cómplice” por su silencio sobre el apoyo español a la guerra de Iraq.